Un hombre con antecedentes de exhibicionismo graba a una mujer por debajo de la puerta de los baños de un cine: la víctima se da cuenta y lo detienen

El arrestado, de 55 años, accedió al recinto por una puerta lateral y reconoció los hechos durante la custodia policial

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Un teléfono asomando por debajo
Un teléfono asomando por debajo de la puerta de un baño público (Infobae España)

Un hombre de 55 años ha sido puesto ante la fiscalía en Toulouse (Francia) este sábado tras ser detenido por grabar sin consentimiento a una mujer en los aseos de un cine del centro de la ciudad. Los hechos, que se remontan al jueves 12 de febrero a primera hora de la tarde, han derivado en una investigación por un presunto delito de voyeurismo agravado por la captación de imágenes en un espacio reservado a la intimidad.

La intervención policial se produjo después de que una clienta descubriera un teléfono móvil asomando bajo la puerta de su cabina. La mujer, de 31 años, alertó de inmediato al personal del complejo Cinéma Pathé Wilson, cuyos empleados localizaron al sospechoso en el interior de los baños femeninos y lograron retenerlo hasta la llegada de los agentes.

El arrestado permaneció 48 horas bajo custodia antes de comparecer ante el fiscal de la República. Durante su declaración reconoció haber realizado las grabaciones, aunque no aportó una explicación que justificara su conducta. Consta, además, que figuraba en los registros policiales por antecedentes vinculados a exhibicionismo sexual.

Una intrusión planificada en un momento de baja afluencia

Según los primeros elementos recabados por los investigadores, el hombre no accedió al recinto por el circuito ordinario de entrada. Habría aprovechado la salida de espectadores por una puerta lateral para introducirse en el edificio sin pasar por el control de entradas. La franja horaria —en torno a las 14.15— coincidía con un momento de menor tránsito en el interior del cine, lo que facilitó que pudiera desplazarse sin llamar la atención.

Un coche de la Policía
Un coche de la Policía Nacional francesa (Flickr)

Una vez dentro, se dirigió directamente a los servicios femeninos. Allí utilizó su teléfono móvil para captar imágenes desde el suelo, introduciendo el dispositivo por debajo de las separaciones entre cabinas. Este tipo de particiones, que no llegan hasta el pavimento, permiten un pequeño espacio inferior que fue aprovechado para orientar la cámara hacia el interior.

La mujer que dio la voz de alarma detectó el terminal al percibir un objeto extraño en el límite inferior del compartimento. La inmediatez de su reacción resultó determinante para frenar la actuación del sospechoso y evitar que pudiera abandonar el lugar con el material grabado sin ser identificado.

Posibles nuevas víctimas

Tras la detención, los agentes procedieron a la incautación del teléfono empleado y de un ordenador personal del investigado. Ambos dispositivos están siendo sometidos a un análisis técnico exhaustivo con el fin de determinar si existen más grabaciones y, en su caso, si podrían identificarse otras personas afectadas. La prioridad de la investigación es establecer si el episodio responde a un comportamiento puntual o si se trata de una conducta reiterada.

La legislación francesa tipifica como voyeurismo agravado la captación de imágenes de carácter íntimo sin consentimiento cuando se produce en un lugar destinado a la privacidad, como unos aseos. La calificación penal contempla sanciones más severas cuando existe registro audiovisual de los hechos.

Declaraciones de Cristina Hernández, portavoz de la Policía Nacional, que ha informado que han detenido a un hombre que montó un local en Usera (Madrid) con consolas y juegos para grabar y agredir sexualmente a menores.

La denunciante formalizó la correspondiente querella tras lo sucedido. A partir de ese momento, se activó el protocolo habitual para este tipo de delitos, que incluye la preservación de pruebas digitales y la toma de declaración tanto a la víctima como al personal del establecimiento.

El procedimiento judicial seguirá ahora su curso bajo la supervisión de la fiscalía, que deberá determinar las medidas cautelares aplicables mientras se completa el análisis del material incautado y se perfilan las responsabilidades penales derivadas de los hechos.