Rota celebra la llegada del sexto destructor de EE.UU. y con él la de sus nuevos "vecinos"

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Rota (Cádiz), 12 oct (EFE).- La ciudad de Rota (Cádiz) celebra la llegada, el próximo jueves, del sexto destructor de la Marina estadounidense que se asienta en la base naval que acoge la localidad y, con él, de quienes serán su nuevos vecinos, la tripulación y sus familiares, que harán que la población estadounidense que vive en ella ascienda a unas 6.000 personas.

"Es una buena noticia", asegura, en declaraciones a EFE, José Javier Ruiz Arana, el alcalde de esta ciudad de menos de 30.000 habitantes que desde hace más de 70 años convive con la base de uso conjunto por las armadas española y estadounidense.

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La llegada de este destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke USS 'John Basilone' (DDG-122) completa el escudo antimisiles de la OTAN, conformado por seis buques de este tipo.

Desde la llegada del primero de los destructores, en 2014, hasta la del 'John Basilone', con sus más de 300 tripulantes, "se ha duplicado prácticamente la presencia estadounidense en la base naval", lo que ha llevado a Rota a vivir "unos años de bonanza".

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 El alcalde calcula que unas dos terceras partes de la economía local giran directa o indirectamente en torno a la base naval y a los servicios que da a las dos armadas y a sus miembros.

Aunque en la zona estadounidense de la base hay casi una ciudad, con sus colegios, viviendas, pizzerías, instalaciones deportivas y todos los servicios, muchas de las familias prefieren vivir fuera y disfrutar de forma más cercana de la vida de la localidad.

Por eso en Rota, según los cálculos del alcalde, hay más de mil casas alquiladas a estadounidenses, que suelen pagar alquileres caros.

"Es un dinero que entra a los vecinos de Rota", apunta Ruiz Arana, que también es consciente de que ello tiene una arista "negativa" pues hace que los precios de los alquileres sean más altos en la localidad.

En la ciudad se han incrementado en estos años los negocios enfocados a los gustos y usos de la población estadounidense, como bares y restaurantes que se adaptan a las distintas costumbres de horarios para comer.

En la ciudad, por eso, se vive "una simbiosis" con estos vecinos, que hace que los estadounidenses estén "encantados" de su vida en Rota, uno de los destinos extranjeros más demandados por los militares de su armada.

Más allá de la vida en la ciudad, la presencia del escudo antimisiles beneficia a la industria de Cádiz, especialmente a la naval liderada por Navantia, que tiene un contrato para los trabajos de mantenimiento de estos destructores con un valor total de concesión de unos 90 millones de euros al año.

Ruiz Arana destaca la importancia de que la industria naval española "dé confianza a la primera armada mundial" y le confíe el mantenimiento de estos buques.

En 2013, antes de la llegada de los primeros destructores, la base duplicó su capacidad con la ampliación de sus muelles, hasta lograr 1.100 metros lineales de atraque, en un programa financiado por la OTAN, los Estados Unidos y España.

La base se prepara ahora para una obra de grandes dimensiones para una nueva ampliación de sus muelles.

"Son inversiones en el futuro y la capacidad de la base", explica el alcalde que cree que "se abren años buenos" para el impacto en la zona.

Para recibir al nuevo personal del nuevo buque y a sus familias, así como para ayudar al resto de sus compatriotas, la ciudad mantiene su oficina 'Welcome to Rota'.

Ahora también ofrece 'Base Forum', un espacio dedicado a divulgar la histórica relación de la localidad con la base militar que fue inaugurado el pasado 11 de septiembre por el rey Felipe VI y que recorre más de 70 años de convivencia. EFE

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