El FC Barcelona acaba sufriendo para llevarse la victoria ante un infatigable Albacete y sella su plaza en las semifinales de la Copa del Rey

Un gol de Lamine Yamal y otro de Araujo certificaron la victoria azulgrana por 1-2

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Los jugadores del FC Barcelona
Los jugadores del FC Barcelona celebrando un gol ante el Albacete en Copa del Rey (EFE/Ismael Herrero)

El FC Barcelona ya tiene su plaza para las semifinales de la Copa del Rey. Fue tras un duelo a muerte ante el sorpresivo Albacete, que ya se había llevado por delante al Real Madrid y al Celta y aspiraba a acabar también con el club azulgrana. Con una idea saltaron al campo, pero se dieron de frente con un equipo sólido que no tardó en hacerse el dueño y señor del balón. Lamine Yamal abrió el marcador a falta de unos minutos para el final de la primera mitad. Araujo fue el encargado de ampliar la ventaja en la segunda parte. En los últimos minutos, Javi Moreno recortó distancias en el marcador, pero no fue suficiente para remontar el duelo.

El FC Barcelona acudía a la cita copera ante el Albacete con mirada puesta en seguir dando pasos que le lleven a la final para tratar de defender el título. Una copa que conquistó tras vencer al eterno rival, el Real Madrid, por 3-2 en el marcador. En el lado opuesto del terreno de juego, se encontraba el club manchego, que buscaba seguir ampliando su leyenda en esta edición de la Copa del Rey, donde ya eliminó al club blanco, así como al Celta de Vigo. Con el pitido inicial todavía resonando por los cuatro costados del Carlos Belmonte, el Albacete protagonizó una declaración de intenciones: estaban ahí para ganar.

El equipo manchego se lanzó al ataque con una presión alta, que buscaba el error de los azulgranas. Sin embargo, la primera gran ocasión del partido fue para los de Hansi Flick. Un pase entre líneas de Dani Olmo para Rashford, que controló y, seguido por el defensa del Albacete, disparó buscando la portería de Lizoain, pero se marchó directamente fuera. Un susto que no tardó en devolver el Albacete tras robar el balón a un dormido Lamine Yamal, aunque terminó en las manos de Joan García.

El partido de Copa del
El partido de Copa del Rey entre el Albacete y el FC Barcelona (EFE/Ismael Herrero)

Lamine lo intentó una y otra vez por su banda (la derecha) con centros al área, pases imposibles entre los jugadores y jugadas individuales. Nada surtió efecto. La férrea defensa manchega parecía impenetrable. Fue en una de esas jugadas con el delantero azulgrana cuando Neva quedó tendido sobre el terreno de juego y necesitó el cambio. Vallejo ocupó su lugar. Después de tantas jugadas intentándolo, por fin, éxito. Rashford cedió para Frenkie de Jong, que abrió hacia la banda de Yamal y, sin pensarlo ni controlar, disparó para batir a Lizoain y adelantar a los suyos en el marcador.

Por entonces, el marcador ya se encontraba en el minuto 38 de partido. Poco quedaba para descanso, pero en esos escasos minutos, le dio tiempo a los jugadores del Albacete a reclamar la segunda tarjeta amarilla para Cancelo, que no se produjo; a De Jong y Rashford armar una nueva ocasión de gol, que no llegó a rematar Lewandowski; y a Capi protagonizar un choque contra Frenkie, donde llegaron incluso a entrar las asistencias. Pero el marcador no se movió antes de que los 22 jugadores enfilaran el túnel de vestuario.

Un incansable Albacete soñó hasta el final

La segunda mitad arrancó con cambios en las filas azulgranas. Se marchó Cancelo, que tenía tarjeta amarilla, para dar paso a Cubarsí. El Albacete volvía a comenzar apretando con un gran remate contra la portería del FC Barcelona que obligó a Joan García a estirarse para mandarlo fuera. La historia volvía a repetirse y cuando parecía que se acercaba el gol manchego, llegó el tanto del club azulgrana. Fue Araujo quien mandó el balón al fondo de la red con un impecable remate de cabeza.

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A partir de ese momento, los locales movieron el banquillo tratando de encontrar la manera de recortar distancias en el marcador, a la par que achicaban agua para evitar que se siguiera ampliando la ventaja azulgrana. Por tierra, mar y aire lo intentaron. El primero llegó por tierra, con un disparo de Jefté, pero fue anulado por fuera de juego. El segundo llegó por aire y esta vez sí subió al marcador. Fue un remate a balón parado que Javi Moreno mandó al fondo de la red. El estadio Carlos Belmonte estalló. Todo era posible. Todavía sobraba tiempo para remontar el partido o, al menos, prolongarlo, aunque ya fuera el minuto 87.

Ese ímpetu y esperanza se esfumó cuando, en el 91 de partido, Ferran hizo el tercero. Un tanto que no llegó a subir al marcador por fuera de juego. A pesar de que el linier levantó la bandera, el tanto había caído como una losa para tumbar a un infatigable Albacete, que prácticamente no volvió a tocar el balón antes de que el colegiado señalara el final del duelo y el FC Barcelona certificara su plaza para la semifinal de la Copa del Rey.