Mónica García culpa a Feijóo de la polémica sobre el regreso del emérito: Lo que le "impide volver son sus desfalcos"

La responsable de Sanidad acusa al máximo representante popular de instigar el debate en torno a la vuelta del exmonarca y asegura que “sus casos de corrupción y apropiación indebida” son la verdadera razón que obstaculiza su retorno

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Durante el proceso informativo de este viernes, la ministra de Sanidad, Mónica García, subrayó que el retorno del rey emérito Juan Carlos I a territorio español solo resulta obstaculizado por los asuntos judiciales y económicos relacionados a su figura. Según detalló el medio, García destacó que las investigaciones sobre corrupción y apropiación indebida protagonizan el debate público, más allá de cualquier iniciativa política concreta. A raíz de ello, la funcionaria señaló directamente al Partido Popular como responsable de mantener viva la controversia vinculada al regreso del exmonarca. Esta postura enfatizó la cuestión sobre la permanencia fuera de España de Juan Carlos I y los motivos que la explican.

De acuerdo con las declaraciones publicadas por el medio, la ministra reprochó al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, por ser quien promueve la discusión acerca de la vuelta del antiguo jefe de Estado. “Es una polémica que ha generado el PP. Lo único que impide al rey emérito volver a España son sus casos de corrupción. Eso es lo único que le impide volver a España, sus casos de corrupción y sus casos de desfalco a los ciudadanos”, manifestó García frente a los periodistas. El medio recogió las palabras de la ministra, quien insistió en que la raíz del impedimento no proviene de disposiciones legales o administrativas vinculadas al Gobierno, sino de los procesos relacionados al supuesto mal uso de fondos y otros delitos.

El medio consignó además la perspectiva de la Casa del Rey respecto a las posibilidades de retorno de Juan Carlos I al país. Según lo publicado, la institución mantiene la posición de que el monarca emérito podría regresar si desea, aunque introduce un matiz respecto a la percepción pública. Para la Casa del Rey, salvaguardar la reputación tanto propia como de la institución requiere que el exjefe de Estado recupere su residencia fiscal en España, lo que implica regularizar su situación tributaria en el territorio nacional.

A lo largo de la jornada, múltiples sectores políticos expresaron opiniones en torno a la visita de Juan Carlos I a España y la reacción que provoca entre la ciudadanía y los representantes públicos. Según publicó el medio, el foco recurrente en los llamados “casos de corrupción y desfalco” ha colocado en primer plano el debate sobre la transparencia y las exigencias cuando se trata de figuras relevantes en la historia reciente del país. La ministra de Sanidad argumentó ante los medios que la situación fiscal y los antecedentes judiciales del exmonarca siguen provocando tensiones y evitando que pueda establecerse de nuevo en España sin enfrentar escrutinio público.

El medio amplió que el Partido Popular, a través de su máximo representante, planteó públicamente el tema durante la semana, lo que llevó a reacciones tanto dentro del Gobierno como en la Casa del Rey. La ministra García advirtió que cualquier discusión relativa al posible regreso del rey emérito se configura “como una cortina de humo” para desviar la atención de los temas de fondo, que, en sus palabras, remiten a la relación del rey Juan Carlos I con prácticas económicas bajo investigación. Además, según el medio, este episodio vuelve a poner sobre la mesa el impacto de la gestión de la monarquía y su relación con la fiscalización ciudadana, reforzando el debate institucional sobre las condiciones de transparencia y rendición de cuentas en figuras públicas de alta relevancia.

La Casa del Rey, siempre de acuerdo con lo publicado por el medio, transmitió que no existe un obstáculo legal insalvable para que el monarca regrese, aunque vincula la cuestión reputacional a la fiscalización y a la claridad en la situación administrativa y tributaria de Juan Carlos I. El medio indicó que tanto la permanencia fuera de España como los movimientos que realiza el exjefe del Estado mantienen en tensión la interpretación social y política del papel de la institución monárquica en el marco democrático.