Con el auge de la salud mental, los psicólogos han adquirido una relevancia cada vez mayor, consolidándose como figuras esenciales en lo que al ámbito sanitario respecta. Aunque estas personas estén preparadas para abordar los conflictos de la gente, ellos también tienen días en los que se sienten con menos ánimos o los problemas personales les sobrepasan.
Esto es algo que ha explicado Marta Jiménez, neuropsicóloga, en sus redes sociales. En uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@martajimenezpsicologia) cuenta cómo afrontan esta situación los profesionales de la salud mental.
¿Cómo se cuidan los psicólogos cuando tienen días malos?
“Tenemos días malos, entramos en bucles mentales, nos ponemos nerviosos. Pero aquí viene la diferencia. En esos días no nos forzamos a estar bien”, comienza explicando la neuropsicóloga. Cuando los psicólogos atraviesan un mal día, no se fuerzan ni fingen que todo está bajo control. Reconocen que sentirse cansados, nerviosos o atrapados en pensamientos negativos es parte de la experiencia humana, y aceptarlo les ayuda a no presionarse más.
Durante estos momentos, es importante no quedarse anclado en tus pensamientos. Los psicólogos buscan maneras de distraerse o reconectar con su bienestar, aunque sea mediante pequeñas acciones. Dar un paseo, quedar con amigos o escuchar música relajante son actividades que pueden ayudarte.
Además, prestan atención a cómo se hablan a sí mismos, evitando la autocrítica dañina y reconociendo que sentirse mal no es un fracaso. Aprender a aceptar sus emociones sin juzgarse les permite afrontar el día con más calma y no presionarse.
Saber poner límites y desconectar
Los psicólogos saben que, para cuidar su salud mental, no basta con aceptar las emociones difíciles o buscar distracciones. También es esencial establecer límites claros entre la vida profesional y personal. Esto significa no recibir notificaciones del trabajo fuera del horario laboral y no sobrecargarse con más preocupaciones.
Desconectar no es un lujo, sino una estrategia necesaria para preservar la energía emocional y la capacidad de ayudar a otros. Muchas personas aprovechan este tiempo para realizar actividades que les llenan emocionalmente.
Desde practicar deporte, cocinar, dedicar tiempo a la familia o simplemente descansar sin sobrepensar. Al separar el espacio laboral del personal, logran recargar fuerzas, prevenir el agotamiento y mantener la motivación para seguir acompañando a sus pacientes de manera efectiva.
La importancia de buscar apoyo profesional
Contar con ayuda profesional es fundamental para manejar los días difíciles y mantener el bienestar emocional. La supervisión o el acompañamiento de un especialista permite analizar situaciones complejas, recibir orientación y obtener herramientas prácticas para gestionar el estrés.
Este apoyo no solo ayuda a comprender mejor los propios pensamientos y emociones, sino que también previene la acumulación de tensión que puede afectar a largo plazo. Buscar apoyo profesional no significa debilidad; al contrario, es un recurso clave para mantener la estabilidad emocional.
Integrar este acompañamiento en la rutina permite recargar energías, gestionar mejor las emociones difíciles y afrontar cada jornada con mayor claridad y equilibrio, asegurando que el cuidado psicológico sea tan prioritario como las responsabilidades que se tienen en la vida cotidiana.