La llegada de la nueva generación de consolas es inminente y tanto Microsoft como Sony se encargan de dejarlo en claro con cada movimiento que realizan. En los últimos días, ambas compañías salieron a mostrar sus cartas, las cuales revelaron el misterio de las características técnicas que tendrá cada consola. Estas demuestran una gran similitud entre ambas, pero se diferencian desde los conceptos y discursos con los que fueron presentados. Llegando casi a la última recta, las dos desarrolladoras se encuentran apostando por una ganar una guerra dialéctica y fría, tratando de posicionarse como la favorita.

Este tramo de la polarizada batalla entre las dos compañías comenzó con Microsoft dando el primer paso, algo usual en las estrategias de la empresa en los últimos años. La presentación de las características técnicas de Xbox Series X salió con los tapones de punta, con la idea de llevarse toda la atención con cifras que pasaban por presumir un procesador AMD Zen 2 personalizado con 8 núcleos de 3,8 GHz y una tarjeta gráfica AMD personalizada RDNA 2 que cuenta con el apoyo de 12 TFLOPS. Estos items fueron de lo más remarcado por la empresa de Redmond, Washington, dado que sirven para demostrar la potencia con la que trabajará la flamante consola.

Por su parte, el nuevo disco duro SSD que llegará a Xbox Series X será otro de los protagonistas de la velocidad y potencia que promete Microsoft. Según informó la empresa, el equipo de desarrollo tuvo muy en cuenta los tiempos de carga a la hora de diseñar la arquitectura de la nueva consola. Esto tuvo como objetivo mejorar la experiencia de los jugadores, los cuales deben pasar “más tiempo jugando y menos esperando”.

Es por esto que, durante la presentación, Andrew Goossen, una de las cabezas detrás de la máquina, indicó que la arquitectura Xbox Velocity es el alma de la consola, mientras que el procesador es el cerebro y la gráfica el corazón. Todos estos elementos se entrelazan para poder conseguir la experiencia que busca esta nueva plataforma, la cual pasa por la velocidad y optimización.

Otro punto relacionado directamente con la velocidad es la latencia, en la cual Microsoft trabajó para reducirla a gran escala. Para esto, implementaron una entrada de latencia dinámica (DLI) y aplicaron una frecuencia de actualización variable. En este contexto, Goossen dijo: “Los jugadores competitivos y las mejores experiencias de juegos demandan controles precisos”. A su vez, detalló que el equipo de trabajo tuvo como propósito eliminar la latencia e identificar “cualquier oportunidad” que pudiera ayudar a esto.

Una de las cartas principales que diferencia a la nueva Xbox será la tecnología Quick Resume. Esta permitirá a los jugadores reanudar sus partidas de forma instantánea, algo que mejorará a grandes rasgos la experiencia de juego debido a que se podrá cambiar de juego fácilmente. Esta función permitirá a los usuarios dejar en suspensión hasta 3 juegos, a los cuales podrán volver inmediatamente, incluso reiniciando el sistema.

Todo esto contempla que la idea de la empresa es llevar una sensación similar a la de una PC de alto rendimiento de hoy en día, pero sin dejar de lado la experiencia de jugar en una consola. Los tiempos de cargo, la potencia de su procesador y la posibilidad de optimizar sus recursos, demuestran que el objetivo es entregar un producto conciso y preciso, donde el rendimiento sea la prioridad número uno.

Por el lado de PlayStation la expectativa era muy grande. Antes del anuncio se esperaba que, en primera instancia, se revele la morfología de la consola, algo que Xbox ya había hecho meses atrás, durante los Game Awards. Pero nada de esto pasó. La presentación recibió grandes críticas por parte de la comunidad de usuarios, dado que abusó del lenguaje técnico y tuvo una dinámica muy lenta y, por momentos, aburrida.

Mike Cerny, quien estuvo acompañado de algunas siluetas de cartón mientras explicaba cada punto, comenzó la presentación haciendo foco en el disco SSD, el que, según él, fue el primer punto solicitado por desarrolladores y distribuidoras. Los números de este son impecables, ya que según afirmó el desarrollador hará que 2GB de información puedan ser cargados en un cuarto de segundo gracias. Por lo tanto, los 16GB con los que trabajará la consola podrán ser cargados solo en unos instantes, brindando una experiencia muy fluida a la hora de jugar.

