Este miércoles han comenzado las declaraciones de los acusados en el ‘caso mascarillas’, la pieza del ‘caso Koldo’ que se instruye en el Tribunal Supremo, y el primer turno de palabra ha sido el del empresario Víctor de Aldama. Más de ocho horas en las que ha mantenido una postura hostil hacia los otros dos acusados, José Luis Ábalos y Koldo García, manteniéndose como un simple conseguidor en toda la trama criminal.
Entre risas y miradas de indignación de Koldo y Ábalos, ha llevado a cabo un extenso relato sobre su relación en todo el caso, dejando una serie de puntos claves que, aunque no han venido acompañados de prueba alguna, el resto de acusados tendrán que explicar.
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1. El principio y final de la amistad con Koldo García
Toda su implicación en este caso comienza con Koldo García. El exasesor, tras entrar a trabajar en el Ministerio de Transportes junto a Ábalos, se interesó por todos los empleados que allí trabajaban. Uno de ellos era el hermano de Víctor de Aldama, que le empezó a contar los negocios en los que estaba metido.
Esto llamó la atención de Koldo y quedaron por primera vez en una cafetería detrás del Ministerio, donde, tras interesarse por su vida personal, hablaron de sus primeros negocios en Latinoamérica. Así hicieron su primer viaje a principios de 2019 y comenzó toda su relación.
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“Con Koldo tenía una amistad, no como con Ábalos, que siempre quiso mantener más las distancias”, ha descrito. Y es que en ese punto, Aldama comenzó a hacerle regalos y favores personales al exasesor. Una moto, un todoterreno, un coche a su hermano o ayuda a la que en ese momento era su pareja, Patricia Uriz, con un tratamiento de fertilidad.
Y es que, según ha llegado a describir, “con Koldo solo me ha faltado acostarme”, lo que ha arrancado las risas de Koldo y Ábalos. Sin embargo, entre “mordidas” y pagos en efectivo, la relación se fue deteriorando, pero el punto final llegó con el piso que el propio Aldama asegura que pagaba para que viviera Jessica Rodríguez, amante del exministro en ese momento.
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Después de varios problemas con Jessica, el empresario dijo que ya iba a dejar de pagarlo y “Koldo se cogió un cabreo absoluto”. “Hubo un episodio muy desagradable, cuando él tuvo que pagar dos mensualidades del piso”, ha descrito. En ese momento fue con su hermano, Joseba García, a la oficina de Aldama para “partirle la cara” al compañero que se estaba encargando de pagar el alquiler.
“Les dije que si subían, el que se iba con la cara partida era él”, pero no hizo caso y subió, cogió de la pechera al compañero y “se fue con la cara partida”, ha relatado. Desde ese momento su relación se rompió, aunque, según su versión, siguió pagándole el dinero que les debía.
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2. Koldo, el “poder real” dentro del Ministerio
Más allá de su cargo formal, Aldama ha dibujado a Koldo como una figura clave dentro del Ministerio, incluso por encima de lo que podría esperarse de un asesor. “Al final, quien tenía el control era Koldo”, ha resumido en su declaración.
Según su relato, muchas decisiones relevantes no pasaban directamente por el ministro, sino por su entorno más cercano. “Yo trataba con él para todo”, ha explicado, dejando entrever que era quien canalizaba tanto las relaciones como los negocios.
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Esa posición, según Aldama, le permitía actuar como intermediario real en adjudicaciones y operaciones económicas, convirtiéndose en una pieza central del entramado.
3. Pedro Sánchez, el “número uno en el escalafón” de la trama
Unos meses después de conocer a Koldo, ocurrió uno de los hechos más reseñables en toda su historia: la presunta reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Me dicen que fuera a un mitin el fin de semana que era la presentación de Pepu Hernández y que iban a estar el presidente y los barones y que tenía que estar”, ha asegurado. “No hay otro momento”, le indicó Koldo, a lo que el empresario respondió que no pintaba nada allí.
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“No me interesaba tragarme eso”, ha añadido, aunque el exasesor le insistió en que “va a ser una oportunidad”. Según su versión, ‘el Jefe’, como llamaban a Ábalos, ya había hablado en varias ocasiones de él con el presidente.
El mitin fue un domingo y sostiene que le sentaron en tercera fila “con gente importante del partido”. “Termina el mitin, me levanto, me acerco a Koldo y me dice que me vaya con él a una sala detrás del teatro donde el presidente nos va a recibir”, ha relatado. Allí, tras la salida del personal de seguridad, se quedaron a solas.
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Según su testimonio, la cercanía era tal que Koldo se refería a él como “Pedro” y llegó a decir: “El día que me tenga que llamar presidente, me marcho”. “El presidente me dice: ‘Muchas gracias por todo, sé lo que estás haciendo’”, ha afirmado.
En ese momento, a principios de 2019, todavía no habían comenzado los presuntos pagos irregulares y su papel se limitaba a facilitar contactos en México. Pese a ello, ha descrito al presidente como el “número uno” de la trama: “El señor presidente del Gobierno está en el escalafón uno. Ábalos está en el dos, Koldo en el tres y yo en el cuatro. El presidente lo sabía todo”.
