Desarrollaron un páncreas artificial que podría eliminar las inyecciones diarias de insulina en diabéticos

Un equipo de investigadores ha desarrollado un implante vivo, con el potencial de transformar el tratamiento de dicha enfermedad

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Desarrollaron un páncreas artificial que
Desarrollaron un páncreas artificial que podría eliminar las inyecciones diarias de insulina en diabéticos (Foto. Infobae México/ Jesús Aviles)

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Israel (Technion) y colegas de Estados Unidos ha desarrollado un implante vivo que actúa como un páncreas artificial, con el potencial de transformar el tratamiento de la diabetes tipo 1.

Según información difundida por Science Translational Medicine, este avance podría erradicar la necesidad de administrar inyecciones diarias de insulina, un procedimiento que millones de personas realizan en todo el mundo.

El anuncio tuvo lugar en Jerusalén, donde el Technion presentó los resultados de su investigación, destacando la colaboración internacional con equipos científicos estadounidenses. El hallazgo representa una alternativa de alto impacto para quienes dependen de la terapia con insulina.

Cómo funciona el implante: una “farmacia integrada” en miniatura

El sistema desarrollado se basa en células vivas modificadas y encapsuladas en un dispositivo implantable. Esta tecnología permite que el implante monitoree en tiempo real los niveles de glucosa en sangre y libere la cantidad exacta de insulina que el organismo requiere, de forma completamente autónoma.

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Cómo funciona el implante: una “farmacia integrada” en miniatura (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con la publicación, el funcionamiento del implante no depende de bombas externas ni del monitoreo constante del paciente. La innovación radica en que el propio dispositivo, al detectar el aumento o disminución del azúcar, ajusta la dosis de insulina de manera precisa. El desarrollo fue descrito por el equipo como una “farmacia integrada” que opera sin intervención manual.

Superando la barrera del rechazo inmunológico

El mayor desafío que enfrentaron los investigadores fue encontrar un método que evitara el rechazo del implante por parte del sistema inmunológico del paciente. Para resolver este obstáculo, los científicos diseñaron un escudo cristalino que recubre las células implantadas. Esta estructura protege el tejido artificial y permite que el dispositivo funcione de manera estable y prolongada sin provocar una reacción autoinmune.

El equipo comprobó la eficacia del escudo en diferentes modelos animales. Las pruebas en ratones y en primates no humanos demostraron que el control de la glucosa se mantuvo durante periodos extendidos, lo que abre la puerta a futuras pruebas en humanos.

Perspectiva para pacientes diabéticos y otras aplicaciones médicas

El páncreas artificial desarrollado por el Technion y sus socios estadounidenses ofrece una esperanza concreta para pacientes con diabetes tipo 1, quienes actualmente dependen de inyecciones diarias de insulina y de dispositivos de monitoreo continuo.

Perspectiva para pacientes diabéticos y
Perspectiva para pacientes diabéticos y otras aplicaciones médicas

Entre los aspectos destacados por el equipo científico, sobresale la posibilidad de adaptar la plataforma tecnológica a otras enfermedades. El implante podría modificarse para tratar condiciones crónicas como la hemofilia o ciertas enfermedades metabólicas, mediante la programación de diferentes células para liberar proteínas específicas de forma continua.

Próximos pasos: ensayos en humanos y potencial impacto global

Aunque los resultados en animales han sido positivos, la tecnología deberá superar la etapa de ensayos clínicos en humanos antes de estar disponible para el uso generalizado. De tener éxito, el avance representaría un cambio de paradigma en la medicina, al pasar de la administración manual de medicamentos a un sistema de “terapia viva” autorregulada dentro del cuerpo.

El equipo de Israel y Estados Unidos continuará con el desarrollo y la validación de la tecnología, mientras la comunidad internacional observa con atención los resultados. Según Science Translational Medicine, la posibilidad de dejar atrás las inyecciones diarias de insulina podría modificar la calidad de vida de millones de personas en el mundo.