Christian Afonso
Sevilla, 25 mar (EFE).- La precampaña electoral ha arrancado en Andalucía contraponiendo el modelo de gestión del PP en la Junta, la llamada 'vía andaluza', con las críticas de la oposición al funcionamiento de los servicios públicos, y en medio de flecos aún por atar: cuándo dejará la candidata del PSOE, María Jesús Montero, la Vicepresidencia del Gobierno, quién liderará Vox y si la izquierda alternativa concurrirá unida.
Las elecciones en Andalucía tienen ya fecha: el 17 de mayo, unos 6,8 millones de andaluces acudirán a las urnas, y los partidos engrasan sus maquinarias para convencer de ser la mejor opción.
Para ello, el PP se centrará en defender su buen hacer en estos casi ocho años de gobierno frente a una oposición que centrará sus batallas en la sanidad, la educación, los servicios públicos y la vivienda.
El PP esgrime el incremento de la inversión extranjera o las buenas cifras de empleo en la comunidad como grandes logros de su etapa en San Telmo. La 'vía andaluza' de la "moderación", como la llama el presidente andaluz, Juanma Moreno, será su principal baza para alcanzar lo que ha bautizado como "mayoría de estabilidad".
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, aterrizará de manera "inminente", según ella mismo ha dicho, en Andalucía para trabajar ya a tiempo completo en su candidatura al frente de un PSOE que pondrá el foco en los servicios públicos como principal arma electoral.
Ya desde hace meses, la sanidad ha estado en el centro de su discurso de oposición al Gobierno de Juanma Moreno. El perfil como médica de Montero pretende reforzar esa idea, si bien su etapa como consejera de Salud en distintos gobiernos socialistas de los últimos 20 años le ponen en el punto de mira de las críticas, tanto del PP como de algunas formaciones de izquierda como Adelante Andalucía.
Igualmente, el "No a la guerra" también podría colarse en esta precampaña, con las consecuencias económicas del conflicto en Irán y las ayudas para paliarlas en el debate.
Llamado por muchas encuestas a convertirse en factor clave para que el PP mantenga el gobierno -ya lo fue en 2019-, Vox todavía no ha designado a su candidato que, según su portavoz parlamentario, Manuel Gavira, se conocerá "próximamente", cuando lo designe el Comité Ejecutivo Nacional.
Independientemente del nombre, su estrategia será proponer una alternativa a las políticas del PP y del PSOE "que tanto perjuicio han causado" a la población, explican fuentes de Vox consultadas por EFE. Y es que los "grandes problemas" que les traslada la gente son el "fanatismo climático", los acuerdos comerciales perjudiciales por el campo, la inseguridad o el despilfarro político que cree que han favorecido tanto PP como PSOE.
A la izquierda del PSOE, todavía no terminan de aclarar si concurrirán en coalición. Las conversaciones internas en las formaciones continúan, pero para presentar esas uniones electorales tienen hasta el Viernes Santo, 3 de abril, por lo que el tiempo apremia.
Desde Por Andalucía, coalición formada fundamentalmente por Izquierda Unida y Sumar, ya han remarcado que no van a permitir que suceda lo de hace cuatro años, cuando Podemos no pudo ser parte de ella al confirmar su participación fuera de plazo, aunque sus candidatos se incluyeron en las listas como independientes.
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, que también es coordinador federal de IU, ha recordado que la hoja de ruta está marcada desde hace muchos meses, que la conocen los morados, y que si quieren unidad solo tienen que permanecer en la coalición, donde han trabajado esta legislatura -tienen tres parlamentarios dentro del grupo de cinco-.
Mientras las partes implicadas deshojan la margarita, Por Andalucía encara la precampaña con la idea de "movilizar a su base social" para que se pongan todos "a tocar la misma música" aprovechando el arraigo territorial que tiene sobre todo IU, y también a terminar de perfilar el programa electoral, señalan fuentes de la coalición a EFE.
Y desde Podemos lo hacen, según ha dicho su candidato Juan Antonio Delgado a EFE, recordando lo que han sido estos cuatro años de Moreno en San Telmo pero también siendo propositivos. "No es estar todos los días cabreados", remarca.
En ese sentido, pondrán en contexto a sus potenciales votantes sobre la situación en la sanidad y la educación que ha provocado los ocho años del gobierno del PP, pero también centrarán estos primeros compases en la "corrupción" que asola, a su juicio, a la formación con lo ocurrido en Almería.
Por último, Adelante Andalucía, que desde el principio ha dejado claro que no favorecerá un gobierno de las derechas, pero que tampoco entrará en uno que lidere el PSOE, se centrará en las cuestiones que califica de "importantes" como son la sanidad pública o la educación, frente a lo que ha venido en llamar el "politiqueo". EFE
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