El presunto asesino de una mujer en Lleida el pasado domingo mató a un compañero de prisión en 2000

El hombre detenido tras una muerte violenta en Lleida ya había sido encarcelado tras acabar con la vida de otro interno en 2000, según reveló el sindicato Csif en un comunicado difundido este martes

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El sindicato Csif difundió este martes un comunicado señalando que el hombre arrestado por la muerte de una mujer en Lleida ya había cumplido condena tras acabar con la vida de otro interno en el año 2000 en el Centro Penitenciario de Ponent. Este antecedente resalta de manera especial en el contexto de la reciente detención por el homicidio de una mujer ocurrido el último domingo en una residencia de la calle Ciutat de Fraga, según informó Csif.

De acuerdo con la información reportada por el sindicato y recogida por diversos medios, el detenido, de 65 años, habría atacado y matado a un recluso hace más de dos décadas utilizando una barra de hierro del gimnasio de la prisión en la que ambos se encontraban internos. Csif detalló que esta muerte tuvo lugar en las instalaciones penitenciarias de Ponent, en Lleida, lo que llevó entonces al encarcelamiento del presunto autor.

El domingo, los Mossos d'Esquadra arrestaron a este hombre como supuesto responsable de la muerte violenta de una mujer, que tenía 53 años. Según detalló Csif en su comunicado, el incidente sucedió en un domicilio de la calle Ciutat de Fraga. Cuando los servicios policiales llegaron al lugar tras el aviso, activaron el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), cuyos profesionales verificaron el fallecimiento de la víctima en ese mismo momento.

Tal como informó el sindicato, los antecedentes penales del presunto autor habían quedado registrados tras el crimen cometido en el año 2000, lo que llevó a su reclusión en el mencionado centro penitenciario. En ambos episodios, la información oficial indica que los hechos se calificaron por su especial violencia. En el caso más reciente, la detención tuvo lugar durante la misma jornada en la que se descubrió el cuerpo de la mujer, siguiendo el procedimiento habitual de investigación en crímenes de esta naturaleza.

El medio especificó que la identidad del acusado no se ha hecho pública, aunque sí se confirmó la coincidencia en la franja de edad y el historial delictivo que vinculaba al sospechoso con el homicidio que tuvo lugar hace veinticuatro años dentro de la cárcel. Tanto el sindicato Csif como los cuerpos de seguridad han subrayado que la información sobre el primer crimen resulta relevante en el marco de las pesquisas sobre el nuevo caso, al aportar contexto sobre la peligrosidad atribuida al detenido.

El comunicado del sindicato fue difundido para alertar sobre la reincidencia en delitos graves de algunos internos liberados, además de remarcar la dificultad que enfrentan las autoridades penitenciarias y de seguridad en la prevención de este tipo de sucesos. Según informó Csif, la nueva investigación abierta por los Mossos analiza tanto las circunstancias del hecho más reciente como los antecedentes judiciales y psiquiátricos del sospechoso, en busca de posibles nexos o patrones en su conducta.

El medio remarcó que la víctima, de 53 años, fue hallada sin vida en su propio domicilio, hecho que motivó la intervención inmediata de los cuerpos policiales y de emergencias. La autopsia y las diligencias periciales continúan para determinar las causas exactas del deceso y esclarecer si existía relación previa entre el presunto autor y la víctima.

Tanto los responsables del caso como los representantes sindicales convocados por Csif recalcaron la obligación de las instituciones de revisar los protocolos de actuación y seguimiento de personas con antecedentes penales graves, con el fin de reducir riesgos. La investigación judicial continúa bajo secreto para evitar filtraciones y garantizar la integridad del proceso, según informó el sindicato en su comunicado a los medios.