Las Guerreras ponen a prueba su fondo de armario

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Javier Villanueva

Redacción deportes, 24 sep (EFE).- La selección española femenina de balonmano pondrá a prueba la profundidad de su fondo de armario en los dos exigentes amistosos que disputará este viernes (19:30) y el próximo domingo (11:30) con Alemania, la vigente subcampeona del mundo, en el Palau d'Esports de Granollers.

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Un objetivo que en poco o nada se parece al fijado inicialmente por el seleccionador Joaquín Rocamora que había planteado el doble enfrentamiento con las germanas como una prueba para comprobar el auténtico nivel de las Guerreras a poco más de dos meses para el inicio del Europeo.

Pero las numerosas e importantes bajas con las que afrontará la cita el conjunto español, que no podrá contar con piezas fundamentales como Paula Arcos, Kaba Gassama, María O'Mullony, Carmen Arroyo, Ester Somaza o Belén Rodríguez, obligará a Rocamora a utilizar la cita para testar los posibles recambios.

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"En los últimos cuatro o cinco meses hemos sufrido una plaga de lesiones, por lo que más allá de ver el nivel que podemos tener en estos momentos ante toda una medallista mundial, tenemos que ver cómo somos capaces de reestructurar la idea que teníamos inicialmente y ver cómo somos capaces de generar un grupo sólido", señaló Rocamora en declaraciones a la Agencia EFE.

Todo lo contrario que el conjunto alemán, uno de los candidatos al oro en el Europeo que se disputará el próximo mes de diciembre en Polonia, Rumanía, Chequia, Eslovaquia y Turquía, que llega a Granollers con todas sus estrellas, empezando por la poderosa primera línea que conforman la central Alina Grijseels y las laterales Emily Vogel y Viola Leuchter.

Circunstancia que obligará a las Guerreras, que cuentan por victorias sus partidos desde que Joaquín Rocamora se hizo cargo del equipo a finales del pasado mes de enero, a poner el foco más en el juego del equipo que en el resultado.

"El objetivo va más allá del resultado, porque si logramos un buen marcador y no hacemos nada de lo planteado en estos días de entrenamiento a mí no me gustaría, sin embargo, podemos perder con claridad, pero si yo veo que vamos consolidando la idea de juego, si veo al equipo más sólido, estaría contento, porque entiendo esto como un proceso", indicó Rocamora.

Un proceso en el que el seleccionador ha prestado especial atención al trabajo defensivo, el pilar sobre el que debe sustentarse el crecimiento de un equipo español para poder volver a pelear a medio plazo por unas medallas por las que las Guerreras no pugnan desde 2021 cuando fueron cuartas en el Mundial disputado en España.

"Creo que hemos recuperado esa sensación de ser peligrosas a nivel defensivo, de ser más profundas, de ser un equipo más consistente, con una mayor garra. Hemos podido jugar mejor o peor, pero creo que en esa faceta defensiva el equipo ha ido mejorando y espero que sigamos haciéndolo ante Alemania", aseguró el preparador español a EFE.

Una trabajo defensivo al que tratará de aportar la joven pivote Kelly Fonkeng, una de las tres jugadoras a las que Joaquín Rocamora hará debutar ente Alemania, ante quien disputarán también sus primeros minutos con la selección absoluta la lateral Adriana Mallo y la central Eider Poles.

No obstante, pese a la presencia de Fonkeng, integrante de la selección española júnior que el pasado año se colgó la plata continental y este verano concluyó cuarta en el Mundial de la categoría, no quiere precipitarse al dar entrada en la selección absoluta a las nuevas generaciones que han desatado la ilusión con sus éxitos en las categorías inferiores.

"Entiendo que el aficionado tenga prisa y lo vea de una forma distinta a la mía, pero ya tenemos una selección tremendamente joven en la que la mayoría de las jugadoras claves no pasa de los 25 años", recalcó el preparador.

En este sentido, Rocamora, que conoce a la perfección a las nuevas hornadas de Guerreras, tras compaginar hasta este mes de septiembre el cargo de seleccionador absoluto con el de máximo responsable del equipo júnior, advirtió del tiempo que requiere trasladar los éxitos en las categoría de formación a la élite.

"Tenemos un ejemplo claro en Hungría que pese a arrasar durante años en las categorías de base ha tardado un lustro en pelear por las medallas con esas mismas generaciones de jugadoras en la categoría absoluta  y si a Hungría le ha costado más de cinco años, no creo que España pueda en un período mucho menor ser mucho más competitiva", concluyó el seleccionador. EFE

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