Así quedó la casa de Andrés García tras el paso del Huracán Otis por Acapulco | VIDEO

“El Paraíso” quedó destruído por los fuertes vientos y lluvia; Margarita Portillo mostró llorando el antes y después del hogar del fallecido actor

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El Paraíso de Andrés García
El Paraíso de Andrés García en Acapulco quedó destrozado tras el paso del huracán Otis (Instagram/@andresgarciatvoficial)

Luego de que el pasado 24 de octubre el huracán Otis tocó tierra en Acapulco, Margarita Portillo reveló que ella y su casa sobrevivieron a este fenómeno meteorológico, pero no podía decir lo mismo de la casa de su fallecido esposo, Andrés García.

A través de una llamada telefónica con Ventaneando, mencionó que el que fue hogar de Andrés quedó casi en ruinas porque todas sus cosas salieron volando, inclusive encontraron la cama del actor a metros de su habitación.

Ahora, con un video que compartió en el perfil de YouTube del histrión, mostró que los daños al Paraíso, como llamaban a la casa, son graves ya que sólo quedó la estructura de la casa.

Margarita lloró al ver la
Margarita lloró al ver la casa que tanto apreciaba su esposo, en la que vivió sus últimos años (YouTube/Andrés García TV)

Mencionó que desde hace días ha grabado lo que ve en Acapulco, pero no ha podido subir a las redes de su esposo las imágenes ya que aún es complicada la comunicación con las personas encargadas de los perfiles de Andrés.

“He estado documentando todos los días, desde el miércoles, cada día que salgo, lo que vea, etcétera (...) estoy grabando desde aquí de Paraíso, que tiró las dos casas”, dijo Portillo, Al ver el hogar de su marido, no pudo evitar romper en llanto y agradecer que no hayan saqueado lo poco que queda.

"El Paraíso" fue la casa en donde Andrés vivió sus últimos años Crédito: Instagram @andresgarciatvoficial

Desde Pie de la Cuesta, Margarita mostró que hay varias personas trabajando dentro de la casa de su esposo, removiendo los escombros que dejó el Huracán Otis. Muchas de las palmeras que rodeaban la propiedad, están a la mitad o tienen ramas caídas.

Asimismo, los muebles que quedaban en la casa, están regados por todas las habitaciones y la estructura de la parte superior de algunas zonas desaparecieron, los cristales de las ventanas se rompieron y causaron que muchas cosas salieran de las recámaras. Lo que antes eran dos albercas que siempre tenían agua limpia, hoy tienen sólo lodo y algunos cocos.

En cuanto a las tres cabañas que había al lado, que también pertenecían a Andrés, hoy sólo queda una, las demás son escombros.

Margarita fue grabando el progreso
Margarita fue grabando el progreso de la limpieza en la casa de Andrés, la cual ya tiene parte de la playa sin escombros (YouTube/Andrés García TV)

Pese a las malas condiciones en que se encuentra El Paraíso, Portillo aseguró que trabajará en ellas. Aunado a esto, espera que todas las personas que viven en Acapulco cuenten con los recursos necesarios para salir adelante, pues hasta el momento en que grabó, señaló que aún no tenían electricidad, gasolina, agua y comida y los robos aún seguían.

Asimismo, compartió que cerca de su casa escuchó disparos de armas de fuego, posiblemente durante algún asalto. Confesó que esta situación la entristecía y preocupaba.

¿Cómo era antes la casa de Andrés García en Acapulco?

El Paraíso se convirtió en el lugar donde el protagonista de Mujeres Engañadas vivió los últimos años de su vida, por lo que intentó mantenerla en las mejores condiciones y siempre tuvo trabajadores que la cuidaran y limpiaran.

De tres pisos y con playa privada, así era el hogar que el actor adquirió en la playa

Contaba con varias habitaciones, dos albercas, terrazas, comedores y cabañas que la rodeaban. Al momento de su muerte, estaba valuada en más de USD 5 millones, que serían 80 millones de pesos mexicanos.

Margarita Portillo mostró cómo una de las terrazas y comedores en los que el actor solía grabar semana a semana un video para su canal de YouTube, hoy ya no existen porque no hay muebles las fuertes ráfagas de viento se llevaron los techos.

También tiene una playa privada, la cual hoy está llena de escombro.