Redacción deportes, 11 feb (EFE).- El torneo de Pebble Beach (California), del PGA Tour, será escenario a partir de este jueves del primer duelo de la temporada entre el estadounidense Scottie Scheffler y el norirlandés Rory McIlroy, número uno y dos del ránking mundial de golf, respectivamente, que no se veían las caras desde la Copa Ryder de Nueva York del pasado mes de septiembre.
Scheffler y McIlroy han disputado ya varios torneos en este curso, pero el líder de la clasificación mundial lo ha hecho en el circuito estadounidense y el norilandés en el europeo del DP World Tour, por lo el campo costero californiano será el primer escenario en el que coincidan.
Ambos jugadores, que coincidieron en un torneo de exhibición a mediados de diciembre en Florida, han sido las dos principales figuras del golf en los últimos dos años, lo que les ha consolidado al frente del ránking.
McIlroy defiende corona en Pebble Beach, uno de los torneos del PGA Tour denominados de categoría singular ('signature', en inglés), donde se van a dar cita desde mañana hasta el domingo 80 golfistas, con 22 de los 25 mejores del mundo y el top diez al completo, en una competición sin corte y con un cheque de 3,6 millones de dólares (tres millones de euros) para el primero.
Scheffler, ganador del Masters de Augusta en 2022 y 2024, sumó el pasado año otros dos 'majors', el Abierto Británico y el Campeonato de la PGA, por lo que en este curso podría conquistar el Grand Slam si vence en el Abierto de Estados Unidos, un hito que McIlroy consiguió en la temporada pasada al obtener la chaqueta verde.
El de mañana será el tercer torneo en esta campaña del golfista texano, que ya ha logrado un título, en el torneo The American Express, en California, el pasado 25 de enero, y quien acumula una racha de 17 pruebas acabando entre los diez primeros.
McIlroy ha jugado tres en la nueva temporada, con un tercer puesto como mejor resultado en el Dubái Invitational de mediados de enero, y su último título se remonta al pasado 8 de septiembre, cuando se hizo con el Abierto de Irlanda.
Una semana después tuvo lugar la Copa Ryder, en la que Europa se hizo con la victoria en el duelo con Estados Unidos, marcado por el mal comportamiento de un sector del público hacia jugadores como McIlrory.
"La Ryder Cup fue un caso aislado y lo fue porque estaba en el equipo contrario. Ojalá que no. La acogida que recibo en todos los sitios donde voy a jugar suele ser increíble y estoy profundamente agradecido por ello. Creo que la Ryder Cup fue algo excepcional", dijo el norirlandés en la previa del torneo de Pebble Beach al ser preguntado por el recibimiento que espera del público californiano.
McIlroy tuvo palabras de elogio hacia su máximo rival por la solidez que está demostrando: "Nunca dejaré de elogiar a Scottie porque es increíble en lo que hace y cómo lo hace (...) Creo que cualquiera que quiera alcanzarlo o acercarse tendrá que mostrar ese tipo de juego semana tras semana, como él lo hace. Es realmente el primero desde Tiger que lo hace".
"Si tuviera que criticarme algo del año pasado, es que no tuve la consistencia que quizá hubiera deseado después del Masters", añadió el número dos del mundo para juzgar su rendimiento. EFE


