“Un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte”: los obispos españoles, en contra de la eutanasia de Noelia

La joven, de 25 años, recibirá la muerte asistida esta tarde en el hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes de Barcelona

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. (Composición Infobae)
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. (Composición Infobae)

La cuenta atrás ha comenzado y Noelia Castillo, de 25 años, recibirá su eutanasia esta tarde después de una vida marcada por el sufrimiento y un recorrido judicial. Tres violaciones y una convivencia con su progenitor bastante complicada, le hicieron el 4 de octubre de 2024 decidir acabar con su vida. Se tiró de un quinto piso y quedo parapléjica, postrada en una silla de ruedas. Pero el 10 de octubre pidió la muerte asistida, sin saber que se vería envuelta en un proceso de casi 2 años hasta recibirla hoy en el hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona).

La reacción de la Iglesia Católica española no se ha hecho esperar. El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, se ha pronunciado a través de redes sociales con un mensaje que reconocía el drama humano del caso, pero rechazaba de pleno la decisión: “Oremos por Noelia, su sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio”.

Además, Argüello ha advertido de las consecuencias de normalizar este tipo de prácticas: “Si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido”, siendo especialmente contundente al referirse al papel de los profesionales sanitarios: “Un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca”.

La noche anterior a la eutanasia se convocó una vigilia frente a dicho hospital y para esta misma tarde esta previsto una concentración frente a la sede de la DGAIA, organismo de la Generalitat encargado de la atención a la infancia y la adolescencia. Y a la vez, el letrado de la Fundación de Abogados Cristianos (representantes del padre) acudirá a las puertas del centro hospitalario.

Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años, comparte su historia y su firme decisión de recibir la eutanasia. A pocos días de su muerte programada, explica las razones detrás de su elección para dejar de sufrir.

“Una derrota social”

En paralelo, la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la CEE ha expresado su “profundo dolor” por el caso. En su comunicado, los obispos consideran que la historia de Noelia “refleja una acumulación de sufrimientos personales y carencias institucionales que interpelan a toda la sociedad” y subrayan que no puede analizarse únicamente desde la autonomía individual.

El texto ha calificado la eutanasia como “la ruptura deliberada del vínculo del cuidado”, y ha advertido de que constituye “una derrota social cuando se presenta como respuesta al sufrimiento humano”.

Asimismo, han remarcado que, en este caso, “no estamos ante una enfermedad terminal, sino ante heridas profundas que reclaman atención, tratamiento y esperanza”.

Noelia Castillo Ramos, la joven parapléjica que recibirá la eutanasia, durante su entrevista en 'Y ahora Sonsoles' (Antena 3)
Noelia Castillo Ramos, la joven parapléjica que recibirá la eutanasia, durante su entrevista en 'Y ahora Sonsoles' (Antena 3)

La dignidad, valor intrínseco

Desde una perspectiva doctrinal, la subcomisión ha insistido en que: “La dignidad de la persona no depende de su estado de salud, no de su percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía”. Frente al sufrimiento, han defendido que: “La respuesta verdaderamente humana no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral”. “Cuando la vida duele, la respuesta no puede ser acortar el camino, sino recorrerlo juntos”, ha concluido el comunicado de la subcomisión, firmado por José Mazuelos, junto a los obispos Ángel Pérez Pueyo, Santos Montoya, Antonio Prieto y el obispo emérito Gerardo Melgar.