La visita papa León XIV a España trasciende de lo religioso, con su mayor ejemplo en el acto celebrado este domingo en el Movistar Arena, con una comunión entre las inquietudes de la sociedad, desde muy distintos ámbitos, y las del pontífice. También se demostró en su discurso en el Palacio Real, en los primeros minutos de su visita, con un discurso que pudiera entenderse político en un país en el que ya solo la llegada de migrantes o la dignidad humana son objeto de contienda, y en el que el mensaje del líder de la Iglesia guarda hoy más semejanzas con las fuerzas progresistas que con las conservadoras.
El papa ha logrado incluir en un aplauso a izquierda y derecha, a patronal y sindicatos, a creyentes y excépticos, incluso ahondando en los frentes que más sacuden la actualidad cuando él no está. Sin ir más lejos, este lunes lo comenzaba reunido con Pedro Sánchez, o incluía en su agenda un asunto que debiera serle de gran incomodidad y sin embargo ha abordado abiertamente y con cercanía, como los abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Se ha reunido con víctimas de curas pederastas. Pero la cita más esperada tenía lugar en el Congreso de los Diputados, epicentro nacional de la discordia.
En ausencia de Podemos, BNG y los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, León XIV ha entrado al Congreso como jefe de Estado y ha salido como líder de masas. Tras una larga ovación de siete minutos al término de un discurso histórico, el pontífice ha aparcado el protocolo y ha abandonado a pie la Cámara Baja. Ha salido del patio hacia la carrera de San Jerónimo y ha estrechado la mano de decenas de asistentes. Pero lo extraordinario había ocurrido dentro, generando el consenso entre PSOE, PP, Vox, Junts, ERC, Bildu y cuantas formaciones ocupaban los escaños.
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Nogueras le habla en catalán
Pero al salir, el Congreso ha recuperado su ‘esencia’ y las palabras del papa, llamado a la “humanidad”, a medir la “grandeza moral” de las naciones en “su apacidad de acompañar a las personas que pasan por una mayor fragilidad”, a acoger “respetuosamente” e “integrar” a los migrantes, se han trasformado en arma política. El primero en disparar ha sido Gabriel Rufián, en la red social X: “PP y Vox le han aplaudido durante 10 minutos un discurso al papa que abuchean y vetan en el Congreso hace siete años. Como resumen de la cosa”. El primero después del discurso, porque Junts ya empezó antes.
Nada más ingresar en el Congreso, el papa ha sido recibido por la presidenta de la cámara, Francina Armengol, y los portavoces de los distintos grupos, entre ellos Míriam Nogueras, que se ha dirigido al pontífice en inglés para pedirle que hable catalán cuando visite Barcelona, adonde viaja este martes, una vez concluya su agenda en Madrid. “Su santidad; como Gaudí, soy catalana. Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto. Espero que disfrute de su visita a Cataluña, mi nación”, le ha dicho.
“Abascal se retuerce en su escaño”
En otro tono han tomado el discurso altos representantes de PP y PSOE, este último con alguna excepción. El presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, en X, ha difundido un vídeo con la comparecencia íntegra del papa, la que ha acompañado del siguiente comentario: “Ha sido un honor ser testigo. Su discurso ha sido sereno, sólido y esperanzador. Por la defensa de la dignidad humana. De la vida. De la familia. De la libertad. Os invito a escucharlo. Desde la primera a la última palabra”.
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El portavoz de los socialistas, Patxi López, ha seguido la misma línea: “Ha sido una jornada histórica para nuestra democracia. Me quedo con una reflexión especialmente necesaria en estos tiempos: la discrepancia no puede convertirse en descalificación permanente del adversario. Diálogo, respeto, convivencia y defensa de la dignidad de las personas. Valores que fortalecen nuestra democracia y que merecen ser escuchados”.
El ministro más activo en redes, Óscar Puente, no ha tecleado pero sí compartido lo que han escrito otros. Sin ir más lejos, ha retuiteado a Rufián, su “PP y Vox le han aplaudido...”, además de otro post del usuario @PiedrafitaMario, que se ha quedado con este momento en la alocución de León XIV: “La grandeza de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad”. Lo apostilla con un “vaya recado le ha dejado el papa a la derecha. Abascal se retuerce en su escaño”.