Declarado culpable el acusado de asesinar a su expareja en Barcelona tras años de maltrato

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Barcelona, 8 may (EFE).- Un jurado popular de la Audiencia de Barcelona ha declarado culpable de asesinato con alevosía a un hombre acusado de haber matado su expareja en la ciudad condal, en 2022, tras someterla a malos tratos y un férreo control durante años.

En su veredicto, hecho público este jueves, el tribunal popular ha considerado por unanimidad que el acusado actuó con voluntad de quitarle la vida y "con la finalidad de culminar su desprecio a la condición de mujer" de la víctima, sobre la que tenía una actitud "de posesión y dominación".

La Fiscalía pide 38 años de prisión para este hombre, que siguió acechando a su expareja incluso cuando ya no estaban juntos y a la que estranguló de forma sorpresiva en el que había sido el domicilio familiar, en Barcelona.

El ministerio público detalla que, durante el tiempo en que duró la relación, de 2014 a 2021, el acusado profería a su pareja "continuos menosprecios e insultos", la sometía "a frecuentes ataques de tipo físico y psíquico" y le controlaba el móvil de forma persistente.

Añade que, cuando se separaron, el acusado acrecentó sus conductas de control, "con continuos seguimientos y vigilancias, llamadas y comunicaciones constantes", y con ataques tanto físicos como psíquicos a la víctima, que además había iniciado una nueva relación sentimental.

El jurado ha dado por probado que actuó con la intención consciente de matarla y se ha apoyado en la declaración del compañero de celda del acusado, al que le dijo que "si no era para él, no era para nadie" y que hubo un momento donde sabía que aún podía dar marcha atrás y no lo hizo.

El veredicto también destaca que el día en que se produjo el crimen la interceptó a la salida del Metro en compañía del hijo de ambos, y que posteriormente la llevó, ya sin presencia del menor, al domicilio familiar, donde con el uso de un cable cometió el crimen.

También ha validado las amenazas, el control y el maltrato tanto físico como psíquico que el procesado ejerció durante años contra la víctima.

El tribunal popular también ha manifestado que hubo premeditación en el crimen y que el acusado aprovechó que estaba desprevenida en el domicilio familiar para atacarla, utilizando su superioridad física y valiéndose de que no había una tercera persona que pudiera intervenir.

No obstante, ha reconocido que fue voluntariamente a la comisaría de la Guardia Urbana a confesar que había matado a su expareja, que se puso "a disposición en la investigación" y que facilitó el esclarecimiento de los hechos.

Una vez hecho público el veredicto del jurado popular, el juez deberá dictar la sentencia y decidir qué penas impone al acusado. EFE

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