
Perteneciente al municipio de Arnuero, en la comarca de Trasmiera, la localidad de Isla se presenta como la combinación perfecta entre naturaleza e historia. Reconocido por sus playas de arena dorada, calas ocultas y acantilados imponentes que bordean el mar Cantábrico, este enclave destaca por ser un destino turístico de carácter único.
Además, edificios como la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, rinden cuentas sobre el pasado de la localidad, conservando así su enorme patrimonio histórico. Las torres medievales y los palacios señoriales relatan un pasado marcado por la aristocracia. Y no sólo eso, su casco histórico ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
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Así son las playas de Isla
Las playas de Isla destacan por su impresionante belleza natural, ofreciendo un entorno donde la tranquilidad y el paisaje se combinan de forma única. De entre todas las opciones posibles, la Playa de la Arena es la más conocida. Su amplio espacio de arena dorada y sus aguas cristalinas invitan al baño a todo aquel que se acerque a la zona. Rodeada de un entorno natural protegido, esta playa se convierte en un refugio tanto para los habitantes locales, como para los turistas que buscan escapar del caos de sus ciudades de origen y disfrutar de un día de descanso junto al mar Cantábrico.
Además de la Playa de la Arena, Isla cuenta con calas más pequeñas y recónditas, como la Playa del Sable, que ofrece una experiencia más íntima y exclusiva. Estas calas, rodeadas de acantilados y vegetación autóctona, son perfectas para quienes buscan un contacto más cercano con la naturaleza. Con todo ello, las playas de Isla no solo destacan por su belleza escénica, sino también por su buen estado de conservación.
Qué ver en isla más allá de las playas: un paseo por la localidad
La riqueza de Isla como destino turístico va más allá de sus conocidas playas. Entre sus principales atractivos se encuentra la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, un templo de origen románico que destaca por su arquitectura y su relevancia histórica. Además, el Palacio de los Condes de Isla-Fernández, un impresionante edificio del siglo XVII, refleja el pasado aristocrático de la región y ofrece una visión de la vida noble que un día distinguió a esta localidad.
Otro punto de interés es el Molino de Santa Olaja, un antiguo molino de mareas que se encuentra en un entorno natural protegido, el cual permite entender la ingeniosa utilización de las mareas para moler grano en épocas pasadas. Asimismo, los senderos que recorren la costa y el interior de Isla brindan la oportunidad de disfrutar de paisajes espectaculares, con vistas a los acantilados y al mar Cantábrico, así como de la rica flora y fauna local. Estos elementos hacen de Isla un destino completo, ideal para quienes buscan historia, naturaleza y cultura en un solo lugar.
Cómo llegar
Existen varias formas para poder llegar a Isla desde Santander. Ahora, para ir en coche, se deberá tomar la autovía S-10 en dirección a Bilbao, que se convierte en la A-8. Se deberá continuar por dirección Bilbao durante 30 kilómetros. Después, se deberá coger la salida 185 hacia Beranga/Santoña, y continuar por la carretera CA-147, que llevará directamente a Isla. El trayecto tendrá una duración aproximada de 45 minutos.
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