Plasencia, 10 mar (EFE).- Más de medio centenar de organizaciones ecologistas, vecinales, sindicales y sociales han reclamado al Gobierno que cumpla el calendario acordado para el cierre de las centrales nucleares en España, que prevé el apagado de los dos reactores de la central nuclear de Almaraz en 2027 y 2028.
Las entidades han presentado el manifiesto 'Alargar las nucleares, no gracias', en el que advierten de que prolongar la vida útil de la central extremeña hasta 2030 "supondría un coste de más de 3.800 millones de euros para los consumidores y pondría en riesgo inversiones de más de 26.000 millones en energías renovables".
Según el documento, el plan de cierre pactado entre el Gobierno y las empresas eléctricas establece que el reactor I de Almaraz dejaría de funcionar en noviembre de 2027 y el reactor II, en octubre de 2028, como primer paso hacia el cierre progresivo del parque nuclear.
Sin embargo, han recordado que la empresa titular de la central -participada por Iberdrola, Endesa y Naturgy- ha solicitado una prórroga de funcionamiento para el reactor I hasta 2030, lo que retrasaría el calendario previsto.
Las organizaciones han defendido que esa ampliación supondría un sobrecoste acumulado de unos 3.800 millones de euros en la factura eléctrica entre 2026 y 2033 "y podría generar incertidumbre en las inversiones en energías renovables".
El manifiesto se ha presentado coincidiendo con el aniversario del accidente nuclear de Fukushima, ocurrido en 2011, que los firmantes han puesto como ejemplo de los riesgos asociados a la energía nuclear.
"Queremos un presente y un futuro con fuentes de energía renovables, locales y más democráticas, para frenar el cambio climático, tener seguridad de suministro y soberanía energética. La energía nuclear es un obstáculo para un futuro más estable, fiable y más seguro", señala el manifiesto, que ya ha comenzado a recoger adhesiones.
Las entidades también han alertado del problema de los residuos radiactivos, cuya gestión, han afirmado, sigue sin una solución definitiva, y han criticado la ampliación del almacén nuclear de El Cabril, en la provincia de Córdoba.
Entre sus reivindicaciones, las organizaciones han reclamado mantener las fechas de cierre de Almaraz, poner fin a la energía nuclear en la península ibérica antes de 2035, evitar ayudas públicas al sector y reforzar los mecanismos para que las empresas asuman el coste de la gestión de los residuos radiactivos.
"Si la energía nuclear solo resulta rentable con precios altos de la electricidad y necesita que el gobierno la apoye, sencillamente tiene que cerrar", concluye el manifiesto. EFE
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