
El registro informatizado obligatorio de cada viaje y la centralización de datos en plataformas digitales han modificado de forma relevante la supervisión de los gastos en desplazamientos del Senado. De acuerdo con Europa Press, este cambio, en vigor durante 2025, ha ido de la mano del retorno a la actividad presencial de los senadores tras la relajación definitiva de las restricciones implementadas por la pandemia de COVID-19. En consecuencia, el Senado registró en los primeros nueve meses del año un gasto superior a 2.700.000 euros en viajes oficiales, rebasando los valores de los ejercicios anteriores, incluidos los de épocas previas a la virtualidad generalizada.
Europa Press detalló que el aumento del presupuesto destinado a movilidad de los legisladores se concentró entre los meses de febrero y julio, así como en septiembre, coincidiendo con el ritmo habitual de la agenda parlamentaria, definida por el regreso de los trabajos ordinarios tras el receso estival. Durante el año 2020, el contexto sanitario y las restricciones impuestas provocaron que el gasto anual en este concepto rondara los 1.000.000 de euros. En el contexto de avance progresivo hacia la presencialidad, el reporte especificó un gasto de 1.495.368,52 euros en 2021 y de 2.069.327,02 euros en 2022. Para el año 2023, la cifra excedió los 1.800.000 euros, aunque el ejercicio 2025 muestra un incremento notable, tanto por la naturaleza presencial de la labor legislativa como por los nuevos sistemas de seguimiento digital.
El medio señaló que, junto con la vuelta a la presencialidad, la digitalización ha cobrado especial relevancia para el control y justificación del uso de fondos públicos. El Senado estableció la obligatoriedad de tramitar todos los traslados mediante una aplicación electrónica, donde es preciso adjuntar comprobantes y documentos digitales asociados a cada viaje. Este mecanismo centraliza y automatiza el registro de cada desplazamiento, permitiendo auditorías casi en tiempo real de los movimientos de fondos.
Europa Press explicó que este sistema informatizado almacena información detallada sobre cada viaje, incluidos el beneficiario, el destino, las distancias recorridas y las sumas abonadas. El acceso a los datos resulta abierto tanto para entes fiscalizadores internos y externos como para la sociedad, lo que incrementa el control social sobre el uso del presupuesto. Este modelo permite elaborar informes periódicos, identificar variaciones de gasto según el calendario parlamentario y facilita la detección temprana de irregularidades o desviaciones.
El control digital y la normativa vigente establecen que los senadores reciben una compensación de 0,25 euros por cada kilómetro recorrido en vehículo particular desde su domicilio habitual hasta la sede parlamentaria. Además, la institución asume el coste completo de los billetes en medios de transporte colectivo—entre ellos, tren, avión, barco o autobús—y cubre gastos asociados a peajes y tarifas urbanas cuando corresponde. Europa Press registró también que los miembros del Senado que operan en la ciudad de Madrid disponen de una “Tarjeta-Taxi” que permite afrontar pagos de hasta 3.000 euros anuales para ese uso concreto.
La publicación destacó que la puesta en marcha de la plataforma digital ha recortado los plazos de gestión, disminuido errores administrativos y mejorado la eficiencia en la elaboración de registros e informes sobre la utilización del dinero público. Cada transacción deja una huella digital inmediata, facilitando el control posterior y contribuyendo a la detección de irregularidades.
La obligación de incorporar los justificantes de cada viaje en formato electrónico reduce la discrecionalidad en el manejo de los fondos y asegura que todos los gastos deben ser documentados de forma personalizada. Según recogió Europa Press, este procedimiento robustece la rendición de cuentas de los senadores y de los responsables de la administración de los recursos, al tiempo que permite que ciudadanos y auditores supervisen el destino de los fondos empleados en viajes oficiales.
Analizando las tendencias estacionales, Europa Press reportó que los desembolsos más bajos coinciden habitualmente con los meses de enero y agosto, debido al receso parlamentario. Este patrón persiste durante 2025, aunque las sumas implicadas registran un aumento asociado tanto al retorno permanente de la presencialidad como a la mayor densidad de labores legislativas propias del siglo en curso.
El informe de Europa Press sostiene que el año en curso representa un punto de inflexión en la documentación y vigilancia de estos gastos. La conjunción de regreso a las sesiones presenciales y el sistema digitalizado de control consolida un modelo de fiscalización más pormenorizado y accesible en comparación con años anteriores. Esto ha resultado en un crecimiento tanto en los montos documentados como en la capacidad de auditoría, situando estos factores en niveles inéditos en la historia contemporánea de la Cámara Alta.
La aplicación obligatoria del registro digital, sumada a la publicación abierta de la información presupuestaria en cuanto a movilidad de representantes, constituye un avance hacia los estándares de apertura y control social en la gestión del dinero público defendidos a nivel institucional. Según reiteró Europa Press, la digitalización ha convertido los documentos adjuntados telemáticamente en la herramienta principal para la supervisión y auditoría de los gastos en viajes. La experiencia acumulada en los primeros nueve meses de 2025 pone de manifiesto un cambio estructural en la gestión de los fondos destinados a este fin, con la trazabilidad electrónica como eje organizador y de vigilancia.
Europa Press afirma que este ajuste ha posicionado al Senado como un punto de referencia nacional en materia de gestión y monitoreo electrónico, promoviendo procesos eficientes, transparentes y accesibles en la materia presupuestaria relativa a la movilidad parlamentaria.

