Cuando el verano y, con él, las altas temperaturas aprietan, cualquier lugar con mar se convierte en el sitio ideal en el que pasar unas vacaciones o, al menos, un fin de semana de desconexión. Aunque en España son muchas las opciones, la provincia de Málaga cuenta con 175 kilómetros de costa y un total de 16 playas, entre las que se encuentran algunas muy populares como La Malagueta, La Misericordia, El Palo o Pedregalejo. A esta lista se suma la cala de Maro, situada en la pedanía de Nerja, una de las más espectaculares, que es de agua cristalina y se encuentra en un acantilado, rodeada de plena naturaleza.
De todas las playas de Málaga, la más extensa es la del Rincón de la Victoria, ubicada junto a Vélez, con una longitud de 3,6 kilómetros. En la provincia también hay increíbles calas escondidas, como la de Maro, que no deja indiferente a ninguno de sus visitantes. Esta destaca por ser un enclave único. Y no es para menos si se tienen en cuenta su agua tranquila y cristalina, su gruesa arena y su impresionante ubicación, bajo los acantilados de la Sierra de Tejeda (Maro).
Además, la cala de Maro tiene la ventaja de que permite escapar de las aglomeraciones de otras más céntricas como, por ejemplo, la de Calahonda o la playa del salón. Y es que este pequeño paraíso, a su vez, está a pocos kilómetros del centro del pueblo, por lo que permite hacer un poco de turismo. Por si esto fuera poco, desde estas aguas es posible contemplar uno de los amaneceres más espectaculares que se hayan visto jamás. Asimismo, está muy bien equipada, ya que cuenta con un quiosco, aseos, duchas, un puesto de socorristas, tumbonas, chiringuitos y hasta un pequeño parking para coches.
La cala de Maro, un pequeño paraíso de espectaculares vistas

La playa de Maro, ubicada en Nerja (Málaga), es un destino idóneo para aquellos que buscan disfrutar de la naturaleza y el mar. Este lugar ofrece 500 metros de arena gruesa y aguas cristalinas que permiten cuentan con excelentes vistas submarinas, donde pueden observarse corales y peces.
Es accesible para todos, incluyendo personas mayores, niños y personas con discapacidad, y dispone de un aparcamiento cercano para mayor comodidad. La playa de Maro se encuentra en un entorno natural rodeado de vegetación y cultivos, lo que proporciona una experiencia visual única con un mar verde azulado.
Una de las mayores atracciones de esta playa son sus impresionantes cascadas, que brindan un espectáculo visual imponente. Este entorno lo convierte en una de las mejores calas de la región, recomendada para aquellos que buscan una experiencia vacacional integral en la costa de Nerja.
Paseo en kayak por acantilados o snorkel entre rocas, las principales actividades que ofrece Maro

Maro y su entorno natural ofrecen una variedad de actividades al aire libre que llaman la atención de los visitantes. Una de las principales es el paseo en kayak por estos impresionantes acantilados, donde los participantes pueden optar por realizar una ruta guiada o alquilar un kayak o un paddle surf y explorar a su propio ritmo.
Las rutas guiadas, que parten desde la playa y requieren reserva previa, permiten visitar lugares ocultos y de gran belleza. Entre ellos, destaca una cascada escondida bajo un acantilado, que puede observarse en ciertos días, dependiendo del desvío de agua para el riego agrícola de la zona.
Otra actividad destacada es el snorkel y el buceo. Las aguas tranquilas y de color azul transparente facilitan la visibilidad, lo que convierte a esta zona en un lugar ideal para observar la rica fauna marina. En este paraje natural, donde la pesca está prohibida, se pueden encontrar especies protegidas como meros, corales, esponjas y anémonas. Para los buceadores más experimentados, hay cuevas y grutas submarinas que ofrecen una experiencia única.
La falta de actividad pesquera en la playa de Maro contribuye a la abundancia de vida marina, lo que representa una oportunidad para descubrir y disfrutar de este ecosistema en su estado natural. La vibrante fauna subacuática y las formaciones rocosas sumergen a los visitantes en un entorno casi prístino.
Cómo llegar a la playa de Maro
Para visitar la playa de Maro desde Nerja, es necesario tomar la carretera N-340 en dirección a Almería y, al llegar a la rotonda de la cueva de Nerja, tomar la primera salida hacia Maro.
En esta ruta hacia la costa, se recomienda continuar bajando por la carretera que atraviesa una serie de invernaderos. Durante los meses de verano, es común ver vehículos aparcados a los lados de la carretera debido al incremento de visitantes.
La llegada se marca con una plazoleta que ofrece espacio para varios vehículos y un cartel con una barrera que indica la entrada a la playa de Maro. Es importante subrayar que, aunque la barrera esté levantada, está prohibido aparcar más allá de este punto.
Últimas Noticias
Así era el otro Palacio Real de Madrid en el siglo XV: hospedó a los Reyes Católicos y a sus herederos
Antes de que el Palacio Real fuera el emblema de la ciudad, Isabel y Fernando vivieron episodios históricos en una joya arquitectónica casi olvidada, ubicada en la actual plaza de la Paja y rodeada de leyendas fascinantes

El pueblo medieval de Cuenca que está en ruinas y es Conjunto Histórico: tiene seis iglesias, un castillo y hasta cinco recintos amurallados
La localidad sorprende gracias a su increíble legado medieval donde se puede contemplar uno de los conjuntos monumentales más ricos de la región

Valencia, destino líder turístico que este año apunta a crecer aún más: de los Gay Games 2026 al World Paella Day
En el marco de Fitur, la concejala de turismo de Valencia, Paula Llobet, ha hecho un repaso por los datos de la ciudad en 2025 y ha presentado su estrategia turística con grandes eventos internacionales y el Año Jubilar

La estación de esquí La Pinilla: está a 100 kilómetros de Madrid y cuenta con una altura de más de 2.000 metros
Es un complejo ideal para hacer una escapada en invierno

La joya natural escondida en Lugo: castros celtas, cascadas ocultas y aldeas de piedra en uno de los paisajes más bonitos de Galicia
Senderos medievales, fuentes milagrosas y arquitectura de pizarra hacen de este lugar un refugio para quienes desean desconectar y conocer con la esencia más pura del noroeste peninsular



