Una gata se reencuentra con su dueño 12 años después de desaparecer y tras recorrer más de 300 kilómetros: “Es una luchadora, una guerrera”

Una asociación identificó a la mascota a partir de un tatuaje casi ilegible

Guardar
Una gata negra. (Facebook Dutchess
Una gata negra. (Facebook Dutchess County SPCA)

Una gata negra llamada Luna se ha hecho famosa en Francia tras regresar a su hogar en Pontoise, en la región de Val-d’Oise, después de 12 años de ausencia y un recorrido de más de 300 kilómetros. El reencuentro se ha hecho posible gracias a la labor de la asociación Main dans la patte 77, especializada en el rescate y la adopción de los gatos perdidos, que identificó al animal a partir de un tatuaje casi ilegible.

El dueño, Jérôme, ha recordado ante el medio local Le Parisien esta historia “increíble”. “Me llevé a Luna y a mi otro gato a unas vacaciones familiares en las Árdenas. Los dos eran inseparables. Jugaban en el jardín y, un día, ella no volvió”. La pérdida no solo marcó a Jérôme, sino también al otro felino de la casa, según ha asegurado: “Mi otro gato nunca se recuperó, murió poco después. Eran como uña y carne”.

Y así pasaron los años, hasta que este 14 de febrero una voluntaria de la asociación lo llamó para anunciarle el hallazgo de Luna. “Es una luchadora, una guerrera”, ha declarado el propietario, sorprendido por el estado de supervivencia de su gata tras tantos años.

La vicepresidenta de la asociación, Angélique, detalló las dificultades para verificar la identidad: “La llevamos al veterinario, que nos dijo que era una pequeña abuelita y constató que el tatuaje no era muy legible”. Solo después de una minuciosa limpieza y el uso de luz especial, fue posible distinguir “tres cifras”, lo que permitió rastrear al dueño original. El entusiasmo de Jérôme fue inmediato, como recordó Angélique: “Enseguida dijo: ¡Me encargo de los niños y voy! Nos emocionó mucho que reaccionara así”.

Más de 286.000 perros y gatos abandonados en España al año: estos son los motivos más comunes.

El regreso al hogar

A pesar del desgaste físico de una vida a la intemperie, Jérôme reconoció enseguida a Luna. “Sin duda, tiene la misma carita que hace 12 años, pero más vieja”. El tiempo dejó huellas: la felina padece artrosis y problemas cardíacos, y su audición está afectada. “Esperaba que reaccionara a su nombre, pero está sorda”, señaló el dueño. Pese a todo, la readaptación de Luna ha sido rápida. “¡Vamos a hacer residencia de ancianos!”, bromearon Jérôme y Élodie, su pareja, celebrando el retorno de la gata al entorno familiar.

La asociación Main dans la patte 77 se ha encargado de cientos de animales en la región de Seine-et-Marne. La vicepresidenta subraya lo poco habitual de estos reencuentros, ya que, generalmente, “encontrar a un gato raramente basta para que el propietario acuda, ya que normalmente ya ha adoptado a otro”. Esta vez, el caso fue diferente y “es sencillamente maravilloso”, expresó Élodie.

En 2025, la organización gestionó el rescate de 246 animales, gracias al compromiso de una treintena de voluntarios y 15 hogares de acogida. La travesía de Luna, que cubrió más de 300 kilómetros y duró más de una década, culmina con un final inesperado. Ahora, la gata “ronronea sobre el hombro de Jérôme”, quien no esconde su admiración y no puede creerse un reencuentro más que improbable.