El Gobierno británico aprueba la publicación de los archivos confidenciales del expríncipe Andrés tras su detención

Desde la Cámara de los Comunes, se ha debatido para que se publiquen los documentos oficiales del nombramiento de Andrés de Inglaterra como enviado comercial

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El expríncipe Andrés de Inglaterra,
El expríncipe Andrés de Inglaterra, en imagen de archivo (Europa Press)

La Cámara de los Comunes ha aprobado este martes 24 de febrero la publicación de la documentación oficial sobre el nombramiento del expríncipe Andrés como enviado comercial del Reino Unido en 2001. Esta resolución, de gran repercusión política y administrativa, obliga al Gobierno británico a revelar datos hasta ahora confidenciales acerca de un pasaje especialmente delicado de la vida pública nacional.

La iniciativa, promovida por los liberal demócratas a través de un Humble Address, reclama la divulgación de todos los archivos relacionados con la creación del puesto y la designación del entonces duque de York, incluidos informes de verificación, evaluaciones de idoneidad, actas y correspondencia oficial, así como cualquier documento que recoja la opinión del exministro y exembajador en Washington, Peter Mandelson, sobre el proceso de nombramiento.

Tras las recientes revelaciones acerca de Jeffrey Epstein y la apertura de una investigación policial contra el hermano del rey Carlos III, la decisión del Gobierno de Keir Starmer, que ha confirmado su apoyo a la moción durante el debate, ha despejado el camino para la aprobación de la medida. La resolución se interpreta como un intento de responder a la inquietud social tras la aparición de nueva información asociada al caso Epstein y las sospechas sobre el comportamiento en la vida pública del expríncipe.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

Cuándo se publicarán los archivos del expríncipe Andrés

El responsable de Comercio, Chris Bryant, ha calificado al hijo de Isabel II como “un hombre grosero, arrogante y engreído”, asegurando además que “es incapaz de distinguir entre el interés público que decía servir y su propio interés privado”. En una intervención posterior, Bryant lo ha descrito como alguien “instalado en una constante autoexaltación y un continuo afán de enriquecerse” y ha sostenido que el escándalo Epstein fue posible porque “muchos miraron hacia otro lado”.

Bryant ha reiterado que el Gobierno ejecutará la decisión del Parlamento, subrayando, sin embargo, que la publicación de los documentos podría retrasarse debido al volumen y antigüedad de los materiales requeridos, así como a la necesidad de no afectar a la investigación policial en marcha. “Pondremos todo en el dominio público cuando podamos”, ha asegurado, haciendo hincapié en que la prioridad es garantizar la integridad del proceso judicial.

Imagen de archivo del príncipe
Imagen de archivo del príncipe Andrés, hijo de la reina Isabel II de Inglaterra. EFE/EPA/RICHARD WAINWRIGHT

Los objetivos de la publicación

La propuesta de los liberal demócratas tiene por objetivo, en palabras de su líder Ed Davey, demostrar que “nadie está por encima del escrutinio parlamentario”. Davey ha subrayado que la relación de destacadas figuras británicas con Epstein representa “una mancha para nuestro país” y ha reclamado “transparencia, verdad y rendición de cuentas”.

El dirigente ha enfatizado la necesidad de esclarecer tanto las condiciones del nombramiento de 2001 como el papel de miembros de aquel Ejecutivo en el proceso. Davey ha reconocido igualmente que en 2011 defendió públicamente como “excelente” la labor de Andrés como enviado comercial y ha manifestado su arrepentimiento por esas declaraciones, admitiendo que el Parlamento no abordó debidamente en ese momento la relación con Epstein ni exigió suficientes responsabilidades a la monarquía.

El expríncipe Andrés, en imagen
El expríncipe Andrés, en imagen de archivo (Europa Press)

El debate sobre Andrés de Inglaterra

En la sesión han intervenido también otros diputados que han aportado testimonios directos sobre el comportamiento del exduque en actos oficiales. La liberal demócrata Monica Harding ha afirmado que “su reputación le precedía” y ha explicado que algunos equipos evitaban exponerlo a situaciones públicas por miedo a que realizara observaciones inapropiadas.

Ha añadido que “era percibido como arrogante y poco experto”, llegando a considerar que “podría causar daño” a los intereses británicos. Su compañera de partido, Helen Morgan, ha calificado la relación con Epstein de “absolutamente venenosa” y ha hablado de una “conspiración de silencio” que, en su opinión, se instauró en torno al caso. Según Morgan, existió “complicidad” en las capas más altas del poder, circunstancia que cree indispensable esclarecer en sede parlamentaria.

Andrés de Inglaterra, en imagen
Andrés de Inglaterra, en imagen de archivo (Reuters)

¿Qué es el ‘Humble Address’?

Los liberal demócratas han activado en la Cámara de los Comunes el Humble Address, una antigua herramienta parlamentaria mediante la cual el Parlamento solicita formalmente al monarca que requiera al Gobierno la entrega de información oficial.

Aunque su cumplimiento no es legalmente obligatorio, el procedimiento tiene un carácter políticamente ineludible, ya que desoírlo desencadenaría un severo conflicto entre Ejecutivo y Legislativo. Esta figura es característica del sistema constitucional británico y habitualmente se utiliza para forzar la transparencia en asuntos especialmente delicados que de otro modo podrían mantenerse reservados.