Juan Rescalvo, psicólogo: “Las personas que te quieren no van a dejar de hacerlo porque pongas límites”

El especialista combate la idea de que poner límites genera conflicto en las relaciones personales

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Dos amigas sostienen las manos de una tercera en señal de apoyo. Sobre la imagen, un marco circular muestra un retrato del psicólogo Juan Rescalvo, del que se habla en el artículo.
El especialista combate la idea de que poner límites genera conflicto en las relaciones personales. (Montaje Infobae)

En los últimos años, las redes sociales han impulsado la idea de que es importante poner límites en las relaciones personales. Se trata de establecer líneas claras que no deben sobrepasarse, siempre desde el respeto mutuo. Los límites en una relación se definen como expectativas y acuerdos conjuntos que especifican qué conductas son aceptables y cuáles deben evitarse. Sin embargo, muchas personas tienen dificultades para marcarlos y los perciben como una posible causa de conflicto o distancia con quienes las rodean. Incluso, se llega a pensar que estos mecanismos terminarán por romper las relaciones que tanto se desea mantener.

Para el psicólogo Juan Rescalvo, nada queda más lejos de la realidad. El especialista en salud mental con más de diez años de experiencia ha abordado estas cuestiones en sus redes sociales (@juanrescalvopsicologo), espacio en el que se dedica a la divulgación y ofrece consejos prácticos ante problemas frecuentes que afectan a la población. En un video reciente, Rescalvo expuso su mirada sobre la importancia de poner límites en las relaciones personales.

Según Rescalvo, “las personas que te quieren no van a dejar de quererte porque pongas límites razonables o porque empieces a cuidarte un poquito más. Los que van a desaparecer son los que intentaban explotarte, no los que te quieren”. El especialista opina que definir lo que resulta aceptable y necesario para cada uno es fundamental para el bienestar y la autenticidad en los vínculos.

Del desconcierto a la aceptación

Cuatro personas sonrientes disfrutan de una comida al aire libre en una mesa de madera, con una gran variedad de frutas frescas, verduras, aceitunas, pan y aceite de oliva.
Amigos comparten una vibrante mesa mediterránea al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el especialista, la primera reacción ante los límites puede ser el desconcierto o incluso cierta molestia, sobre todo en personas acostumbradas a recibir una disponibilidad constante. “Los que te quieren se van a desubicar un poquito y puede que se molesten un poco porque están mal acostumbrados. Pero como te quieren, aceptarán que te quieres cuidar más, porque su deseo no es sacar de ti, es que tú estés bien.” Para Rescalvo, este proceso permite distinguir entre quienes buscan el bienestar propio a costa del otro y quienes priorizan el bienestar mutuo.

A modo de ejemplo, el psicólogo compartió una experiencia personal para ilustrar cómo las relaciones genuinas se adaptan a los límites del otro. “¿Sabes qué hicieron mis amigos cuando les demostré que yo era una persona muy casera y que no quería salir tanto de casa? Aceptarme. Claro que les frustraba que les dijera tantas veces que no me apetecía salir, pero entendieron que soy así”, relató. Esta vivencia evidencia que la aceptación y el respeto hacia las necesidades individuales son señales claras de un vínculo sano.

El concepto de límites personales incluye desde rechazar invitaciones hasta reservar tiempo para actividades individuales, necesidades que muchas veces se relegan por temor al rechazo. Para Rescalvo, los límites no representan una barrera, sino una manifestación de autocuidado y honestidad en la comunicación. La respuesta de quienes nos rodean ante estos límites funciona como un filtro natural: aquellos que priorizan el bienestar propio a costa de la otra persona tienden a alejarse, mientras que quienes otorgan valor a la relación genuina se adaptan y comprenden la importancia de respetar esos espacios.