Greenpeace urge a optar por la "prevención y adaptación" ante los temporales

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Madrid, 6 feb (EFE).- Greenpeace ha instado este viernes a apostar por la "prevención y la adaptación", mejorando protocolos de emergencia, revisando planes de ordenación urbana y recuperando ecosistemas a fin de evitar futuras catástrofes ante los crecientes temporales.

En un comunicado difundido hoy en otra jornada de fuerte impacto por las condiciones meteorológicas, la organización ecologista indica que "se va Leonardo y viene Marta, la sexta borrasca de alto impacto en las últimas tres semanas".

"El encadenamiento de estos eventos en España y Portugal deja tras de sí una estela de agua, destrucción y sufrimiento", lamenta.

Por ello, insiste en lo que considera "la necesidad más importante: apostar por la prevención para evitar futuras catástrofes, mejora continua de los protocolos y alertas, recuperar los ecosistemas y apostar por la naturaleza como mejor aliada para la resiliencia del territorio".

Frente a los eventos meteorológicos extremos, "cada vez más evidentes e intensos debido al cambio climático, es importante atajar el origen del problema y mitigar la crisis climática mediante la reducción drástica de las emisiones de CO2 y el abandono rápido y justo de los combustibles fósiles".

Sobre los efectos que está teniendo Leonardo en la península, como desbordamientos en la cuenca del Guadalquivir o la saturación del acuífero de Grazalema (Cádiz), que han provocado la evacuación de miles de personas, la organización urge a adoptar "medidas urgentes de adaptación ante las precipitaciones intensas".

La alteración hidromorfológica de los ríos los ha convertido en muchos casos en canales rígidos de hormigón, lo que impide que laminen (disminuyan la velocidad) las avenidas de agua de forma natural, detalla la nota.

El grupo medioambiental explica que, al eliminar las llanuras de inundación y las riberas para construir infraestructuras o viviendas e impermeabilizar las zonas urbanas, se ha destruido la "esponja" natural del territorio.

Elvira Jimenez, responsable de la campaña de adaptación al cambio climático en Greenpeace, advierte: "mientras sigamos encajonando los ríos y ocupando sus zonas de expansión, cada borrasca de alto impacto seguirá poniendo en riesgo miles de vidas en áreas que nunca debieron ser urbanizadas".

Considera que la gestión actual sigue "atrapada en un ciclo de reacción ante la emergencia, olvidando que la verdadera seguridad nace de la planificación preventiva".

Por ello es "necesaria", según la ONG, una revisión de todos los "planes de ordenación urbana para incorporar informes de inundabilidad actualizados y vinculantes que declaren las zonas de riesgo de inundación como no urbanizables, protegiendo así a la población antes de que llegue la siguiente borrasca. EFE