Prepara mousse de mandarina, una receta ligera rica en vitamina C

Al ser una fuente rica en antioxidantes y agua, este postre que combina ingredientes como yogur griego y gelatina aporta una gran cantidad de nutrientes

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El mousse de mandarina combina
El mousse de mandarina combina jugo, yogurt griego y nata para una textura suave y refrescante así como un postre lleno de beneficios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando la temperatura incrementa, un postre refrescante siempre es una buena opción para disminuir la sensación de calor y la mandarina es una de las opciones gracias a su alto contenido líquido y sus propiedades.

Además de ser un fruto ampliamente consumido por su sabor y versatilidad, destaca por su aporte nutricional debido a que es una fuente importante de vitaminas C y A, así como de flavonoides, compuestos antioxidantes que contribuyen a la salud de los tejidos y el sistema respiratorio.

Por ello, con este postre es posible disfrutar de un alimento delicioso que aporta múltiples beneficios, mismos que se potencian gracias a la presencia de otros ingredientes altamente nutritivos como el yogurt griego, la gelatina y la nata.

Receta de mousse de mandarina

Gracias a las propiedades de
Gracias a las propiedades de la mandarina y los demás ingredientes, este postre es altamente nutritivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con la cuenta de Instagram de Teresa Nadal, una creadora de contenido que se dedica a publicar recetas de repostería fáciles de preparar, este mousse brilla por ser ligero y refrescante, lo que lo hace perfecto para cualquier ocasión.

Ingredientes

  • 125 ml de jugo de mandarina
  • Ralladura de una mandarina
  • 250 g de yogurt griego natural
  • 3 claras de huevo
  • 2 hojas de gelatina
  • 150 ml de nata para montar
  • 60 g de azúcar glass

Instrucciones

  • En un recipiente vacía yogurt griego mezclado con la ralladura de mandarina y su jugo. Reserva para utilizar después
  • Calienta 50 ml de nata y disuelve las hojas de gelatina
  • Vacía el resto de la nata fría y mezcla hasta que quede una mezcla homogénea
  • En un recipiente aparte bate las tres claras de huevo a punto de nieve junto con el azúcar glass y mezcla con movimientos envolventes
  • Integra ambas mezclas y viértelas en los vasos que vas a utilizar
  • Consérvalos en el refrigerador durante un día o hasta que adquieran consistencia firme pero suave
  • Puedes decorarlos con un poco de ralladura, un gajo que coloques en la superficie y unas hojas de menta

Aporte nutricional e historia

De acuerdo con El Poder
De acuerdo con El Poder del Consumidor, la mandarina es originaria de Asia y fue introducida en México en el siglo XVI por los conquistadores españoles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con El Poder del Consumidor, este fruto es rico en agua, lo que lo hace bajo en calorías, y contiene una amplia gama de vitaminas, minerales y fitoquímicos. Aunque su contenido de vitamina C es menor que el de la naranja, sigue siendo una fuente importante de este nutriente que actúa como antioxidante y contribuye al mantenimiento de la piel y los tejidos.

Además, menciona que la vitamina A presente en la mandarina también cumple una función antioxidante, ayudando a proteger las células del daño causado por los radicales libres. Por otro lado, señala que la presencia de ácido fólico es esencial para el desarrollo adecuado durante el embarazo.

También enfatiza que estos beneficios, combinados con su sabor y versatilidad, hacen de la mandarina un alimento clave dentro de una dieta equilibrada. Su consumo no sólo aporta nutrientes esenciales, sino que también puede contribuir a la prevención de enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo y el envejecimiento celular.

Incluso menciona que cada una de las variantes cuenta con características únicas en cuanto a color, grosor de la cáscara y sabor. Entre las más conocidas se encuentran las clementinas, los híbridos y las satsumas.

Respecto a su origen, El Poder del Consumidor señala que proviene de Oriente, es decir de regiones como China e India pero destaca que su llegada a América Latina se remonta al año 1518, cuando el conquistador español Bernal Díaz del Castillo introdujo esta fruta en México a través de Tonalá, Veracruz.

Desde entonces, su cultivo se ha expandido, y actualmente estados como Veracruz, Puebla, Yucatán, Jalisco, Nuevo León y Michoacán son los principales productores en el país.