Audrey Pascual, campeona paralímpica española: nació sin tibias y su abuelo le llama “number one”

La esquiadora española también ganó la plata en la exigente prueba de Descenso durante la jornada inaugural

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La deportista española Audrey Pascual
La deportista española Audrey Pascual tras ganar el oro olímpico (REUTERS/Stoyan Nenov)

Audrey Pascual es campeona paralímpica. La esquiadora madrileña, de 21 años, ya suma dos medallas en esta edición de los Juegos Paralímpicos de Invierno: primero obtuvo la plata en la exigente prueba de Descenso durante la jornada inaugural y, dos días más tarde, subió un peldaño más en el podio al ganar el oro en la modalidad de Supergigante. Su nombre resuena con fuerza entre los representantes españoles y su gesta ha tenido una dedicatoria muy especial: a su abuelo, que ya de niña la llamaba “number one”.

“Me acuerdo de mi familia, que me lleva apoyando un montón de tiempo, y de mi abuelo, que decía que había que ser la ‘number one’. De hecho él me llamaba ‘number one’, así que por fin lo soy y me estará viendo desde el cielo. También me acuerdo de mis patrocinadores, que son otra parte de mi familia, y la federación, que apostó por mí”, relató Pascual tras subirse a lo alto del podio olímpico.

El oro en Supergigante llegó tras una bajada impecable, donde Audrey firmó un tiempo de 1:17.82. En esta ocasión, la gran rival de la temporada, la alemana Anna-Lena Forster, no terminó la prueba tras salirse de la pista. De este modo, la japonesa Momoka Muraoka se llevó la plata, quedando a +6.32 segundos de la española, mientras que el bronce fue para la china Sitong Liu, a +7.09 segundos. La actuación de Pascual no dejó margen para dudas y reforzó su estatus de favorita para las próximas pruebas, incluida la Combinada, que se disputa en la siguiente jornada y donde mantiene intactas sus opciones de medalla.

La esquiadora española Audrey Pascual
La esquiadora española Audrey Pascual durante el supergigante de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán y Cortina d'Ampezzo (MIKAEL HELSING/CPE / Europa Press)

La historia de Audrey Pascual está marcada por la superación personal. Nació con una agenesia bilateral, una malformación congénita poco común que le impidió desarrollar las tibias. Desde bebé, su familia buscó alternativas para mejorar su calidad de vida y a los seis meses comenzó a nadar por recomendación médica. El objetivo era fortalecer la espalda y los músculos en preparación para caminar con prótesis en el futuro. Su primer contacto con el esquí fue a los 11 años, en la estación de La Pinilla, y surgió como una forma de compartir tiempo con sus primas, sin aspiraciones competitivas en ese momento.

La Fundación También le proporcionó el material y el acompañamiento necesario para iniciarse en el deporte adaptado, y ahí comenzó una trayectoria que pronto se llenaría de logros. En 2015 y 2016 fue elegida Promesa del año en el Trofeo Santiveri de esquí adaptado y, en 2017, se hizo con el oro en eslalon y la plata en gigante en el Campeonato de España. Su debut en pruebas internacionales llegó en 2019, justo cuando alcanzó la edad mínima permitida de 15 años, y en su primera participación conquistó la Copa de Europa. Desde entonces, Pascual ha acumulado podios y reconocimientos, incluyendo su papel como subcampeona en eslalon durante los Mundiales de Maribor (Eslovenia) en 2025.

El oro olímpico de Audrey Pascual

La última incorporación a su palmarés es el oro en Supergigante, logrado en Cortina d’Ampezzo y con el icónico fondo de los Dolomitas, un triunfo que añade valor a su prometedora carrera. Tras la prueba, Pascual compartió sus sensaciones sobre el desarrollo de la carrera: “Creo que se pasan más nervios abajo, cuando sales de las primeras, que antes de salir arriba. Al final bajas sin tener referencia de nada y estás esperando a ver qué hacen las demás. Cuando he visto que la alemana, en ese salto, ha cogido una dirección demasiado recta, dije ‘no puede ser, no me lo puedo creer’. Me puse a gritar emocionada: ‘mamá’”.

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Audrey también agradeció el acompañamiento de su entrenador y el apoyo profesional que recibe fuera de la pista: “Antes de salir, le digo que me recuerde que esto me gusta, que me gusta competir, que estoy aquí porque quiero y que hay que disfrutar de la bajada”, explicó la esquiadora, quien además reconoció la labor de su psicóloga, Cristina, como parte esencial en su rendimiento deportivo. La trayectoria de Audrey Pascual en los Juegos Paralímpicos continúa abierta, con posibilidades reales de seguir sumando éxitos y medallas en las próximas competiciones.