Crece la preocupación por los 700 militares españoles en Líbano: “No sería la primera vez que Israel mata uno de nuestros sodados”

Familiares y asociaciones denuncian problemas de comunicación y material o el miedo a que un ataque impacte en los efectivos de España

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Soldados españoles desplegados en Líbano, en hospital de campaña ROLE 2F (EMAD)
Soldados españoles desplegados en Líbano, en hospital de campaña ROLE 2F (EMAD)

Casi 700 militares españoles desplegados en Líbano viven una situación de máxima tensión. El último episodio más preocupante ha sido el militar español que Israel mantuvo retenido durante una hora. Este miércoles Israel realizó el mayor ataque desde que comenzó su fuego cruzado con Hezbollá, lanzando 160 bombas que mataron a más de 250 personas. Cerca de la Blue Line, la frontera entre los dos países, se encuentra el despliegue de la FINUL, donde los centenares de españoles pasan “horas bunkerizados”, como reconoció Margarita Robles.

En medio de este escenario surgen voces críticas y familiares preocupados que reclaman más información. El estado de los militares españoles tensa la cuerda. “Hay familiares que llevan días sin saber nada”, explica Marco Antonio Gómez, de ATME (Asociación de Tropa y Marinería), que también señala problemas con el material básico, como las “camas destrozadas” en las que duermen. No obstante, el verdadero miedo cada vez más intenso es que un ataque israelí o de la milicia acabe por dañar a un español.

No sería la primera vez que Israel mata uno de nuestros sodados”, denuncia Iñaki Unibaso, secretario general de AUME (Asociación Unificada de Militares Españoles), recordando el caso del cabo I Francisco Javier Soria Toledo, que murió tras recibir el impacto de un proyectil israelí en 2015. AUME centra sus exigencias en que el Gobierno continúe condenando con firmeza los ataques. Hace poco más de una semana, tres cascos azules de Indonesia, que forman parte de la misma misión de la ONU que España, murieron por el impacto de un ataque que atribuyen a Hezbolá.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha indicado que los ataques contra la misión de paz de Naciones Unidas en el Líbano son "muy preocupantes".

“Pasan horas bunkerizados”

Los soldados pasan largas jornadas protegidos en búnkeres, lo que limita su capacidad de movimiento y su margen de intervención directa, además de afectar su bienestar emocional y su comunicación con las familias. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha explicado que, aunque “se pasan muchísimas horas bunkerizados”, el contingente continúa cumpliendo con sus funciones siempre que las condiciones de seguridad lo permiten y se prioriza la protección del personal.

El despliegue de los militares españoles en Líbano está regulado por el artículo VI de la Carta de la ONU, que solo permite el uso de la fuerza en legítima defensa y les impide intervenir activamente en el conflicto. Aunque las autoridades libanesas colaboran con la misión y facilitan su labor, la presencia de Hezbolá y la cercanía de ataques israelíes complican la seguridad del contingente, obligando a extremar precauciones y a mantener una vigilancia constante ante cualquier incidente.

El Gobierno de España ha trasladado a la ONU su preocupación por la seguridad de los soldados y ha reclamado el respeto a su integridad. “No podemos aceptar que, vulnerando las normas de derecho internacional, esté ocurriendo lo que está ocurriendo”, declaró Robles. La retirada o cualquier modificación del mandato depende del Consejo de Seguridad y por el momento no se contempla. Mientras tanto, el contingente español enfrenta el reto de mantener su misión en un contexto donde el conflicto sigue escalando y las restricciones operativas permanecen.