Juzgan a un hombre acusado de desear la muerte a los gitanos tras un supuesto robo

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Madrid, 20 feb (EFE).- La Audiencia de Madrid juzgará la semana que viene a un hombre acusado de un delito de odio contra los gitanos por escribir en un foro de internet comentarios en los que deseaba su muerte tras conocer que un adiestrador de perros había denunciado que varios gitanos le había robado una perra asistencial destinada a una niña con discapacidad, lo que luego se demostró falso.

Según ha informado este jueves la Fundación Secretariado Gitano, la audiencia madrileña juzgará el lunes a este acusado, para el que esta organización solicita una pena de dos años y medio de cárcel y una multa de 18.000 euros por comentarios como que a los gitanos hay que llevarlos "a la cámara de gas y hacer jabón con ellos".

La Fiscalía no acusa al procesado al entender que no queda acreditado que "fuera la persona que realizó comentarios que pudieran incitar al odio y/o discriminación hacia el colectivo gitano", según el escrito al que ha tenido acceso EFE.

La Fundación Secretariado Gitano explica que este hombre es la única persona que se pudo identificar como presunta autora en enero 2020 de publicaciones ofensivas en un foro llamado "burbuja.info", dentro de una "oleada de mensajes antigitanos" en redes sociales tras la publicación de una noticia sobre un presunto robo que tuvo amplia repercusión.

Se trata de informaciones sobre el presunto robo de una perra asistencial llamada Pocahontas a un adiestrador que justo esos días debía entregar el animal a una niña con movilidad reducida de Málaga, y quien denunció que varios gitanos se la robaron a punta de pistola en Aranjuez.

La Fundación Bocalán del Perro de Ayuda Social ofreció 800 euros de recompensa por recuperar al animal, cifra que se unió a la aportación de 1.200 euros del escritor invidente Emilio Ortiz, pero finalmente la Policía detuvo al adiestrador por un presunta simulación de delito y recuperó al animal, que tenía escondido en su casa.

"Varios comentarios, ampliamente jaleados por el resto de usuarias y usuarios, defendían abiertamente el asesinato de las personas gitanas. Los mensajes de mayor violencia habían sido escritos desde locutorios o resultaba imposible identificar la autoría de manera inequívoca, salvo en un caso", que es el que ahora llega a juicio, explica la Fundación.

La directora general de este organismo, Sara Giménez, explica en un comunicado que "los mensajes de odio antigitano no pueden quedar impunes", ya que "fomentan actitudes de discriminación contra las gitanas y gitanos" y además "tienen un impacto inmediato en muchas personas gitanas, provocando en ellas sentimientos de ansiedad, miedo o señalamiento".

Y añade que "las plataformas de internet y las redes sociales tienen que asumir también su responsabilidad" y "no pueden convertirse en espacios donde se propague el odio contra determinados colectivos", como establecen numerosos convenios internacionales suscritos por España y la propia normativa de la Unión Europea.

Hace un llamamiento también a la responsabilidad de los medios de comunicación, que "deben ser más críticos y no servir de altavoz a estos prejuicios". EFE