Esteban dice que Arzalluz "mandó a paseo a alguien de otro partido" que propuso al PNV estar en el gobierno tras el 23F

El líder del PNV rechaza cualquier vinculación de su formación con la intentona golpista del 23F y exige que el Ejecutivo español desclasifique todos los documentos relevantes de esa etapa para garantizar la total transparencia en el proceso

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El líder del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Aitor Esteban, afirmó que el expresidente de la formación, Xabier Arzalluz, rechazó cualquier ofrecimiento de participación en un gobierno de concentración tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 (23F), tras recibir propuestas de parte de representantes de otros partidos. Según informó Europa Press, Esteban subrayó la posición tajante de su partido frente a cualquier implicación en la intentona golpista y reiteró que no existe ni existirá ningún miembro del PNV cuyos nombres aparezcan relacionados con la trama del 23F en documentos oficiales.

De acuerdo con Europa Press, durante una intervención en el Forum Europa celebrado en Bilbao, Esteban precisó que Arzalluz, entonces diputado en el Congreso, fue abordado en aquel contexto para analizar la posibilidad de que el PNV formara parte de un gobierno de concentración nacional, impulsado por el general Alfonso Armada. “Alguien de otro partido se le acercó para comentar esa posibilidad, pero Arzalluz lo mandó a paseo”, explicó el presidente del Euzkadi Buru Batzar. Esteban insistió en que la formación nacionalista nunca participó ni directa ni indirectamente en la conspiración golpista. “No creo que en ningún papel que pueda aparecer en el futuro sobre el 23F vaya a figurar ningún nombre del PNV vinculado con una trama golpista”, afirmó el dirigente vasco, citado por Europa Press.

El presidente del PNV también abordó la reciente desclasificación parcial de los documentos relacionados con el golpe, impulsada por el Gobierno español. Para Esteban, el proceso de publicación de estos papeles ha sido “limitado”, con un enfoque que calificó de “envoltura de marketing”. Según publicó Europa Press, Esteban sostuvo que este hecho demuestra la capacidad del Ejecutivo para desclasificar información cuando existe voluntad política, y recordó que existen otros casos cuya documentación sigue sin conocerse, como el caso Zabalza —cuya liberación documental fue solicitada unánimemente por los parlamentos vasco y navarro—, y los hechos vinculados al 3 de marzo, asuntos que el PNV ha reclamado en reiteradas ocasiones en el Congreso.

Aitor Esteban denunció que la transparencia estatal “no puede ser selectiva ni depender de la disposición puntual del Gobierno”, e instó a modificar una normativa que data del año 1968, establecida durante el franquismo. El líder del PNV propuso que se establezca una fecha clara —el 23F— y que, a partir de ahí, se liberen todos los documentos previos o relativos a esa época, evitando la publicación fragmentada y documentos con partes ocultas o tachadas. Según consignó Europa Press, lamentó que, en ocasiones, los papeles desclasificados llegan incompletos, dificultando la identificación de nombres y hechos. “¿Qué se está protegiendo?; ¿esto es transparencia?”, cuestionó el representante vasco, citando su propia experiencia como diputado al solicitar actas cuya información relevante había sido ocultada.

La demanda de una reforma de la ley de secretos del Estado ha sido una reivindicación histórica del PNV. Esteban explicó que, a pesar de las reiteradas peticiones, el partido ha estado “muy solo” durante los últimos diez años en esta reclamación. Subrayó la necesidad de adaptar la normativa española a los estándares europeos de democracia y transparencia, y, frente a la reciente invitación gubernamental a que los grupos respalden la reforma legislativa, reclamó el desbloqueo del proceso y el fin de la prórroga del plazo de enmiendas. Afirmó que, tras la presentación y negociación de las enmiendas, se podrá constatar la voluntad real de las distintas fuerzas políticas para avanzar hacia una nueva ley.

La intervención de Esteban también incluyó menciones al rey emérito Juan Carlos I, en relación con la reciente publicación de los documentos sobre el 23F. Ante la propuesta pública del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien sugirió que Juan Carlos I regresara a España para pasar el final de su vida con dignidad, Esteban manifestó que el monarca emérito nunca tuvo impedimentos para regresar al país, y que sus ausencias no guardan relación con el intento de golpe de Estado. “El rey emérito no se fue a Abu Dhabi por el 23F, sino por otros temas muy serios relacionados con comisiones, asuntos fiscales y otros escándalos”, afirmó, según reportó Europa Press. Añadió que Juan Carlos I regresa puntualmente “cada vez que hay una regata”.

Preguntado acerca de un hipotético regreso definitivo del rey emérito y la posibilidad de que fijara su residencia en el Palacio de la Zarzuela, Esteban ironizó sobre el tamaño del recinto y la existencia de varios pabellones, aunque expresó no tener información ni interés particular sobre el asunto. Sí reiteró, en declaraciones recogidas por Europa Press, que los hechos de la trayectoria de Juan Carlos I y los escándalos asociados constituyen una carga para su figura.

Durante su exposición en el Forum Europa, Esteban subrayó que la transparencia institucional no puede estar al albur de voluntades políticas ni aplicarse de manera parcial. Detalló que la publicación limitada de información, con documentos que incluyen tachaduras y omisiones, plantea interrogantes acerca de la veracidad y la profundidad del acceso a la verdad histórica. Reafirmó que el PNV aboga por conocer en su integridad todos los documentos relativos a episodios relevantes de la historia democrática reciente, y reclamó una legislación que garantice el acceso pleno y no selectivo a la información de interés público. Europa Press reseñó que el PNV mantendrá su reclamación para que la ley española de secretos se reforme hasta equipararse con los marcos legales de los países europeos más avanzados.

La postura de Aitor Esteban y del PNV refleja una apuesta por la transparencia integral y una distancia nítida respecto a los hechos del 23F. Según el relato ofrecido, la formación nacionalista no solo no participó en la trama golpista, sino que declinó cualquier tipo de colaboración en el eventual gobierno propuesto por sectores conspiradores, y mantiene firme la exigencia de acceso público a todos los documentos relacionados con la transición y las crisis institucionales de la democracia española.