Cien personalidades firman el Manifiesto OFF para recuperar el control sobre la tecnología

Guardar

Madrid, 21 feb (EFE).- Cien personalidades del mundo de la cultura, las ciencias, la educación, el derecho o los medios de comunicación han firmado el Manifiesto OFF, que apuesta por llevar a cabo medidas urgentes para recuperar el control sobre la tecnología digital y garantizar así que esta se mantenga al servicio de los seres humanos.

La tecnología puede ser "una herramienta maravillosa para la humanidad, que le ha permitido sobrepasar muchos obstáculos y sufrimientos a lo largo de los siglos". Sin embargo, "el paradigma que predomina hoy en el desarrollo tecnológico no está plenamente alineado con los intereses de la humanidad", señala el documento presentado este miércoles.

Por ejemplo, ya se observa -dice el texto- un profundo deterioro tanto de la capacidad de atención como de la salud mental de la población en general, especialmente de los jóvenes, y un desaprendizaje alarmante de ciertas funciones consustanciales al ser humano, como la memoria, la orientación, el razonamiento o la capacidad crítica.

Se ha puesto de manifiesto asimismo distorsiones en procesos electorales clave a través de campañas de desinformación "alimentadas por grandes plataformas digitales, alentando una fuerte polarización social y política".

También se ha constatado un aumento significativo del control ejercido por los estados autoritarios y "una tendencia también por parte de los estados democráticos a acumular y explotar excesivamente datos personales de los ciudadanos y vulnerar su privacidad mediante, por ejemplo, el abuso del reconocimiento facial".

Para los firmantes, "el despliegue tecnológico acelerado al que asistimos se está llevando a cabo sin apenas control democrático".

Los esfuerzos de algunos estados o regiones, tanto en materia de protección de datos, como en la elaboración de cartas o declaraciones de protección de los derechos digitales (Carta Española 2021, Declaración Europea 2023 o Carta Iberoamericana de marzo del 2023), "son dignos de elogio, pero deben intensificarse y cambiar de escala".

Sea cual sea la acción política, el cambio de paradigma sólo se producirá si se desarrolla una verdadera movilización ciudadana que ejerza la presión necesaria para situar esta cuestión en lo más alto de la agenda.

Por el momento, apunta el manifiesto, la opinión pública es más sensible a las ventajas a corto plazo del desarrollo tecnológico que a sus riesgos, que a menudo se desconocen, por ello son necesarios espacios de debate.

Entre las medidas que propone el texto está la protección constitucional y transnacional de los neuroderechos (prohibición de acceder a la actividad neuronal y recaudar sus datos con la posibilidad de interferir en la actividad mental).

También un derecho a la desconexión que garantice el acceso a servicios –en especial públicos– de manera no digital o la ampliación de protocolos encaminados a validar la adecuación ética de los algoritmos usados por empresas y gobiernos.

En el ámbito de la investigación y educación, una moratoria a la introducción indiscriminada de la tecnología en las escuelas por debajo de una determinada edad o acciones sistemáticas dirigidas a padres, madres y/o tutores.

Entre los firmantes del manifiesto están: Judit Carrera, directora del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona; José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank; Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz; el escritor César Antonio Molina; Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Públicas.

También Silvia Escobar, primera presidenta de Amnistía Internacional; Susan Greenfield, neurocientífica, profesora emérita de farmacología en la Universidad de Oxford y CEO de Neuro-Bio; o Carmen Serra, presidenta del Grupo Serra. EFE

ngg/icn