Quién es El Nito, declarado culpable por narcotráfico y lavado de dinero en EEUU

El acusado reconoció haber coordinado el traslado de droga desde Sudamérica para distribuirla en suelo estadounidense, además de sobornar a funcionarios mexicanos para facilitar estas actividades

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Sajid Emilio Quintero Navidad, alias “El Nito”, ha admitido su culpabilidad ante una corte federal en el Distrito de Columbia, Estados Unidos, por participar en una red de narcotráfico que envió grandes cantidades de cocaína a territorio estadounidense y por operaciones de lavado de dinero vinculadas con el Cártel de los Beltrán Leyva. Durante la audiencia, el acusado, identificado como uno de los operadores más cercanos a esa organización criminal, reconoció haber coordinado el traslado de cargamentos desde Sudamérica y conspirado para distribuir droga en suelo estadounidense. Además, aceptó que se realizaron sobornos a funcionarios mexicanos para facilitar estas actividades ilícitas. La declaración de culpabilidad se realizó el 5 de febrero de 2026 ante la jueza Jia M. Cobb y coloca a “El Nito” frente a una posible condena que podría ir desde largos años de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de la sentencia que determine el tribunal estadounidense.

“El Nito” formó parte de las operaciones del Cártel de los Beltrán Leyva, donde tuvo un rol estratégico en la logística del trasiego de cocaína hacia los Estados Unidos, incluyendo rutas terrestres y métodos de coordinación con socios criminales en Sudamérica. Su colaboración con las autoridades al declararse culpable podría influir en la reducción de su pena o en acuerdos judiciales adicionales, aunque esto dependerá de las negociaciones entre fiscales y defensa.

El legado criminal de Caro Quintero, “El Narco de Narcos”

Además de la figura de “El Nito”, la justicia estadounidense enfrenta otro caso emblemático: Rafael Caro Quintero, fundador del extinto Cártel de Guadalajara, conocido como “El Narco de Narcos”. Su trayectoria criminal se remonta a la década de 1960, cuando comenzó a cultivar marihuana y terminó consolidando una de las organizaciones más influyentes del narcotráfico en México, vinculando posteriormente rutas de transporte hacia Estados Unidos e incluso asociación con otros grupos delincuenciales.

Caro Quintero fue entregado por México a autoridades estadounidenses en febrero de 2025 y enfrenta múltiples cargos en la Corte Federal de Brooklyn, incluidos crimen organizado, tráfico de cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina, así como el uso de armas de fuego en actividades delictivas. Aunque la Fiscalía de los Estados Unidos consideró en algún momento solicitar la pena de muerte, finalmente desistió de hacerlo, lo que abre espacio a otras estrategias legales dentro del proceso en su contra.

Su caso ha atraído atención internacional no solo por la historia delictiva del capo, sino por las condiciones de su encarcelamiento y la complejidad del proceso judicial que enfrenta en territorio estadounidense, marcando un capítulo significativo en la lucha contra el crimen transnacional.

Claves en el juicio de Caro Quintero

El proceso judicial de Rafael Caro Quintero ha estado marcado por varias audiencias en las que se han debatido aspectos como su aislamiento en prisión y el alcance de los cargos que enfrenta. En una audiencia celebrada el 18 de septiembre de 2025, su defensa solicitó modificar o eliminar las estrictas Medidas Administrativas Especiales (SAM’s) que, según argumentan, afectan negativamente su salud mental debido al aislamiento prolongado. Estas medidas fueron impuestas para minimizar su capacidad de comunicarse con el exterior y limitar posibles intentos de coordinar actividades criminales desde prisión.

La Fiscalía, por su parte, sostiene que mantener estas restricciones es crucial dada su trayectoria y el riesgo que representaría permitir contactos con integrantes de organizaciones delictivas. Aunque ya se descartó pedir la pena de muerte, el juicio sigue siendo de los más mediáticos y complejos relacionados con líderes del narcotráfico mexicano en Estados Unidos, con potencial de cadena perpetua si se le encuentra culpable tras el juicio.