El truco que te ayuda a recordar lo que aprendes y no se te olvide al momento, según la ciencia

Hacer pequeños cambios a la hora de memorizar puede ayudarte a afianzar los nuevos conocimientos

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Mujer pensando. (Freepik)
Mujer pensando. (Freepik)

¿Cuántas veces has intentado memorizar algo y lo has olvidado unos segundos después? Probablemente hayas pensado alguna vez que se debe a tu mala memoria, pero realmente no tiene por qué ser así.

En muchas ocasiones el problema no está en las capacidades que tenemos, sino que se encuentra en el método que usamos. El ritmo de vida tan frenético que llevan muchas personas, sumado con la sobreestimulación constante, da como resultado una pérdida notable de concentración.

Una de las razones por las que olvidamos información tan rápido no es la falta de capacidad, sino la interferencia de estímulos. Cada vez que cambiamos de tarea o revisamos el móvil después de aprender algo, estamos compitiendo con el recuerdo recién adquirido. En esos primeros segundos, nuestro cerebro está intentando consolidar la memoria, y cualquier distracción debilita ese proceso.

Método para memorizar mejor

La investigación en neurociencia cognitiva ha demostrado que los recuerdos se fortalecen cuando se les da un pequeño periodo de calma después de aprenderlos. Tal y como explica el psiquiatra Javier Quintero en su cuenta de TikTok (@drjquintero), hacer pausas de unos segundos puede mejorar la retención de información, especialmente si se repite mentalmente lo aprendido. Este fenómeno se relaciona con la consolidación sináptica, en la que las conexiones neuronales se estabilizan y el recuerdo se vuelve más duradero.

Pero la concentración no solo depende de cómo manejamos la información inmediatamente después de aprenderla. Nuestro ritmo de vida moderno trastoca la capacidad de enfocar la atención. Estudios recientes muestran que interrumpir constantemente una tarea reduce la eficiencia del cerebro, disminuye la capacidad de memorizar y aumenta la sensación de cansancio mental.

La estrecha relación entre vivienda y salud mental: un estudio revela que el 40% de la población ha sufrido ansiedad y un 23% depresión.

Cómo preparar tu mente para memorizar mejor

Antes de aplicar el método de pausas y repetición mental, es fundamental entrenar la concentración. La ciencia muestra que nuestra capacidad de enfocarnos no es fija: se puede fortalecer con hábitos simples pero consistentes. Por ejemplo:

  • Minimiza las distracciones: apaga el móvil, cierra pestañas innecesarias y crea un espacio tranquilo para aprender.
  • Divide la información en bloques: aprender pequeñas cantidades a la vez facilita que el cerebro consolide los recuerdos.
  • Practica la atención plena: ejercicios de meditación o respiración breve mejoran la concentración sostenida.
  • Cuida el descanso y la actividad física: dormir lo suficiente y moverse regularmente refuerza la memoria y la capacidad de enfoque.

Cómo aprovechar los primeros segundos después de aprender

Una vez que tu mente está preparada y centrada, el siguiente paso consiste en respetar los momentos iniciales de consolidación. La investigación demuestra que los recuerdos recién formados son más frágiles y susceptibles a la interferencia. Por eso, dar unos segundos a tu mente es clave: evita abrir nuevas pestañas, revisar el móvil o cambiar de tarea inmediatamente después de aprender algo importante.

Además de respetar esos primeros segundos de consolidación, es conveniente contextualizar lo aprendido. Relacionar nueva información con experiencias personales o conocimientos previos facilita su integración en redes neuronales existentes, lo que hace que los recuerdos sean más duraderos y fáciles de recuperar.