Cambio de hora 2026: cuándo empieza el horario de verano que adelanta los relojes

La medida se ha vuelto cada vez más impopular e incluso el presidente Pedro Sánchez ha propuesto eliminarla

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Una persona cambiando la hora
Una persona cambiando la hora en un reloj, a 20 de octubre de 2025, en Madrid (Ricardo Rubio / EuropaPress)

En un mes, los españoles tendrán que volver a cambiar la hora en sus relojes. Las manecillas se adelantarán una hora el país y en las naciones vecinas para adaptarse a unos días más largos y aprovechar mejor la luz solar que llega cada mañana. Así, a las 2:00 pasarán a ser las 3:00, quitando a todos una hora menos de sueño (o de trabajo).

La iniciativa del cambio de hora se remonta a la Primera Guerra Mundial, cuando los países buscaban formas de ahorrar energía en un contexto de conflicto bélico. Años después, en la década de los 70, muchos Estados decidieron recuperarla por motivos medioambientales. En la Unión Europea (UE), se adoptó en 1981.

El objetivo del cambio de hora sigue siendo el mismo: reducir el consumo eléctrico. Al aumentar las horas de luz solar aprovechables, se espera que la población se apoye menos en la iluminación artificial. Así, dos veces al año, se pide a la ciudadanía adelantar o atrasar los relojes con el objetivo de que su jornada se adapte para aprovechar al máximo la luz solar. Este año, el cambio de hora de verano llegará el domingo 29 de marzo.

El cambio de hora, cada vez más polémico

Pese a los motivos ahorradores y ecológicos del cambio de hora, esta iniciativa ha ido ganando detractores con los años por las molestias que causa. Principalmente, el desarrollo tecnológico ha hecho que la disminución del consumo sea menos significativa, especialmente desde la aparición de las bombillas LED de bajo consumo. Los expertos calculan que, actualmente, adelantar y atrasar los relojes provoca un ahorro de 6 euros por persona al año en la factura eléctrica.

A nivel laboral, también puede ser un comedero de cabeza. En algunas empresas, el cambio de hora dificulta la organización de eventos y reuniones a nivel internacional, pues actualmente, tan solo un 40% de los países del mundo lo aplican.

Además, recientes estudios apuntan a que estos cambios pueden afectar el sueño, sobre todo durante las primeras semanas. La Sociedad Española del Sueño (SES) explica que esta medida “desequilibra el reloj interno” y provoca “irritabilidad, falta de concentración, bajo rendimiento laboral e insomnio”. La organización recuerda que el cambio de hora se ha relacionado con “un incremento de la incidencia de la obesidad y de ataques cerebrovasculares”.

¿El último cambio de hora?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncia que propondrá a la Unión Europea acabar definitivamente con el cambio horario. (X/@sanchezcastejon)

Todas estas desventajas han hecho que algunos mandatarios planteen eliminar el cambio de hora y dejar que cada nación elija qué horario le beneficia más. El último en proponerlo fue el presidente español, Pedro Sánchez, que aseguró el pasado mes de octubre que es una medida que “ya no tiene sentido”. Sánchez aseguró que el cambio de hora “apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente”.

No es una idea novedosa en el entorno de la UE. En 2018, la Comisión Europea planteó una propuesta para terminar con estos cambios bianuales, sugiriendo que los Estados pudieran fijar de manera permanente su huso horario preferido. Sin embargo, no se han producido avances definitivos en este sentido; el Parlamento Europeo votó a favor de la propuesta en 2021, pero no existe un calendario para su entrada en vigor y, por ahora, el actual sistema permanece vigente.

Los expertos apoyan acabar con el cambio de hora y consideran que sería beneficioso adoptar para siempre el horario de invierno. Según la SES, este es el horario que permite “tener más horas de sueño y un despertar más natural que coincide con el amanecer”.