Alcaraz necesita del tercer set para alcanzar la victoria ante un combativo Etcheverry y certifica su pase a cuartos de final en Montecarlo

El tenista español se impone al argentino con un 2-1 (6-1, 4-6 y 6-3)

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El tenista español Carlos Alcaraz (REUTERS/Manon Cruz)
El tenista español Carlos Alcaraz (REUTERS/Manon Cruz)

Carlitos pisa el acelerador. El tenista español volvió a brillar sobre las pistas de Montecarlo, esta vez ante Tomás Martín Etcheverry. De nuevo, volvía a convertirse en el verdugo de un tenista argentino, tras derrotar a Sebastián Báez en primera ronda. El partido arrancó con el número uno acaparando la pista y asestando golpe tras golpe a su rival, a quien le rompió hasta tres veces el servicio para llevarse la primera manga por 6-1. La segunda manga no fue tan amable como la primera. El español perdió hasta dos veces su servicio y se vio obligado a recuperarlo, pero no lo consiguió y el duelo se marchó al tercer set. Ahí el español ya no falló y se alzó con la victoria por 2-1 y certificó su plaza para los cuartos de final de Montecarlo.

El español volvía a medirse a un argentino en su segundo duelo en Montecarlo. Su debut fue ante Sebastián Báez, a quien pasó por encima en apenas una hora sobre la pista. Con un sólido 2-0 (6-1 y 6-3), Carlitos daba por inaugurada la temporada en tierra batida, su favorita de la temporada. Las sensaciones del murciano tras el partido ante Báez fueron mucho mejores de lo que esperaba, así lo afirmó tras el duelo: “La verdad es que me sorprendió mi nivel. Pensaba que iba a jugar un poco peor”. Para su segundo duelo, el enfrentamiento ante Etcheverry, las sensaciones no cambiaron.

Saltó a la pista dispuesto a volver a deslizarse sobre la tierra como solo él sabe hacer. Sacó su derecha a relucir para conquistar su servicio sin dar opciones de réplica al argentino y firmó la primera rotura en el siguiente juego, de nuevo dejando a cero a su rival. Hasta tres veces consiguió arrebatar el servicio a su rival para cerrar la primera manga por un sólido 6-1 y poner la primera piedra que le encaminaba hacia la victoria.

El tenista español Carlos Alcaraz (REUTERS/Manon Cruz)
El tenista español Carlos Alcaraz (REUTERS/Manon Cruz)

La segunda manga, sin embargo, no iba a ser tan agradable para el español, sino todo lo contrario. El argentino le rompió hasta dos veces el servicio a Alcaraz para ponerse por delante y encaminar el empate en el marcador. La respuesta del murciano no se hizo esperar y tras la segunda rotura le devolvió el golpe, pero no fue suficiente para sobreponerse. Con 3-5 abajo en el marcador, el equipo animaba al número uno. “Vamos Charly”, le gritaban, pero Charly ya había dado por finalizado el segundo set y solo podía pensar en el tercero.

Carlitos se sobrepone en la tercera manga

El partido y el pase a cuartos de final se decidirían en el tercer set. Con el mono de trabajo puesto, Carlitos comenzó a fraguar poco a poco la victoria. Golpe a golpe. Fue recuperando la forma y el protagonismo en la pista y dejó muestras de su repertorio de golpes, como los dos globos que endosó al argentino. Alcaraz solo necesitó una rotura, que llegó durante el primer servicio de Etcheverry. A partir de ese momento tan solo necesitaba firmar sus servicios.

Carlos Alcaraz cierra otro año como número uno

Hasta el momento, el argentino obligó a Alcaraz a mostrar su mejor versión. Ni siquiera en el último juego consiguió sentirse cómodo. Una bola larga le arrebató esa ventaja conseguida, obligándole a hacer dos puntos para llevarse el partido. Y lo hizo. Carlitos salió airoso ante un Etcheverry que le complicó las cosas y le obligó a ir al tercer set para llevarse el partido y conseguir el pase a cuartos de final de Montecarlo.