Empieza la floración de la mimosa, la especie invasora cuya expansión por España afecta a la biodiversidad y eleva el riesgo de incendios

Un estudio muestra que la pérdida de diversidad biológica en los bosques, impulsada por la expansión de especies exóticas, incrementa la vulnerabilidad frente al fuego y disminuye la capacidad de los ecosistemas para almacenar carbono

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Imagen de archivo de unas
Imagen de archivo de unas mimosas. (Adobe Stock)

Los bosques de la Tierra se están homogeneizando. La pérdida de biodiversidad y el debilitamiento de los ecosistemas que conllevan este proceso derivan en un aumento del riesgo de incendios. Así lo demuestra el estudio internacional Global functional shifts in trees driven by alien naturalization and native extinction publicado en la revista Nature Plants, liderado por la Universidad China East China Normal University y donde ha participado el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF). En concreto, el equipo ha analizado más de 31.000 especies de árboles, y entre las especies exóticas invasoras identificadas, se encuentran las acacias.

Estas especies, también conocidas como mimosas, ya han empezado su floración en la península Ibérica. Están incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO). El informe detalla que esta especie floral australiana tiene un gran impacto ecológico en España por tres razones: impide la regeneración de la vegetación natural, sobre todo tras los incendios; genera comunidades florísticas muy pobres; y desplaza a la vegetación nativa por su efecto de sombra y sus compuestos alelopáticos.

Una de las invasoras más preocupantes a nivel mundial

Conforme detalla el MITECO, la especie llegó de forma “voluntaria” por su belleza. Los españoles la trajeron para que sirviera como elemento decorativo, pero luego, una vez introducida, “se expande de forma natural”. Se trata de una planta muy poco exigente, de manera que es capaz de rebrotar tras los incendios, por lo que dificulta la fijación de otro tipo de especies autóctonas. Además, su gran banco de semillas es muy persistente y permanece viable durante años, de manera que se esparce con facilidad, al tiempo que crece a gran velocidad.

El estudio Cambios provocados en el suelo por la invasión de acacias australianas, publicado en la revista Ecosistemas de la Asociación Española de Ecología Terrestre, advierte que “la mimosa es una de las invasoras más preocupantes a nivel mundial y aparece naturalizada en diversos puntos de España como la Cornisa Cantábrica, Cataluña, oeste de Castilla y León, Extremadura, Andalucía occidental, Valencia y las Canarias orientales, siendo una invasora preocupante solo en Galicia”.

Los incendios forestales han quemado un total de 336.345 hectáreas en toda España durante el mes de agosto, según datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS, por sus siglas en inglés) de Copernicus a 31 de agosto, un 7 por ciento menos que los últimos datos ofrecidos, que estimaba que entre el 1 y el 21 de agosto se habían quemado 362.473 hectáreas, debido a que la información satelital se va ajustando y mejorando su resolución. Así lo ha avanzado este viernes la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, durante su comparecencia en la Comisión de Transición Ecológica en el Congreso de los Diputados. (Fuente: Congreso)

La gestión activa de los ecosistemas es esencial

Según el estudio, esta tendencia se observa en todos los bosques del mundo y, en general, las especies más amenazadas suelen ser las especialistas de crecimiento lento. En este sentido, el estudio muestra que casi el 41% de las llamadas especies arbóreas naturalizadas -especies que no son originarias de una zona, pero que ahora crecen de forma silvestre- poseen características como crecimiento rápido y hojas pequeñas. Esto las hace adecuadas para entornos alterados, pero pocas veces ejercen las mismas funciones ecológicas que las especies nativas.

Además, destacan que la homogeneización de los bosques afecta con especial dureza las regiones tropicales y subtropicales, donde se concentrará el aumento futuro del riesgo para especies que son la columna vertebral de estos bosques. Por ello, el equipo ha moldeado cómo es probable que las especies arbóreas se propaguen o desaparezcan bajo escenarios futuros. Los resultados indican claramente que las especies de crecimiento rápido se volverán todavía más dominantes en las próximas décadas

Ante este panorama, piden limitar la expansión descontrolada de especies exóticas invasoras y, a la vez, proteger los árboles autóctonos de crecimiento lento y los que están amenazados. “Además, es fundamental mantener la diversidad funcional entre las especies arbóreas para garantizar la resiliencia a largo plazo de nuestros ecosistemas y para preservar la biodiversidad en un mundo de cambio acelerado”, concluye Josep Peñuelas, investigador del CSIC en el CREAF y coautor del estudio.