Respecto el punto del GPU, se comunicó que la plataforma también contará con una GPU AMD personalizada de 8 núcleos Zen 2 a 3.5GHz de frecuencia variable. Algo un poco inferior, pero similar a la de Xbox. Esta permitirá introducir, al igual que la consola de Microsoft,l a tecnología ray-tracing, la cual llega al mercado con la consigna de subir el nivel de la experiencia visual de los jugadores, algo que ya se puede ver en PC. Refiriéndose a esto último, Cerny se mostró más que optimista, ya que planteó que luego de lo que pudo ver en los juegos de la consola, no existe un techo cercano en cuanto a la evolución gráfica y visual.

El punto de batalla que propuso Microsoft, que pasaba por la cantidad de Tflops con lo que contaría la placa de video, fue uno de los campos minados de Sony. La empresa informó que esta tendrá 10,28, algo por debajo de los 13 que presentará la Xbox Series X. Tal vez en lo que quede del año, la mayoría de las presentaciones de la competencia pase por demostrar como es el gameplay de su plataforma y remarca esta ventaja sobre la empresa japonesa. Habrá que ver cuanto incide en su performance, dado que aún no se vio nada de PlayStation 5 en este sentido, mientras que de la vereda de enfrente sí.

El factor diferencial de la presentación encabezada por Cerny pasó por algo que no se esperaba: el audio 3D. Pese a que los últimos rumores afirmaban que la consola trabajaría en el sistema de sonido para brindar una experiencia diferente, el hincapié que tuvo durante la charla fue una sorpresa. Así fue presentado el Tempest Engine, el motor que promete marcar un antes y un después en este segmento dentro de la industria de los videojuegos.

El sistema, que estará basado en la tecnología desarrollada por AMD, tendrá una potencia dedicada que equivaldrá a más de 5000 fuentes de sonido. Por lo tanto, esta implementación no solo permitirá disfrutar de un sistema que contará con muchos más sonidos que PlayStation 4, sino que permitirá una nitidez y calidad lograda gracias a la posibilidad de identificar la ubicación de estos.

A su vez, este motor de audio tendrá dos vías de trabajo. Una será la de la presencia, la cual trabajará sonidos como el de estar por abajo de una tormenta, donde el sonido de las gotas impactando en el piso tendrán su presencia. La otra, por su parte, será la localidad, la cual servirá para rastrear distintos objetos que se encuentren en el escenario en el que se esté jugando. Uno de los puntos álgidos de esta tecnología pasa por que no necesita de dispositivos externos para funcionar, algo que le da un gran impulso en su presentación en sociedad.

En cuanto a puntos en común y no tanto, la retrocompatibilidad jugará un rol diferente en cada consola. En el caso de Sony, esto será disponible tan solo una generación atrás, llegando a 100 títulos de PlayStation 4, al menos para su lanzamiento. Por el lado de Microsoft el camino es otro, ya que los usuarios podrán disfrutar de juegos desde la primer Xbox en adelante. Claramente esto parece no importar tanto para la empresa japonesa, la cual deberá considerar la retrocompatibilidad como un factor no determinante.

Con las cartas echadas a medias, las compañías demostraron cuales son sus intenciones con cada consola. Por el lado de Microsoft, la estrategia parece ser agresiva y con la intención de demostrar toda la capacidad de Xbox Series X, una consola que no tiene nada que perder y mucho terreno por allanar. Por el lado de Sony el camino, en cambio, parece más sencillo, dado que la compañía sabe el respaldo que tiene del público y la exclusividad de títulos de alto vuelo.

Por esto, habrá que esperar al último tramo, en el cual, con la PS5 y su precio revelado, se podrá ver como será la batalla en el mercado, dada la reacción en el público. Las cualidad técnicas de ambas solo emparentan grandes consolas, que darán un gran paso en la evolución que necesitaba el segmento para no quedar atrás de la experiencia que consiguen los usuarios de PC. Lo demás pasará por el marketing y la manera de crear un producto atractivo que incline la balanza en un público y regiones específicas.