Maíllo ve "buena base" para el acuerdo el modelo de financiación del Gobierno y acusa a Feijóo de "embarrar" el debate

Antonio Maíllo, candidato a la presidencia andaluza por Izquierda Unida, respalda la propuesta de Hacienda pero exige cambios clave y critica a Alberto Núñez Feijóo por obstaculizar la discusión con planteamientos que considera fuera de lugar

Guardar

Durante la jornada en la que el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebró una importante reunión sobre el futuro de la financiación autonómica en España, Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía a la presidencia de la Junta y coordinador general de Izquierda Unida, expresó que el modelo presentado por el Ministerio de Hacienda representa, en sus palabras, una “buena base” para alcanzar un acuerdo, aunque señaló la necesidad de introducir modificaciones sustanciales. Según detalló el medio, Maíllo también mostró su descontento con la actitud de Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, a quien acusó de ensuciar el debate con propuestas y planteamientos que calificó como fuera de lugar.

De acuerdo con las declaraciones difundidas por el medio, Maíllo destacó su satisfacción por el hecho de que el tema de la financiación autonómica ocupe un lugar central en la agenda política actual. El dirigente subrayó la propuesta de Izquierda Unida, que busca garantizar “un suelo de coste de los servicios” para asegurar igualdad y equidad entre territorios. También defendió la corresponsabilidad fiscal, planteando que cualquier aumento de financiación a las comunidades autónomas debería implicar un compromiso para fortalecer servicios públicos como la sanidad, la educación, la atención a la dependencia y las políticas de vivienda, y no convertirse en una vía para reducir impuestos a las rentas más altas.

El medio informó que Maíllo considera imprescindible que el debate sobre el modelo de financiación integre una reforma fiscal que permita sostener adecuadamente los servicios públicos. Opinó que el documento presentado por el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero, si bien es apto como punto de partida, debe incorporar mejoras sobre estas tres líneas principales para poder lograr un acuerdo ampliamente aceptado.

Respecto a la cuestión del principio de ordinalidad en el reparto de recursos, el coordinador de Izquierda Unida manifestó su rechazo, al considerar que “no tiene sentido que unas comunidades reciban más simplemente porque tengan mayor concentración de riqueza”. Según Maíllo, “eso no lo explica nadie ni lo entiende nadie”. El medio consignó que celebró la ausencia de este principio en la propuesta actual del Ministerio de Hacienda. Añadió: “Nosotros no vamos a aceptar que haya un principio de ordinalidad que se anteponga al principio de suficiencia de recursos para que una persona enferma de cáncer no dependa de dónde viva para curarse”.

El candidato resaltó la importancia de abordar estas cuestiones primeramente en el ámbito del CPFF, mediante un debate con la participación directa de todas las comunidades autónomas. Añadió que este intercambio debe ampliarse, involucrando también a todo el arco parlamentario para acercar posturas sobre el modelo de financiación. Según publicó el medio, Maíllo expresó que existe una “oportunidad de definir a nuestro país con el modelo de financiación”.

En sus declaraciones desde el Parlamento andaluz, Maíllo planteó que la discusión requiere un enfoque riguroso, sin dar espacio a planteamientos que puedan desviar el foco del debate, y señaló a las “propuestas extravagantes” de Núñez Feijóo como un intento por “embarrar un debate que puede construir el futuro de nuestro país”. Para Maíllo, la seriedad del tema exige evitar “veleidades, frivolidades o anuncios disruptivos y broncos como los que hace la extrema derecha y a los que se ha apuntado el PP”.

Las declaraciones de Maíllo, según reportó el medio, se producen en el contexto de unas negociaciones clave para el futuro de la financiación autonómica en España, donde los distintos partidos e instituciones defienden posturas distintas en torno a la redistribución de recursos, el fortalecimiento de los servicios públicos y las posibles reformas fiscales.