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4. El contrato de mascarillas, una adjudicación ya decidida
Uno de los puntos que ha sobrevolado buena parte del interrogatorio ha sido el contrato de mascarillas, eje de esta causa. A lo largo de su declaración, el empresario ha dejado claro que, según su versión, la operación estaba encarrilada desde el principio.
“Ese contrato ya se sabía”, ha afirmado en sala, insistiendo en que su papel no era entrar en una competición abierta, sino participar dentro de una operación que ya estaba en marcha. En ese sentido, ha explicado que él actuaba como intermediario en un proceso que, según su relato, tenía las decisiones clave tomadas con anterioridad.
Durante el interrogatorio ha reiterado esa idea en varias ocasiones. “Yo ya sabía cómo iba a ir”, ha señalado, apuntando a que el resultado no dependía de una licitación en igualdad de condiciones. Según su versión, el procedimiento formal existía, pero el desenlace estaba previsto desde antes. En su relato, la dinámica de estos contratos se enmarcaba dentro de una estructura en la que su papel consistía en facilitar operaciones. “Yo intervenía para que saliera”, ha explicado.
5. Los 4 millones de euros en “mordidas” a Koldo y Ábalos
El punto principal en su declaración ha sido el dinero que, según sostiene, habrían obtenido de forma ilegal los otros dos acusados. Aldama se ha definido como un “conseguidor”, asegurando que no se acercó por dinero, sino por “poder y notoriedad” en sus negocios.
Fue en febrero de 2019 cuando Koldo le planteó un negocio con constructoras. Necesitaban a alguien que intermediara para facilitar adjudicaciones. “Yo estaba sembrando ya una confianza con ellos”, ha explicado, lo que le llevó a aceptar. En un primer momento, según su versión, pensó que su papel sería el de “vínculo” para facturar y “hacer donaciones”. Sin embargo, al comprobar que los pagos eran en efectivo, entendió que su función era otra y que ese dinero iba destinado a ellos y a financiar al partido.
“Se empiezan a dar contratos y las empresas me pagan en efectivo”, ha indicado, explicando que trasladaba ese dinero al ministerio o a la casa de José Luis Ábalos en el Viso. Ha llegado a señalar que podía transportar hasta 250.000 euros en una mochila, accediendo incluso por la puerta de atrás.
En 2020, ha cifrado los pagos en torno a los dos millones de euros. Con la pandemia, las constructoras dejaron de pagar y el foco pasó a las comisiones por mascarillas. “Yo con lo que tengo en la cabeza, hago unas cuentas. Me daba igual que el dinero saliera de las mascarillas o de las constructoras, porque era el mismo fin”, ha relatado.
Finalmente, ha asegurado que el total entregado alcanzó “unos 3,5 o 4 millones de euros”, una cifra que, según ha añadido, no llegó a lo que inicialmente esperaba pagar.
6. Un sistema de pagos fijo al margen de los contratos
Más allá de las grandes cantidades vinculadas a contratos concretos, el empresario ha descrito un flujo constante de dinero que, según ha explicado, funcionaba al margen de cualquier operación puntual.
En concreto, ha señalado que entregaba unos 10.000 euros mensuales a Koldo García, una cantidad fija que no dependía de adjudicaciones específicas. “Eso iba aparte”, ha afirmado, diferenciándolo de las supuestas comisiones derivadas de obras públicas o del negocio de las mascarillas.
Ese pago periódico, según su versión, formaba parte de la relación que mantenían ambos y respondía a una dinámica establecida desde el inicio. “Era un acto de buena fe”, ha llegado a señalar.
Durante su declaración también ha tratado de aclarar qué ocurrió con esos pagos cuando José Luis Ábalos dejó el Ministerio en 2021. Según ha explicado, el flujo de dinero no se interrumpió con su salida. “Yo pago al señor Koldo García hasta el año 2022”, ha afirmado.
En su relato, ese mantenimiento de los pagos no respondía ya a nuevas operaciones, sino al cumplimiento de un acuerdo previo. “Yo tengo un trato y no voy a dejar de cumplir mi palabra”, ha defendido.
Ese mantenimiento de los pagos coincidió, además, con el deterioro de su relación personal con Koldo García, lo que le llevó a modificar la forma en la que entregaba el dinero. Según ha narrado, tras una discusión entre ambos dejó de pagarle directamente y comenzó a hacerlo a través de su entorno. “Empiezo a pagar a Joseba”, ha señalado en referencia al hermano del exasesor.
7. La SEPI y Begoña Gómez
Sus ataques hacía Pedro Sánchez no han cesado, incluso llegando a mencionar a su mujer, Begoña Gómez. Tras ser preguntado por su relación con el exjefe de Gabinete de María Jesús Montero en Hacienda, Carlos Moreno, ha indicado que le conoció a raíz de una llamada entre ella y Ábalos, en la que le anunciaron que se iba a poner a la venta un complejo perteneciente a SEPI.
Aldama se interesó por esta compra y presentó una oferta de 250 millones. Sin embargo, unos “tres o cuatro meses después”, le llamó Koldo y le dice que había un problema, por lo que tenía que retirar la oferta. “Me dice que es porque doña Begoña Gómez quiere Campus Velázquez para ella”, ha relatado.
Le ofrecieron a cambio un suelo en la calle Padre Damián, “un suelo histórico”, según ha explicado, pero hubo problemas con la propiedad del suelo entre Hacienda, Agricultura y Defensa.