Zaragoza, 18 ene (EFE).- La candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, ha planteado su modelo de gobierno, basado en la proximidad y que tiene una fórmula propia: tres días a la semana en el territorio, dos en Zaragoza trabajando desde el Gobierno de Aragón y un día explicando el potencial y las oportunidades de Aragón en España, en Europa y en el mundo.
En el acto de presentación de las candidaturas socialistas para las elecciones del 8 de febrero, apuntan desde el partido, Alegría ha asegurado que el PSOE Aragón afronta esta campaña con una hoja de ruta clara: hablar de Aragón, de los problemas reales de la gente y trabajar en soluciones.
"Esa es nuestra carta de presentación. Dediquémonos a lo que merece la pena: defender los derechos de los aragoneses y las aragonesas y mejorar su vida", ha dicho.
Alegría ha destacado la fortaleza de las candidaturas, formadas por "hombres y mujeres responsables, comprometidos y con vocación de servicio público, muchos de ellos con experiencia municipal como alcaldes, alcaldesas y concejales".
Es un equipo "que conoce el territorio, que escucha a la ciudadanía y que asume la responsabilidad de dar un paso adelante para defender Aragón y mejorar la vida de los aragoneses y las aragonesas", ha remarcado.
Se ha referido también al acto que celebra este domingo el PP en Zaragoza, con la presencia de su líder, Alberto Núñez Feijóo, y de todos los presidentes autonómicos del partido.
En este sentido, Alegría ha criticado "la falta de compromiso" del PP con Aragón y ha señalado que en esa reunión de los líderes populares "no se va a dedicar ni un minuto a hablar de Aragón ni de los problemas reales de los aragoneses".
Ha denunciado, además, que entre Aragón y Feijóo, el candidato del PP, Jorge Azcón, "siempre va a elegir a Feijóo" y que entre Aragón y el Partido Popular, "siempre va a elegir al Partido Popular".
Alegría ha insistido en que decir no a la propuesta para el nuevo sistema de financiación autonómica, es rechazar "que lleguen más de 630 millones de euros" y decir no "a 4.000 viviendas públicas, a contratar más médicos, a construir escuelas e institutos y residencias públicas". EFE
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