
El ministerio público consideró necesario otorgar la condición de testigo protegido a las extrabajadoras que presentaron denuncias contra Julio Iglesias por delitos cometidos en viviendas del Caribe. La Fiscalía de la Audiencia Nacional, según detalló Europa Press, decidió implementar esta medida a fin de resguardar la identidad y la seguridad de las denunciantes durante la instrucción de la causa. Este procedimiento se suma a la decisión de tomar declaración a las implicadas, la cual podría realizarse mediante medios telemáticos, aunque las autoridades insisten en el carácter reservado de estos detalles.
La investigación, según informó Europa Press, se puso en marcha después de que dos exmiembros del personal doméstico del cantante denunciaran hechos de agresión sexual supuestamente ocurridos mientras desempeñaban sus labores en las propiedades caribeñas del artista. Estas denuncias se formalizaron el 5 de enero y motivaron que la Fiscalía incoara diligencias penales con carácter preprocesal, manteniendo la confidencialidad sobre el contenido y el avance de las actuaciones.
En respuesta a la apertura de estas diligencias, Julio Iglesias recurrió a la contratación del despacho dirigido por el exmagistrado José Antonio Choclán, de acuerdo con fuentes jurídicas citadas por Europa Press. El bufete seleccionado por el cantante cuenta con experiencia en casos de alto impacto mediático y ha representado previamente a figuras como el empresario Víctor de Aldama, implicado en el denominado “caso Koldo”; al futbolista Cristiano Ronaldo; y a la empresaria Corinna Larsen.
La apertura de la investigación refleja el procedimiento habitual que se sigue en situaciones donde las acusaciones revisten especial sensibilidad. El Ministerio Público, según consignó Europa Press, ha remarcado en sus comunicados que los detalles concretos de la investigación —tales como el modo en que se recogerán los testimonios o las identidades de quienes intervienen— permanecen sujetos a una estricta reserva. Esta política busca proteger tanto a las denunciantes como a la integridad del proceso judicial en curso.
El despacho de José Antonio Choclán se ha caracterizado por asumir la defensa de clientes reconocidos y con repercusión pública. Dentro del historial del bufete, Europa Press subraya el acompañamiento legal a figuras del deporte, líderes empresariales y personas objeto de atención mediática, lo que posiciona al equipo ante un caso cuya repercusión ha generado seguimiento dentro y fuera del ámbito judicial.
El expediente que instruye la Fiscalía permanece en fase de recopilación de información y de verificación de las circunstancias relatadas en la denuncia. Pese a la notoriedad de los implicados y a la expectación generada, los procedimientos continúan bajo reserva, según insistieron fuentes del Ministerio Público desconcertadas por el interés mediático y la necesidad de preservar la confidencialidad requerida en delitos de esta naturaleza, tal como reportó Europa Press.
La acusación contra Julio Iglesias, persona de relevancia internacional y extensa trayectoria musical, ha puesto de nuevo en evidencia el peso que alcanzan las denuncias formuladas en contextos laborales y domésticos, especialmente cuando involucran residencias privadas y empleados en situación de vulnerabilidad. La Fiscalía, de acuerdo con Europa Press, ha reiterado su intención de seguir adelante con las diligencias previas con la máxima protección para las denunciantes, reafirmando que el proceso se desarrollará a partir de la declaración de las testigos protegidas, así como de la valoración de las pruebas que vayan surgiendo de la instrucción reservada.
En este escenario, los representantes legales del cantante han evitado declaraciones públicas, manteniendo la estrategia de defensa dentro del marco judicial. El despacho de Choclán, conocido por su intervención en causas de impacto mediático, asume la defensa de Iglesias en un contexto que resalta la complejidad de los casos que involucran a personajes públicos y la sensibilidad inherente a delitos de carácter sexual.
La investigación no avanza solo en la recopilación de testimonios. Según puntualizó Europa Press, la Fiscalía puede recurrir a distintos métodos tecnológicos para facilitar la declaración de las denunciantes y garantizar su seguridad. La reserva que exige el procedimiento busca no solo proteger a quienes intervienen como testigos, sino también asegurar la imparcialidad y eficacia de las diligencias abiertas.
El curso que tomen estos procedimientos y las eventuales resoluciones judiciales seguirán sujetos al cumplimiento de los protocolos de protección para las víctimas y testigos. Tal como informaron los portavoces del Ministerio Público a Europa Press, la confidencialidad continuará marcando el desarrollo de este proceso hasta que concluya la investigación preliminar y se determine la continuación o el archivo de la misma.

