La creatividad puede crecer hasta en los rincones más insospechados. También cuando hablamos de cocina. Los platos más originales, los sabores más sorprendentes y las combinaciones más llamativas suceden también fuera de las grandes ciudades, a kilómetros de esas Madrid, Barcelona o Valencia llenas de restaurantes y chefs insignia.
Un buen ejemplo lo encontramos en Ejea de los Caballeros, una pequeña ciudad medieval ubicada al noroeste de la provincia aragonesa de Zaragoza. Conocida como la capital de las Cinco Villas, Ejea presume de un rico patrimonio, representado en las iglesias de Santa María y San Salvador, ambas románicas de transición al gótico, y en los restos de la antigua judería y de su muralla medieval.
En sus calles se esconde Gratal (P.º de la Constitución, 111), una joya gastronómica que corre a cargo del chef David Fernández y que acaba de ganarse un hueco entre los recomendados de la Guía Michelin. Todo un logro para este sencillo restaurante, dotado con un bar de tapas a la entrada, que lleva la originalidad y el respeto por el producto como banderas.
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Tras más de una década en una casa de prestigio como es el restaurante Las Torres, en Huesca, el cocinero llegaba a Gratal buscando desarrollar su identidad propia. Lo ha logrado a través de una carta planteada como un homenaje a la comarca de las Cinco Villas y a toda la provincia de Aragón, apoyada por un menú del día (18 €) y otro más extenso, tipo degustación (45 €). Este último suele incluir alguna de las célebres tapas con las que el chef ha ganado distintos certámenes, presentes además en su bar de tapas.
Entre sus propuestas aparecen tapas como ‘Mis Tres Cerditos’, una elaboración finalista en Madrid Fusión que evoca a las magras con tomate. Su elaboración parte de ingredientes locales y aragoneses como los puerros de Ejea, el tomate rosa de Barbastro, la remolacha del Alto Aragón, la patata de Cella, la cebolla de Fuentes de Ebro, el aceite del Moncayo y el jamón de Teruel. Entre sus principales, nunca falta el ternasco de Aragón a la pastora, acompañado con patatas y el jugo del asado.
Aragón en la Guía Michelin
La presencia de Aragón y sus restaurantes en la Guía Michelin es notoria, y demuestra la enorme calidad gastronómica de una zona de paisajes variados y sabores tradicionales. Como Gratal, otros 13 restaurantes aragoneses han conseguido un hueco en la lista de recomendados, mientras que 11 más se suman a la guía con el sello Bib Gourmand, aquel que reconoce a las mejores propuestas con buena relación calidad-precio.
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Además, la reputada guía entrega en total 11 estrellas Michelin a restaurantes que representan lo que podríamos denominar cocina aragonesa de autor, gracias a chefs que se empeñan en interpretar el carácter de los productos locales en clave de alta gastronomía. Estos son todos los ‘astros’ aragoneses:
- Taberna Lillas Pastia (Huesca)
- Tatau Bistro (Huesca)
- Restaurante Callizo (Aínsa, Huesca)
- Canfranc Express (Canfranc, Huesca)
- Hospedería El Batán (Tramacastilla, Teruel)
- Restaurante La Prensa (Zaragoza)
- Gente Rara (Zaragoza)
- Ansils (Anciles, Huesca)
- Casa Arcas (Villanova, Huesca)
- La era de los nogales (Sardas, Huesca)
- Casa Rubén (Hospital de Tella, Huesca)