Podemos critica el acuerdo entre PSOE y PNV para librar a caseros de un solo piso de la suspensión de desahucios: "Asco"

Ione Belarra y Irene Montero rechazan el pacto alcanzado por PSOE y PNV, que permite a propietarios individuales no verse afectados por las restricciones a desalojos, aludiendo a que prioriza intereses económicos sobre familias en riesgo de perder su hogar

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Las críticas de Podemos a la decisión de eximir a los propietarios de una sola vivienda en alquiler de la prohibición de desalojos a familias en situación vulnerable marcaron una jornada de debate público y político en España. Según consignó el medio, la indignación emergió tras conocerse el pacto entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que permite que pequeños caseros no queden sujetos a restricciones frente a los desalojos, a cambio de su respaldo a la convalidación del “escudo social” en el Congreso.

Tal como reportó la fuente, Ione Belarra, secretaria general de Podemos y diputada del Grupo Mixto, manifestó su desacuerdo mediante un mensaje en la red social X. Belarra denunció que este pacto supone una concesión para expulsar de sus casas a inquilinos en situación de vulnerabilidad cuando estos residen en viviendas de propietarios individuales, apuntando que esos caseros “solo” tienen una vivienda para alquilar. En palabras atribuidas al medio, Belarra ironizó sobre la justificación del acuerdo: “Pobrecitos, solo pertenecen al grupo más rico de nuestra sociedad. Asco absoluto”.

El acuerdo, anunciado este martes por el PNV, introduce la novedad de que los pequeños propietarios con un único inmueble en alquiler no tendrán la obligación de garantizar un alojamiento alternativo a los arrendatarios vulnerables en caso de proceder a un desahucio. Según detalló el medio, esta excepción forma parte de las condiciones pactadas entre PNV y PSOE para la ampliación y convalidación del denominado “escudo social”, un paquete de medidas adoptado durante la pandemia, que incluía limitaciones especiales sobre los desalojos para evitar que familias vulnerables perdieran su hogar.

Irene Montero, eurodiputada y secretaria política de Podemos, utilizó también la plataforma X para expresar su rechazo. En sus declaraciones referidas por el medio, Montero afirmó que la medida pactada por PSOE y PNV “agiliza los desahucios, como si a quien hubiese que proteger en la crisis de vivienda es a los rentistas y no a las familias”. Añadió también que la actitud del PSOE acerca sus decisiones a las posiciones de la derecha, concluyendo con una advertencia de cara a futuros procesos electorales: “Si gobiernas dando la razón a la derecha, luego no te extrañes cuando ganen”.

Según el medio, el trasfondo de este acuerdo se enmarca en el enfrentamiento político sobre la gestión de la crisis habitacional en España. Durante la pandemia, el “escudo social” estableció una moratoria en los desalojos y otras ayudas dirigidas a hogares en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, la exención que ahora beneficiará a los pequeños propietarios implica que aquellos que solo poseen una vivienda en alquiler no estarán obligados a ofrecer una alternativa residencial a los inquilinos afectados por un desalojo, contraponiéndose a la protección a inquilinos vulnerables que venían demandando colectivos y partidos como Podemos.

El medio informó que la decisión de incluir esta excepción surgió en el marco de las negociaciones para revalidar el “escudo social” en el Congreso, donde el respaldo del PNV al PSOE resultaba necesario. Este pacto político fue duramente censurado por dirigentes de Podemos, que interpretan la medida como priorización de los intereses económicos de algunos propietarios frente a las necesidades de vivienda de familias con menos recursos.

La controversia se inscribe en un contexto más amplio de debate sobre las políticas de vivienda, en el que se enfrentan distintas visiones sobre cómo abordar las dificultades de acceso a la vivienda y el papel de los propietarios particulares en este escenario. Mientras PSOE y PNV justifican la protección especial para los propietarios individuales, desde Podemos se interpreta que esta medida debilita las garantías para los inquilinos vulnerables, en un país donde la vivienda sigue siendo uno de los principales ejes de discusión social y política, como informó el medio.

El desencuentro entre los partidos evidencia la dificultad para consensuar políticas que equilibren los derechos de propietarios y arrendatarios en tiempos de dificultad económica. Las declaraciones recogidas por el medio subrayan la brecha existente entre las fuerzas progresistas y los partidos que, como el PNV, que han condicionado su respaldo a detalles regulatorios concretos como la exención para pequeños propietarios.

Las reacciones de Belarra y Montero, recogidas por el medio, reflejan la percepción de una fractura entre las prioridades políticas del PSOE y las reclamaciones de Podemos en materia de vivienda. Ambas dirigentes consideran que la nueva excepción “agiliza los desahucios” y penaliza a quienes atraviesan una situación vulnerable, mientras los intereses de los propietarios individuales reciben, según su visión, un trato preferente en el diseño de las medidas sociales.

Este nuevo episodio de desencuentro político, según detalló la fuente, acarrea repercusiones no solo para las negociaciones parlamentarias en torno a las medidas sociales y de vivienda, sino también para la estabilidad de los apoyos del Gobierno en temas sensibles para la sociedad española.