El príncipe Harry afronta una demanda por difamación de la organización que creó en homenaje a Diana de Gales

El hijo pequeño del rey Carlos III y Lady Di ha estado vínculado a esta ONG durante casi dos décadas

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El príncipe Harry en el podcast Hasan Minhaj Doesn’t Know para hablar sobre los peligros de la IA (Hasan Minhaj/YouTube)
El príncipe Harry en el podcast Hasan Minhaj Doesn’t Know para hablar sobre los peligros de la IA (Hasan Minhaj/YouTube)

El Príncipe Harry vuelve a situarse en el centro de los focos tras conocerse que ha sido demandado por difamación por la organización benéfica Sentebale. Así consta en los registros del Tribunal Superior del Reino Unido, según ha publicado el diario The Mirror. En la misma causa también figura como demandado Mark Dyer, estrecho amigo del duque de Sussex y antiguo miembro del consejo de administración de la entidad.

La noticia supone un nuevo capítulo en la compleja relación entre el hermano del príncipe Guillermo y la organización que él mismo fundó en 2006 en memoria de su madre, Diana de Gales. Desde su creación, Sentebale ha centrado su labor en el apoyo a jóvenes afectados por el VIH y el sida en países como Lesoto y Botsuana, una causa a la que el hijo del rey Carlos III ha estado profundamente vinculado durante casi dos décadas.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Sin embargo, ese vínculo se vio abruptamente interrumpido en 2025, cuando el duque de Sussex decidió renunciar a su papel como mecenas en medio de un conflicto público con la presidenta del consejo, Sophie Chandauka. Aquella ruptura marcó un antes y un después en la trayectoria de Harry dentro de la organización, generando tensiones internas que ahora parecen haber derivado en consecuencias legales.

El desacuerdo de la ONG con el príncipe Harry

Aunque la demanda por difamación fue presentada el mes pasado, no ha sido hasta ahora cuando ha trascendido a la opinión pública. Por el momento, no han salido a la luz detalles concretos sobre el contenido de las acusaciones, lo que añade incertidumbre a un caso que ya despierta gran interés mediático. Este nuevo episodio judicial se produce tras una etapa especialmente convulsa dentro de Sentebale, marcada por desacuerdos en la gestión y diferencias personales entre sus principales figuras.

El desencuentro entre Harry y Chandauka no solo provocó la salida del príncipe de la organización, sino que también dio pie a acusaciones cruzadas. El duque llegó a calificar la ruptura como “devastadora”, reflejando el impacto emocional de una separación que iba más allá del ámbito profesional. Por su parte, la presidenta del consejo llevó el conflicto ante el regulador británico de organizaciones benéficas, denunciando tanto a Harry como a los fideicomisarios por presunto acoso laboral.

La Princesa Diana, Princesa de Gales con sus hijos, el Príncipe William y el Príncipe Harry, asisten al Servicio de Conmemoración de Jefes de Estado VE en Hyde Park el 7 de mayo de 1995 en Londres, Inglaterra. (Anwar Hussein/Getty Images)
La Princesa Diana, Princesa de Gales con sus hijos, el Príncipe William y el Príncipe Harry, asisten al Servicio de Conmemoración de Jefes de Estado VE en Hyde Park el 7 de mayo de 1995 en Londres, Inglaterra. (Anwar Hussein/Getty Images)

En ese contexto, Chandauka también señaló directamente al entorno del príncipe, afirmando que el “desencadenamiento de la maquinaria política de los Sussex” había deteriorado su relación tanto con él como con el equipo de la organización, compuesto por más de 500 trabajadores. Asimismo, acusó al marido de Meghan Markle de haber informado a la prensa sobre su salida de Sentebale antes de que ella o el director ejecutivo tuvieran conocimiento, un hecho que habría intensificado aún más la crisis interna.

Las tensiones alcanzaron tal nivel que la Comisión de Beneficencia del Reino Unido intervino para analizar la situación. Tras su investigación, el organismo señaló fallos estructurales en la gestión de la entidad. “La Comisión ha identificado la falta de claridad en las descripciones de funciones y las políticas internas como la causa principal de las deficiencias en la gestión de la organización benéfica. Constata que esta confusión exacerbó las tensiones, que culminaron en una disputa y en la dimisión de varios miembros del consejo de administración y de ambos mecenas fundadores”, concluyó en su informe.

El duque de Sussex visita el puesto de salud de Kasane, administrado por la organización benéfica Sentebale, en Kasane, Botswana, el 26 de septiembre de 2019. (Dominic Lipinski/Pool via REUTERS/File Photo)
El duque de Sussex visita el puesto de salud de Kasane, administrado por la organización benéfica Sentebale, en Kasane, Botswana, el 26 de septiembre de 2019. (Dominic Lipinski/Pool via REUTERS/File Photo)

El regulador no dudó en señalar a ambas partes por su responsabilidad en la escalada del conflicto, subrayando que la incapacidad de los administradores para resolver sus diferencias de forma interna terminó por provocar una crisis reputacional en Sentebale. No obstante, también dejó claro que no encontró pruebas de acoso o intimidación dentro de la organización, ni evidencias de misoginia o misoginia racial, desmontando así algunas de las acusaciones más graves.

Pese a ello, el impacto personal en el príncipe ha sido significativo. Meses después del estallido de la polémica, en agosto de 2025, fuentes cercanas aseguraban que Harry había quedado profundamente afectado por lo sucedido, especialmente teniendo en cuenta su implicación con la organización durante más de veinte años. Ahora, con la demanda por difamación ya en curso, el futuro de este conflicto sigue abierto. Lo que comenzó como una disputa interna en una organización benéfica ha escalado hasta convertirse en un caso judicial que podría tener importantes repercusiones tanto para la reputación de sus protagonistas como para el legado de una iniciativa nacida en honor a Diana de Gales.