Un polifacético Sónar Noche se consolida como refugio del baile, el techno y los márgenes

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Guillermo Cabellos

Barcelona, 15 jun (EFE).- La primera jornada del Sónar Noche 2024 ha demostrado por qué el festival barcelonés es el cobijo de un amplio abanico de estilos, artistas y amantes de la música, que encuentran entre los escenarios de la Fira Gran Via su lugar para expresarse en el sentido más amplio del término, lo que lleva a que cada actuación sea una explosión de desinhibición y firmes sentencias musicales.

Uno de los ejemplos más evidentes de esto se ha podido ver en el escenario Printworks London gracias a CASIDEAD, el rapero británico que usa sus letras como hilo para expresar todo el dolor, violencia, sexo y drogas que ha visto en su Londres natal.

La relación entre el artista y el escenario no es casual, ya que Sónar se ha aliado este año con la desaparecida sala londinense Printworks para dar nombre a uno de sus sets, a la vez que toma su icónica pantalla vertical de 10 metros de alto y 6 de ancho para llevar a Barcelona el espíritu del clubbing británico.

En este contexto, el rap duro de CASIDEAD ha resonado con violencia en los cuerpos de los asistentes, mientras que este tomaba distancia expresiva gracias a su inseparable máscara, que reprimía cualquier atisbo emocional y solo permitía salir unas letras cantadas con una dureza extrema.

El rapero, una de las primeras espadas del grime en su país, ha estado arropado por una crew que, si bien no parecía que tuviera ninguna misión musical evidente, reforzaba la actitud feroz de CASIDEAD, que ha sonado justo como uno imagina que suena un suburbio jodido de Londres.

También con una sonoridad marcadamente británica, pero en el extremo opuesto de la rueda musical –si tal cosa existe–, Jessi Ware ha encandilado a los asistentes del SonarPub, el escenario dedicado algo cercano a la música negra.

Si bien el aspecto de Ware poco tiene que ver con tal cosa, su actitud, su puesta en escena y sobre todo su voz se llevan esa etiqueta sin siquiera parpadear.

Así, la cantante británica, ataviada de un largo vestido verde con lentejuelas y escudada por un batería, un bajista-guitarrista-teclado, dos coristas y dos bailarines, ha desplegado su espíritu disco ochentero, de esos que invitan a bailar llevando el brazo de la cadera al aire, que ha revestido con una alma negra, casi neo soul, en un despliegue musical total.

Con esto ha interpretado temas como 'Freak Me Now', 'Begin Again', 'Spotlight', en lo que ha sido una balada nacida en lo más hondo de la cantante, su versión del 'Believe' de Cher o 'Free Yourself', en la que ha repetido el estribillo hasta la extenuación de un modo tan electrónico como lo es el Sónar.

En este mismo escenario, con la música negra como telón de fondo, han actuado también el rapero canadiense Kaytranada, que ha presentado su último disco 'TIMELESS' o Danny Tenaglia, uno de los pioneros del house.

Sin embargo, si el Sónar es reconocido en todo el mundo por algo, es por la especial atención que muestran siempre por el techno y la música de baile, que en esta edición se ha visto excelentemente representada por el homenaje que Air ha hecho a su 'Moon Safari' en el 25 aniversario del disco.

En ese mismo escenario central, el llamado SonarClub, se han podido oír a otras grandes figuras de la electrónica como Arnau Obiols, Jennifer Cardini, Ben Böhmer o VTSS, arropados por un nuevo set de luces inmersivo, lo que ha convertido este espacio de la Fira Gran Via en, quizá, la pista de baile más grande del mundo.

Como no puede ser de otra manera, el Sónar 2024 ha dado también su lugar a sonoridades marginales, aquellas que nacen tanto en las escenas queer como en cualquier otro lugar habitado por comunidades apartadas de la centralidad.

Así, en el SonarCar ha pinchado Verushka, impulsora Me Siento Extraña, una de las principales fiestas FLINTA (siglas en inglés de mujeres, lesbianas, intersex, trans y agénero) de Barcelona, en un set espontáneo en el que ha imperado en todo momento una total libertad para cualquier tipo de expresión.

A esta la han seguido otras sonoridades nacidas del rechazo como son La Goony Chonga o el Club Latinx formado por Simona, Slim Soledad & Mare Advertencia y presentado por TAYHANA.

Con todo esto, la primera noche del Sónar 2024 en la Fira Gran Via ha dado asilo a todo aquel que ha querido bailar y divertirse libremente, sin muchas más coletillas. EFE

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gcm/gcf