La casa hecha de arcilla y paja que dura 300 años: no se quema y no necesita mantenimiento

Inspirada en técnicas tradicionales, la vivienda utiliza materiales locales y ofrece aislamiento natural frente a incendios y humedad

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Imagen frontal de la Casa Eagleyew  (@ExploringAlternatives)
Imagen frontal de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)

Una vivienda erigida a partir de paja y arcilla ha irrumpido en el panorama arquitectónico actual al ofrecer una alternativa cuya longevidad estimada alcanza los 300 años, gracias a una estructura que destaca por su capacidad para resistir el fuego y mantenerse en condiciones óptimas sin grandes intervenciones de mantenimiento.

Según ha informado el medio Blic, este proyecto trasciende los cánones contemporáneos centrados en el hormigón y el vidrio, apostando por materiales naturales y técnicas tradicionales. La casa se ubica en la Eaglenest Sanctuary en Shawnigan Lake, Vancouver Island, Canadá.

La iniciativa ha despertado interés entre arquitectos y constructores que buscan nuevas soluciones sostenibles para afrontar los desafíos medioambientales actuales. La casa, denominada Eagleyew, se encuentra rodeada de naturaleza y bosque y debe su nombre al tejo, considerado sagrado, así como a la simbología del águila, que identifica la propiedad.

Materiales naturales y diseño local

El elemento diferenciador más destacado radica en que las paredes, de unos 30 centímetros de grosor, están compuestas por arcilla, arena y madera, combinación que protege tanto frente a incendios como ante la humedad y el moho, además de favorecer un ambiente interior saludable y propicio para el descanso.

Parte trasera de la Casa Eagleyew  (@ExploringAlternatives)
Parte trasera de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)

El proyecto ha surgido de la iniciativa de Ezio, propietario de la vivienda, quien durante años ha defendido el valor de la construcción ecológica y ha logrado materializar su concepto tras una experiencia previa en México, guiándose finalmente por la intuición y la colaboración con artesanos locales.

La estructura general de la vivienda se basa en madera, mientras que el 95% de los materiales empleados proceden de la propia finca, reflejando así una apuesta por los recursos locales y por un cambio en la mentalidad respecto a los métodos constructivos y de vida.

Zona interior de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)
Zona interior de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)

Según ha explicado Ezio, su idea era demostrar la viabilidad de alternativas sostenibles y duraderas en contraste con las tendencias actuales del sector, caracterizadas por la rapidez y los materiales industriales. Además, la decisión de emplear recursos de proximidad ha reducido la huella de carbono y los costes asociados al transporte de materiales.

Confort, eficiencia y armonía con el entorno

La funcionalidad es una de las claves de la casa Eagleyew. La mezcla de arcilla, arena y madera utilizada en las paredes proporciona no solo aislamiento térmico y protección contra el fuego, sino que también ayuda a mantener una temperatura constante dentro de la vivienda, que oscila entre 17 y 21 grados a lo largo de todo el año.

La calefacción se basa en una estufa de grandes dimensiones, diseñada para emitir calor uniforme tras su encendido diario, manteniendo todo el día el ambiente confortable durante el invierno, mientras que en verano el interior permanece fresco. La ventilación natural y la orientación estratégica también contribuyen al bienestar de los habitantes.

Vista aérea de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)
Vista aérea de la Casa Eagleyew (@ExploringAlternatives)

El enfoque integral del proyecto se observa en detalles como los techos verdes, jardines inspirados en Escocia y Francia y la presencia de animales como alpacas, que completan la interacción armónica entre naturaleza, arte y sostenibilidad. La mayor parte de los materiales, hasta un 95%, provienen del entorno inmediato, una característica que Ezio considera esencial para el futuro de la edificación.

Lo que comenzó como una simple fotografía compartida en internet pronto se transformó en un imán para aventureros y entusiastas del misterio.

Esta vivienda, lejos de ser un mero experimento, constituye una muestra de cómo el retorno a métodos y componentes tradicionales puede ofrecer soluciones robustas, saludables y de amplia durabilidad frente a los desafíos actuales. La casa Eagleyew no solo permanece ‘ajena’ a los riesgos del fuego y la degradación ambiental, sino que se erige como un modelo que reivindica la autosuficiencia y la responsabilidad medioambiental en la arquitectura.