Madrid, 6 feb (EFE).- Los policías nacionales que han declarado en el juicio por el asesinato en 2022 en Alcorcón (Madrid) de un joven de 19 años conocido como Bori han indicado que el cadáver fue encontrado en dirección contraria a los casquillos de bala, lo que podría indicar que fue tiroteado por la espalda.
La Audiencia Provincial de Madrid ha continuado este viernes el juicio a tres hombres acusados de asesinar a tiros al venezolano de 19 años conocido como Bori y de intentar matar a otro joven y a una chica tras una pelea a la salida de la discoteca Diverso de Alcorcón en octubre de 2022, y para los que la Fiscalía pide 55 y 53 años de prisión.
En la sesión de este viernes han comparecido los agentes de la Policía Nacional que acudieron a la reyerta y posteriormente fueron alertados de un tiroteo en la calle de la Sierra de la Estrella y encontraron tirado en el suelo de un callejón cercano el cuerpo de Krystan J.Z.F, alias Bori, sobre un charco de sangre.
El cuerpo, según observaron los policías gracias a las linternas que portaban, estaba bocabajo y con una herida de bala en el hombro y otra en la cabeza y en el camino hacia el cadáver vieron numerosos casquillos de bala y un "pequeño" reguero de sangre, por lo que decidieron acordonar el lugar.
Uno de los abogados de la defensa ha sostenido que esos restos de sangre certifican que su representado, Jonathan Gabriel L.R., fue apuñalado en el abdomen durante la trifulca anterior al tiroteo y se estaba dirigiendo al hospital.
Los agentes han matizado que el cuerpo se encontraba en la dirección contraria a donde se hallaron los casquillos, lo que podría implicar que Bori habría sido disparado por la espalda.
Uno de los policías ha referido que una testigo les habló de un joven con chaqueta roja y de pelo rizado portando una pistola y acompañado por otro de sudadera azul que volvían a su coche pero no vio a la tercera persona que esperaba dentro del vehículo, que tenía un techo solar y estaba con el motor encendido.
Si bien los casquillos de bala recogidos por la Policía son siete y del mismo arma algunos de los testimonios recogidos en la jornada del jueves refirieron haber visto al menos dos pistolas.
Esto podría significar que una de estas fuese un arma simulada, no hubiera sido disparada o se tratase de un revólver que no expulsa la vaina al detonarse, según han explicado a EFE fuentes jurídicas.
La cantidad de pistolas es clave para que algunas de las defensas sostengan la no participación en el crimen de sus representados aunque la Fiscalía acusa como autores a los tres al entender que hubo "un plan común" y la tenencia de armas, "amparada en la doctrina del Tribunal Supremo, es dinámica". EFE


