
La decisión del magistrado Leopoldo Puente de mantener vigente la defensa del abogado Carlos Bautista hasta la próxima audiencia, aunque este ya ha comunicado su renuncia, marca una etapa clave en el proceso judicial contra José Luis Ábalos. Según Europa Press, Puente determinó que si Ábalos no designa un nuevo letrado en un plazo de cinco días hábiles, se procederá a asignarle uno de oficio, pues en la vista del 15 de enero se analizará su recurso contra la prisión provisional. En esa fecha se debatirá si el exministro deberá seguir privado de libertad mientras se investigan supuestos delitos relacionados con contratos públicos durante la pandemia.
Europa Press reportó que la renuncia de Carlos Bautista, exfiscal de la Audiencia Nacional y miembro del despacho Chabaneix Abogados, se produjo por “discrepancias contractuales”. El despacho comunicó formalmente al Tribunal Supremo que la decisión fue trasladada a Ábalos durante una visita al centro penitenciario de Soto del Real, donde el exministro permanece desde el 27 de noviembre por orden judicial. Tras la renuncia, Bautista pidió la suspensión de los plazos procesales con el objetivo de evitar posibles situaciones de indefensión para su representado.
Aunque Bautista ha dimitido, el auto del instructor señala que el letrado debe acudir obligatoriamente a la vista del 15 de enero, salvo en caso de que Ábalos opte por suspenderla. La resolución judicial subraya que, por los tiempos legales y procesales, no resulta posible que un nuevo abogado asuma la defensa de Ábalos a tiempo para esa fecha sin que haya perjuicio para el propio derecho de defensa del investigado. Puente expone en el auto que una eventual suspensión de la vista derivaría en un retraso que afectaría directamente a la situación de libertad personal de Ábalos, ya que la comparecencia está destinada a revisar su prisión provisional.
De acuerdo con la información difundida por Europa Press, José Luis Ábalos necesitó cambiar de abogado en dos ocasiones en los últimos meses. Primero, en octubre, prescindió de los servicios de José Aníbal Álvarez, alegando en un escrito dirigido al Tribunal Supremo “diferencias irreconducibles” que, según sus palabras, “se han convertido en una constante” y no en un hecho puntual. Esa misma semana, la defensa pasó a manos de Carlos Bautista, quien acaba de renunciar por motivos que también reflejan una falta de entendimiento contractual.
El exministro tenía confirmada la audiencia del 15 de enero tras presentar un recurso que busca revertir la medida de prisión provisional impuesta por orden de Leopoldo Puente. La medida también afecta a Koldo García, asesor de confianza de Ábalos, y al empresario Víctor de Aldama, investigados todos por la presunta manipulación de contratos para la adquisición de material sanitario durante la emergencia sanitaria por COVID-19. El instructor justificó la prisión provisional por considerar que existe un “riesgo extremo” de fuga, dadas las circunstancias del caso y la cercanía del eventual juicio.
Europa Press detalló que, junto a la exigencia de elegir nuevo abogado en los próximos cinco días, el magistrado advirtió que, de no hacerlo, el sistema judicial procederá a designar un letrado de oficio para ambos procedimientos abiertos en el Tribunal Supremo, que incluyen la investigación de presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de mascarillas y supuestos amaños en obras públicas.
El texto del Tribunal Supremo destaca que si Ábalos lograse nombrar a tiempo un nuevo defensor, este llegaría a la vista clave con poco margen para instruirse sobre el asunto, ya que el recurso en cuestión fue elaborado y presentado por Bautista, detalle que, según el magistrado, podría dificultar la labor de defensa y perjudicar los intereses del investigado. El juez recalca que, si se optara por suspender la vista, el retraso tendría consecuencias negativas sobre la libertad personal de Ábalos.
El equipo jurídico de Bautista, según Europa Press, solicitó expresamente al Supremo la paralización de los plazos procesales tras la renuncia, para garantizar los derechos de su hasta entonces defendido y evitar situaciones en que se viere afectado el derecho a la defensa técnica. La visita oficial al penal de Soto del Real confirmó que Ábalos fue notificado en persona de la finalización de la representación legal, en cumplimiento de los procedimientos reglamentarios.
La instrucción del caso, conocida como “caso Koldo”, se mantiene bajo la dirección de Leopoldo Puente, quien ordenó tanto el ingreso de Ábalos como el de su exasesor en la misma prisión y en el mismo proceso judicial. Las pesquisas se centran en determinar la existencia de supuestas comisiones ilegales y favorecimientos en contratos públicos firmados durante la pandemia, un asunto que ha dado origen a varias líneas de investigación en la jurisdicción del Tribunal Supremo.
A medida que la fecha clave del 15 de enero se acerca, la situación procesal de José Luis Ábalos depende tanto del resultado del recurso como de la composición definitiva de su equipo de defensa, elementos que sigue detallando y actualizando el medio Europa Press en función de los movimientos judiciales y de los escritos presentados por las partes involucradas.


