De portero en la Serie A de Italia a conserje de un hotel: la historia de Alberto Fontana

El exfutbolista defendió la portería del Cesena, Bari y del Inter hasta que se retiró con 42 años

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El exportero Alberto Fontana
El exportero Alberto Fontana

Alberto Fontana fue una figura reconocida en el fútbol italiano entre los años noventa y los primeros años del siglo XXI. Su carrera abarcó múltiples equipos de la Serie A y Serie B, y supo desempeñarse tanto en clubes de provincia como en equipos de mayor repercusión nacional, desde Cesena hasta Bari y finalmente el Inter. A lo largo de su trayectoria, Fontana se mantuvo alejado de los grandes titulares, pero fue una pieza fundamental en la estabilidad de los equipos en los que participó, aportando experiencia y serenidad bajo los tres palos. Tras colgar las botas, su vida dio un giro de 180 grados, pasando del fútbol a los hoteles.

Tras poner punto final a su etapa como futbolista profesional, Fontana decidió dar un giro radical a su vida. Alejado ya del mundo del fútbol, regresó a su Romagna natal, instalándose entre Cesena y la zona costera de Cervia. Allí encontró una nueva ocupación dedicada a la gestión de hoteles, vinculación que le ha permitido reconectar con sus orígenes y dar inicio a una segunda etapa profesional. Así lo explicó en una entrevista concedida recientemente con Corriere della Sera, donde repasó los momentos más significativos de su vida deportiva y su transición al mundo empresarial.

El exportero Alberto Fontana
El exportero Alberto Fontana

La decisión de retirarse a los 42 años llegó tras firmar con el Bari y bajo la dirección de Conte: “Había firmado con el Bari, estaba Conte. Pero entendí que mi luz se había apagado. Tenía un hijo pequeño, pensábamos en el segundo, y supe que no podía dar el cien por cien que Conte pedía a diario. Devolví el contrato, fue una decisión responsable. Ni siquiera Perinetti lo entendió”. En su nueva vida, Fontana se dedica a la gestión hotelera en Cervia, donde pasó su infancia. “Volví a Cervia, al mar donde crecí. Mi padre era socorrista y yo dormía en el establecimiento en verano. El mar siempre fue mi casa. Cervia ha crecido, pero respirar el aire marino sigue siendo maravilloso. Mi esposa también tiene un hotel en Cesena”.

Alberto Fontana y su trabajo de conserje de hotel

Sobre el cambio de portero de fútbol a conserje de hotel, dice: “Eso es un clásico. Aunque en realidad no trabajo en recepción, me encargo de asuntos burocráticos, la manutención y tareas extraordinarias”. Cuando le preguntan si se siente más entrenador o capitán en su nueva faceta, Fontana responde: “Entrenador. No salgo al campo, pero estoy detrás de las bambalinas”.

El futbolista que se retiró debido a las lesiones y se hizo millonario ganando la lotería.

Finalmente, al comparar la gestión de los aficionados y clientes, asegura: “Es más difícil gestionar a un aficionado, porque actúa con el corazón. El vínculo emocional es mucho más fuerte que el de un cliente”. Sobre el Bari actual, Fontana concluye: “Hay un amor que nunca terminó de florecer. En una plaza tan importante, eso es difícil de gestionar. En Bari, la exigencia siempre está por encima de la categoría. Ahora lo fundamental es mantener la Serie B. Luego, en junio, se harán las valoraciones”. Ahora, Fontana se encarga de las gestiones de un hotel, a pesar de que hace unos años defendió la portería de varios equipos italianos.