Las candidatas al Goya a mejor película viajan del infierno al cielo con parada terrenal

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Madrid, 20 feb (EFE).- Distintas formas de entender la espiritualidad atraviesan 'Los domingos' y 'Sirat', las dos grandes contendientes en los Goya 2026, mientras las otras tres candidatas a mejor película -'Maspalomas', 'La cena' y 'Sorda'- acompañan a protagonistas que se enfrentan a obstáculos sociales o históricos bien terrenales.

Si se ordenan por número de candidaturas, la película de Alauda Ruíz de Azúa, con trece, es la primera que debe ser reseñada. El gusto de la realizadora vasca por los temas que generan conversación le llevó a apostar por una historia que ha cumplido sobradamente ese objetivo: qué ocurre en una familia cuando una joven se plantea ingresar en un convento de clausura.

La directora vasca explicó ya antes del estreno que si hay un personaje en la película con el que se podría identificar es con la escéptica y alarmada tía que interpreta Patricia López Arnáiz, pero un guion y dirección llenos de matices y nada maniqueos han permitido a los espectadores decidir si están ante un hermoso retrato vocacional y de fe o ante una película casi de terror.

La cuarta película de Oliver Laxe ha sacudido el panorama cinematográfico español e incluso internacional, donde continúa su viaje hacia los Óscar tras ganar el premio del jurado en Cannes. Nihilista para algunos y profundamente espiritual y revivificadora para la mayoría, incluido su director y guionista, su título tomado del islam invita a recorrer el puente que une el infierno y el cielo.

El espectador se sumerge en música electrónica e imágenes poderosas para acompañar a un padre que busca a su hija en las raves que se celebran en el desierto -espacio que funciona como metáfora del alma-. Una experiencia cinematográfica sensorial cargada de simbolismo que invita a morir y renacer y que compite por once bustos de Goya.

Un tema delicado que han abordado con la hondura que exigía los directores Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi y el grupo de actores que encabeza José Ramón Soroiz: ¿qué ocurre cuando una persona homosexual abandona su espacio de libertad y entra en una residencia de mayores?

La dramática vuelta al armario que muchos emprenden es uno de los pulsos cinematográficos de esta película en euskera con nueve nominaciones, que evoluciona de lo festivo a lo trágico y en la que tienen cabida también asuntos como las dificultades en las relaciones paternofiliales.

Muy terrenal es la preocupación de un grupo de presos republicanos por sobrevivir al reto de preparar una cena para Franco y sus generales en plena posguerra. Esta comedia pacifista de Manuel Gómez Pereira basada en una obra teatral cuenta con el fantástico trabajo de Alberto San Juan como maître monárquico que debe lidiar con la escasez y Mario Casas como teniente del bando golpista.

El dolor de los vencidos y la hipocresía de los vencedores, la lucha por la supervivencia y la picaresca son algunos de los temas que se abordan en esta película humanista que, sin ser equidistante, tiene una mirada comprensiva, incluso sobre el personaje el dictador. Cuenta con ocho nominaciones.

La única opera prima entre las nominadas a mejor película este año está dirigida por Eva Libertad y protagonizada por su hermana, la actriz sorda Miriam Garlo, junto a Álvaro Cervante. Es un recordatorio de las barreras comunicativas y la lucha por la autonomía que deben afrontar permanentemente las personas con dificultades auditivas.

La perspectiva de estos colectivos sobre la maternidad, las relaciones de pareja y de amistad o las familiares deriva en una luminosa enseñanza a través del cine que aspira a siete goyas, entre ellos el de mejor película. EFE