Río de Janeiro, 30 ene (EFECOM).- El déficit nominal de las cuentas públicas de Brasil bajó en 2025 hasta el equivalente al 8,34 % del producto interior bruto (PIB) del país, frente al 8,47 % del PIB en 2024, informó este viernes el Banco Central.
La diferencia negativa entre los ingresos y los gastos del sector público brasileño, incluyendo los gobiernos central, regionales y municipales, así como las estatales, sumó 1,062 billones de reales (unos 204.688 millones de dólares o unos 170.866 millones de euros) el año pasado, un valor en un 6,5 % superior al de 2024.
Pese a tratarse de un valor récord en términos nominales, el déficit nominal de Brasil en 2025 fue el menor en los últimos tres años, ya que en 2023 equivalía al 8,84 % del PIB.
Por su parte, el déficit primario, usado como referencia por el Gobierno para medir la salud de sus cuentas y que no incluye los intereses de la deuda, subió desde el equivalente 0,40 % del PIB en 2024 hasta el 0,43 % del PIB en 2025.
En cuanto a las cuentas exclusivamente del Gobierno central sin incluir lo destinado a intereses, Brasil terminó 2025 con un déficit fiscal de 61.691 millones de reales (unos 11.885,3 millones de dólares), un valor en un 32 % superior al de 2024, pero dentro de la meta que se impuso el Gobierno.
El Gobierno del progresista Luiz Inácio Lula da Silva se comprometió a concluir el año sin déficit primario en las cuentas públicas, pero exceptuando de los datos algunos gastos, como los de indemnizaciones por sentencias judiciales, inversiones estratégicas en defensa y gastos extraordinarios en educación.
Tales normas le permitían al Gobierno central terminar 2025 hipotéticamente sin déficit incluso si sus gastos superasen los ingresos en hasta 79.650 millones de reales (unos 125.342,9 millones de dólares).
Teniendo en cuenta todas las excepciones, el Gobierno de Lula registró el año pasado un déficit fiscal equivalente al 0,1 % del PIB, con lo que se ubicó dentro del margen de tolerancia (0,25 % del PIB).
El organismo emisor informó igualmente de que la deuda pública bruta del país a finales del año pasado ascendía a 10,02 billones de reales (unos 1,93 billones de dólares), el equivalente al 78,7 % del PIB.
Pese a que se redujo con respecto a noviembre, cuando llegó al equivalente al 79,0 % del PIB, la deuda en diciembre subió 2,4 puntos porcentuales en la comparación con el mismo mes de 2024, cuando equivalía al 76,3 % del PIB.
Este fue el tercer año seguido de aumento de la deuda brasileña, que creció casi 7 puntos porcentuales desde el inicio del Gobierno de Lula, en enero de 2023 El crecimiento de la deuda obedece a los altos tipos de interés que pagan los títulos públicos del Gobierno.
El Banco Central mantiene los intereses de Brasil en el 15 % anual, su mayor nivel en las dos últimas décadas, en un intento de frenar la inflación.
El Gobierno atribuye al alto costo del dinero la actual desaceleración del crecimiento económico.
La mayor economía de América Latina creció el 3,4 % en 2024 y la última previsión del Gobierno es que esa tasa bajó hasta el 2,4 % en 2025. EFECOM

