Solo un toro de Pallarés destaca en Las Ventas, donde Venegas pasea la única oreja

Guardar

Julio César Sánchez

Madrid, 27 sep (EFE).- La corrida concurso de ganaderías celebrada este domingo en Las Ventas se saldó con un único astado de nota, de Pallarés, en una tarde en la que José Carlos Venegas se llevó la única oreja, con un entregado Isaac Fonseca y un gris Alejandro Chicharro.

PUBLICIDAD

Hace escasas fechas desde una señalada asociación (concretamente la de 'El toro de Madrid') se pedía la celebración de una corrida concurso de ganaderías "de verdad" en Las Ventas, en la que, siguiendo su declaración, el toro debía ser el protagonista, y la suerte de varas, el instrumento para conocer y valorar su bravura.

Esta, en la forma exigida, apareció solo en uno de los astados, y exclusivamente en el primer tercio, en lo que se antoja pobre balance para una corrida en la que, teóricamente, los ganaderos reseñarían sus mejores 'pupilos'.

PUBLICIDAD

El primero, de Saltillo, de nombre Cazarrata, como aquel que hace diez años trajo por la calle de la amargura a Sánchez Vara, se arrancó de largo al caballo las tres veces, las mismas que huyó del castigo, si bien en el último encuentro se quedó lo suficiente como para poder meterle las cuerdas.

En la muleta repitió lo que hizo en el capote, embestir con entrega cuando se le quitó de la cabeza lo de salir de huida. Le faltó humillar, pero derrochó nobleza en una faena esforzada de José Carlos Venegas, con frecuencia enganchada, ganándole el paso por el pitón derecho para ligar, y más vertical al natural. En suma, un trasteo aparente, de más voluntad que acople pleno, premiado con una oreja tras matar a la primera.

Apretó el cuarto, de Conde de la Corte, en el primer buen puyazo de Javier Martín, aunque salió suelto, y tampoco peleó mal en el segundo, si bien repitió salida desentendida, al igual que en el tercero, de deficiente ejecución por parte del picador. En el segundo tercio destacó un soberbio Raúl Cebadera, que clavó con exposición y brillantez.

A la postre, los citados encuentros rehileteros resultarían lo más lucido de la lidia en este toro, pues en la muleta el del Conde topó con violencia por el izquierdo y tan solo aguantó sin irse a tablas dos tandas por el derecho, por lo que el jiennense Venegas, que de nuevo acertó a la hora de matar, abrevió.

No anduvo certero el picador Héctor Vicente en ninguno de los tres encuentros con el segundo, de Partido de Resina, cayendo todos los puyazos, sin excepción, muy traseros.

En la muleta de un firme Isaac Fonseca el toro quiso más que pudo, defendiéndose por falta de fuerza y acortando el viaje cuando la inercia inicial llegaba a su fin tras el primer muletazo de cada serie, impidiendo el lucimiento más allá de la magnífica estocada -aunque poco efectiva- recetada por el mexicano.

En el quinto, tras un arrebatado recibo a la verónica de Fonseca, el astado de Pallarés se arrancó cuatro veces al caballo, la segunda de ellas casi desde los medios. Fue en ese puyazo en el que Borja Lorente lo bordó, y no tanto en los tres restantes.

Al concluir el tercio el público aplaudía en pie la pelea de Imaginario, que así se llamaba el de Pallarés. Sin embargo gran parte del ímpetu se quedó en el peto, y aunque Fonseca animó con la voz las nobles y apagadas acometidas del toro, a este únicamente le quedó mecha para dos series, quedándose el azteca -y nosotros- con la miel en los labios.

El tercero, de Castillejo de Huebra, salió huyendo al sentir el hierro en el primer refilonazo y empujó con clase en el segundo y último, al que se arrancó a los tres metros que distan ambas rayas.

En el tercio de muerte un sector de la plaza recriminó la colocación de Alejandro Chicharro, quien basó su labor por el pitón derecho ya que por el zurdo el de Castillejo de Huebra derrotaba con saña. La evidente falta de ajuste en los embroques y la contestación consiguiente de los tendidos lastró sin remedio su actuación.

El sexto, de Valdellán, se lo pensó mucho a lo largo de toda su lidia, siendo de muy discreta nota su lucha en el peto. En banderillas brilló, una tarde más, un pletórico Iván García, antes de que Chicharro desistiera pronto ante las ásperas acometidas, más de tigre que de toro, del de Valdellán.

Ficha del festejo

Se lidiaron, por este orden, toros de Saltillo, Partido de Resina (que sustituía a uno de Palha inicialmente anunciado), Castillejo de Huebra, Conde de la Corte, Pallarés y Valdellán. Primero manso encastado. Segundo falto de empuje. Tercero con un manejable pitón derecho. Deslucido el cuarto, pitado en el arrastre. Bravo el quinto, ovacionado en el arrastre, aunque venido a menos tras cuatro intensos puyazos. Deslucido el sexto.

José Carlos Venegas, que sustituía a Cristian Pérez (de verde hoja y oro): estocada algo contraria (oreja); estocada algo contraria (silencio tras aviso).

Isaac Fonseca (de rosa y oro): estocada entera arriba (silencio tras aviso); pinchazo, feo metisaca y entera desprendida (ovación).

Alejandro Chicharro (de burdeos y azabache): casi entera fulminante (leves pitos); pinchazo y entera arriba (silencio).

En cuadrillas, Raúl Cebadera saludó tras banderillear al cuarto. Buena lidia de Raúl Ruiz al quinto.

La relación de premiados quedó de la siguiente manera:

Mejor lidiador: Raúl Ruiz.

Mejor picador: Borja Lorente.

Toro más bravo: Imaginario, número 16, de Pallarés, lidiado en quinto lugar.

Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Corrida de toros concurso de ganaderías. 8.634 espectadores. EFE

jcs/jlp

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD