Expulsado un expreso de Guantánamo tras 11 años en prisión por captar yihadistas en Madrid

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Madrid, 23 oct (EFE).- La Policía Nacional ha expulsado a su país de origen, Marruecos, a Lahecen Ikassrien, de 59 años, un yihadista que estuvo preso en Guantánamo tras unirse a las filas de Al Qaeda en Afganistán y que en España ha cumplido más de once años en prisión por captar terroristas en Madrid, sobre todo en los alrededores de la mezquita de la M-30.

Fuentes de la lucha antiterrorista han detallado a EFE que la expulsión de Ikassrien, conocido como Hassan y considerado un sujeto "muy peligroso", fue ejecutada el pasado día 6 por agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras bajo el control de efectivos de Información de la Policía Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

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El ya expulsado acababa de cumplir la condena de once años y medio de prisión en España por integración en organización terrorista. En 2011 creó y lideró el grupo yihadista autodenominado 'Brigada Al Andalus' que fue desmantelado por la Policía Nacional en 2014 en la Operación Gala.

La célula de Lahecen Ikassrien se dedicaba a captar, adoctrinar y reclutar a nuevos combatientes para enviarlos a Siria, constatando los agentes el envío de al menos seis personas a ese país. La sentencia consideró que este grupo constituía "una auténtica plataforma de envío de yihadistas".

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Lahecen Ikassrien ejercía de mentor e incluso de consejero y amigo de los futuros combatientes hasta el punto de que llegó a acoger a uno de ellos en su casa tras una discusión con sus suegros.

La sentencia también relata cómo algunos de los detenidos junto a él tenían planificada su salida de España con dirección a Siria y enmascaraban en su entorno familiar ese viaje por supuestos motivos laborales.

El expulsado captaba a yihadistas en la mezquita de la M-30, les adoctrinaba con otros condenados en casas y en una tetería de Torrejón de Ardoz (Madrid) y les enseñaba con prácticas a ser muyahidines en zonas de campo de los alrededores del madrileño pantano de El Atazar y en una finca de la provincia de Ávila.

Según la sentencia, de forma paralela al adoctrinamiento religioso y político, los condenados realizaban una "apología sistemática y continua" del Estado Islámico y de Jabhat Al Nusrah, la rama de Al Qaeda que operaba en Siria y Líbano.

Dentro del grupo, el expulsado ejercía de referente ideológico, a quien el resto de los integrantes mostraban un profundo respeto, principalmente por su reclusión en la prisión militar de Guantánamo.

Antes de ser detenido en Madrid fue arrestado en 2001 en Afganistán por autoridades americanas tras unirse a Al Qaeda.

No obstante, su vinculación con España es mucho anterior. Las fuentes consultadas sitúan a Ikassrien a finales de la década de los 80 cuando comenzó a traficar con drogas y fue condenado a seis años de cárcel.

Tras este primer paso por prisión, decidió trasladarse a Afganistán, donde se unió a las filas de Al Qaeda. Estuvo encarcelado en la prisión afgana de Mazar-e-Sarif y posteriormente trasladado a la prisión de la Base militar estadounidense de la bahía de Guantánamo (Cuba), donde cumplió condena hasta 2005.

Ese mismo año fue extraditado a España donde permaneció en prisión hasta casi finales de 2006, siendo entonces absuelto por los delitos de terrorismo de los que estaba siendo acusado, con la condición de víctima testigo, lo que impidió su expulsión.

Al quedarse en España, se instaló en Madrid, donde se hizo muy popular entre la comunidad magrebí del barrio de Lavapiés con quien no dudaba en defender la Yihad violenta y la lucha contra los  infieles. EFE

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